A medida que la fecha de operación de la Primera Línea del Metro (marzo de 2028) se ve más cerca, aumenta la preocupación por los retrasos en la obra: a la fecha debería reportar un avance del 86 %, pero alcanza un 80,3 %, según la interventoría. El alcalde Carlos Fernando Galán es tan consciente de la brecha actual entre lo programado y lo ejecutado, que hace dos semanas habló de una posible solución: “Necesitamos que el consorcio Metro Línea Uno ponga más personal en labores como estaciones, espacio público y redes de comunicación”, que es justo donde se encuentran los tropiezos.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta?
La Caracas y el espacio público
Para dimensionar la situación, un dato: El 19 de octubre vence el plazo para adecuar el espacio público en la avenida Caracas, entre las calles primera y 26, pero es poco lo que se ha avanzado. Por estos días deberían estar terminando las obras de urbanismo como andenes, ciclorutas, calzadas, drenajes y redes de servicios públicos (clave para recuperar la funcionalidad de la avenida debajo del viaducto), pero el panorama no es alentador.
El contrato divide estos trabajos en ocho unidades de ejecución (UE), pero al cierre de agosto, siete figuraban con 0 % de avance. La octava apenas reporta 0,40 % del 81,56 % previsto para esa fecha. El rezago también aparece en el suroccidente, donde empieza el trazado. Allí, cuatro UE, que debieron terminar en junio, apenas reportaban avances entre el 2 % y el 24,51 %. En toda la línea, las obras de vías y espacio público acumulaban 15,80 % de ejecución frente al 33,15 % previsto.
Las alertas no son nuevas. En mayo, el concejal Samir Bedoya (Partido Mira) contrastó el avance del viaducto (83,7 %) con el de vías y espacio público (8,58 %). “La ciudadanía no camina por el viaducto, sino por los andenes”, dijo en su momento. En septiembre, al examinar el informe de julio, señaló que 13 de los 33 frentes revisados seguían con atrasos críticos y que seis habían superado la fecha de terminación. Ante la situación, pidió un plan para entregar andenes, vías y ciclorrutas, especialmente, en el sector Patio Taller–El Corzo–avenida Villavicencio, donde las UE siguen rezagadas.
Estaciones y personal
En la construcción de las estaciones, por ejemplo, ya hubo un atraso con consecuencias contractuales. En julio, la Empresa Metro impuso, en primera instancia, una multa por COP 359 millones al consorcio Metro Línea 1, por no terminar a tiempo la estructura de la estación tres, en Kennedy. Pese a que se le dio al constructor plazo hasta el primero de abril, la interventoría reportó que terminaron el 24 de agosto.
¿Por qué los atrasos? la respuesta la brindan los informes del interventor: “insuficiencia de personal operativo”, como lo reportó para los acabados de los accesos de las estaciones 4 y 5, incluidos pisos, muros y fachadas. Por esta razón, desde agosto viene pidiendo un refuerzo de las cuadrillas y las jornadas para cubrir los retrasos, solicitud en las que, seguramente, se apoyó el alcalde Galán para su reciente llamado, ante un desbalance del cronograma que, en el caso de 15 de las 16 las estaciones alcanza casi un 10%.
No obstante, según Leonidas Narváez, gerente de la Empresa Metro de Bogotá (EMB), aun hay margen de maniobra. En entrevista con El Espectador reconoció que se necesitaban trabajadores en los edificios y especialistas extranjeros, pero que había tiempo para hacer ajustes. “Utilizamos un software que nos marca dos programaciones: una temprana y otra tardía. Ambas deben terminar la obra el 14 de septiembre de 2027. En la tardía, deberíamos ir en el 77 %; es decir, estamos cuatro puntos por encima. La temprana indica que deberíamos ir en 85,31 %, una desviación de 4 puntos. Es decir, vamos en el punto medio de holgura. Tenemos capacidad para corregir desviaciones”. Para junio, el concesionario reportó 14.019 trabajadores activos frente a 15.185 acordados para ese mes. La interventoría pidió aclarar la diferencia de 1.166.
Las tareas antes de la apertura
A 11 meses de que todo el viaducto y la integración de sistemas deba estar listo, la tarea del concesionario es acelerar para recuperarse de los atrasos. El tema es que, hasta en los planes para lograrlo también hay reparos. En marzo, la interventoría identificó siete planes que habían superado su fecha prevista de recuperación; en julio fueron 14, y en agosto, 17. El reporte de agosto incluye cuatro frentes de espacio público del suroccidente.
Para que la Primera Línea entre en operación en marzo de 2028, hay unas fechas clave: en septiembbre de 2027 debe estar listo todo el viaducto, para empezar con las pruebas de los trenes y la integración de todos los sietemas. Por ejemplo, para enero de 2028 deben estar certificadas las pruebas del sistema de cobro. El concesionario anunció ajustes en su programación, ante las alertas de la interventoría. Los documentos muestran riesgos pendientes, pero no acreditan un cambio en la fecha de apertura o un síntoma grave que permita retrasar el sueño de estrenar el metro en 2028.
El estudio ambiental y social del proyecto había previsto dificultades de circulación, iluminación y actividad comercial en la Caracas. Terminar los andenes y demás espacios públicos alrededor del viaducto es clave, para reforzar la confianza de los bogotanos. Aunque El Espectador consultó a la Empresa Metro sobre las nuevas alertas, indicó que no daría declaraciones.
Le puede interesar: Entre bosques y potreros, Manta intenta conservar el paso del oso andino por sus montañas.