Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

¿Qué cargos podría enfrentar el conductor que persiguió a ladrones y causó choque fatal?

Un robo, una persecución y tres muertes: la justicia investiga si el conductor deberá responder penalmente.

Redacción Bogotá

19 de enero de 2026 - 06:18 p. m.
Un robo desató una persecución que generó un choque en cadena. Dos adultos mayores que se movilizaban en un automóvil, ajenos a los hechos, fallecieron. Una tercera persona que no ha sido identificada también falleció.
Foto: Archivo particular - City
PUBLICIDAD

La tragedia ocurrida en la tarde del jueves 15 de enero en la avenida carrera 68 con calle 72, en Engativá, no solo dejó tres personas muertas —dos adultos mayores ajenos a los hechos y un presunto delincuente—, sino que abrió un complejo debate jurídico sobre los límites de la legítima defensa y las consecuencias penales de la justicia por mano propia.

El caso

Todo comenzó con un robo. Según las cámaras de seguridad del sector y el relato que el propio conductor entregó a la Policía, dos hombres armados que se movilizaban en una motocicleta lo interceptaron mientras iba en su camioneta con su familia y lo obligaron a entregar joyas y su celular. Tras el hurto, los asaltantes emprendieron la huida, y fue entonces cuando la víctima decidió seguirlos, una decisión que minutos después terminaría en tragedia.

Esa decisión marcó el punto de quiebre del caso.

Durante la persecución, se produjo un choque en cadena que involucró varios vehículos. La motocicleta de los asaltantes terminó impactando contra un automóvil en el que viajaban Clara Lucía León y Santiago Rodríguez, ambos de 68 años, quienes se dirigían a una cita médica. Él murió en el lugar y ella falleció horas después en un centro asistencial. Uno de los presuntos ladrones también perdió la vida.

¿Fue legítima defensa?

Rafael Quintero, abogado penalista, explicó a El Espectador que la legítima defensa tiene límites muy precisos en el derecho penal colombiano y que no toda reacción frente a un delito encaja dentro de esta figura.

Según el experto, para que exista legítima defensa, la agresión debe ser real, actual e inminente, y la respuesta debe darse en ese mismo momento, como un acto necesario para proteger la vida o la integridad personal. “La defensa tiene que ser inmediata. No puede darse cuando el peligro ya pasó, eso es clave”, señala.

En este caso, de acuerdo con el análisis jurídico, la agresión habría terminado una vez consumado el robo y los delincuentes huyeron con las pertenencias. Desde ese punto, el riesgo directo para la víctima desaparece y cualquier acción posterior deja de ser defensa para convertirse en persecución.

Read more!

“El problema radica en que ya no se trataba de repeler un ataque, sino de una reacción posterior. Ahí la conducta puede interpretarse como una forma de venganza”, explicó Quintero. El Código Penal, agregó, es claro en que la defensa debe ser indispensable y no puede confundirse con una retaliación.

Lea más: Hallan sin vida al profesor del Externado Neill Felipe Cubides tras varios días desaparecido

El posible delito: homicidio preterintencional

Aunque no hay indicios de que el conductor tuviera la intención de matar, la ley contempla una figura conocida como homicidio preterintencional. Esta se presenta cuando una persona actúa con la intención de causar un daño menor —por ejemplo, detener o lesionar—, pero por imprudencia o exceso termina provocando un resultado mucho más grave, como la muerte.

No ad for you

Bajo este escenario, el conductor podría responder penalmente no solo por la muerte del presunto delincuente, sino también por la de los dos adultos mayores que fallecieron como consecuencia del choque, pese a no tener relación alguna con el robo.

La investigación deberá establecer si la persecución fue determinante en el siniestro y si la conducta del conductor creó un riesgo que desencadenó el desenlace fatal.

Read more!

Un caso que reabre un debate incómodo

Más allá de los detalles judiciales, el caso volvió a poner sobre la mesa una discusión incómoda pero necesaria: hasta dónde puede llegar una víctima después de un robo y cuáles son las consecuencias de intentar hacer justicia por mano propia en medio de la inseguridad que atraviesa la ciudad.

Mientras avanza el proceso, el conductor continúa vinculado a la investigación y deberá responder ante la justicia. El caso deja una advertencia clara: incluso cuando hay un delito previo, las decisiones tomadas después pueden tener consecuencias penales graves e irreversibles.

Lea más: Mujer que insultó a domiciliario ahora es señalada de increpar a trabajadora de supermercado

No ad for you

Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.

Por Redacción Bogotá

Todas las noticias de Bogotá están aquí. El Espectador, el valor de la información.@bogotaEEbogota@elespectador.com
Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.