
Enviar una hoja de vida, tomar una clase, asistir a una reunión, procesar algunos archivos o adelantar un trámite es posible desde el celular. Sin embargo, trabajar con varios documentos a la vez, usar una hoja de cálculo o presentar ciertas pruebas laborales es más sencillo en un computador. La diferencia, aunque parezca obvia, resulta clave para entender una de las realidades que muestra la Encuesta Multipropósito 2025: aunque cada vez hay más conectividad, existe menos gente con acceso a las herramientas adecuadas para aprovecharla al máximo.
El fenómeno, sin duda, muestra una brecha en crecimiento que se hace más evidente al ampliar la mirada y comparar los resultados de las encuestas 2021 y 2025 para las 19 localidades urbanas. Una conclusión concreta dice que, mientras el uso de internet entre los habitantes de cinco años o más aumentó del 85,4 al 88 %, el de computadores —de escritorio, portátiles o tabletas— disminuyó del 55,2 al 49 %. La tendencia se observó al menos en 15 localidades. Solo Santa Fe y Los Mártires registraron aumentos en el uso de computadores.
Las distancias entre localidades
Al ahondar en los datos se encuentra que este contraste es más notorio en una localidad como Bosa. Allí el uso de internet pasó del 80,2 al 88,8 %, pero el de computadores cayó del 38,5 al 27,2 %, reportando el mayor descenso entre las localidades: 11,3 puntos porcentuales. En Teusaquillo, en cambio, el acceso a internet aumentó del 93,7 al 95,3 % y uso de computadores apenas bajó del 85,2 al 84 %. Así, la distancia entre ambas localidades en uso de internet se redujo (de 13,5 a 6,5 puntos), pero en computadores creció (46,7 a 56,8 puntos).
La tendencia no se limita a esos extremos. En Ciudad Bolívar el uso de computadores cayó del 38,3 al 31,1 %, y en Engativá, del 64,3 al 54,9 %. Vale aclarar que los datos corresponden al uso declarado de dispositivos y no cuántos hogares tienen un equipo en sus casas. Tampoco permiten concluir que el celular esté reemplazando al pc, ya que las encuestas no siguen a las mismas personas durante los cuatro años.
Lo que permite hacer una pantalla
Jesús Fernando Barrios Ordóñez, autor de una investigación sobre la brecha digital en Colombia, publicada en “Cuadernos de Economía”, encontró, a partir de datos nacionales de 2019, que las personas que usan computadores tienen mayor probabilidad de realizar actividades educativas, financieras y trámites, mientras el celular aparece más asociado a la comunicación y las redes sociales.
En respuesta a El Espectador, explicó que los ingresos, la educación, la edad y las habilidades digitales condicionan el aprovechamiento de internet. Puso el ejemplo de dos jóvenes bogotanos que se conectan a diario: uno tiene computador y sabe elaborar documentos, mientras que el otro depende del celular. Aunque ambos figuren como usuarios de internet, sus posibilidades para desarrollar ciertas tareas son distintas. Advirtió, eso sí, que su trabajo hace comparaciones de acceso y no si tener un computador garantiza mejores resultados. De ahí su llamado: “No deberíamos confundir el aumento de usuarios conectados con una reducción automática de la brecha digital”.
Equipos que entrega el Distrito.
¿Qué está haciendo Bogotá? Actualmente la Secretaría de Integración, en asocio con la ETB, viene desarrollando el programa Conexión Social que entre 2025 y 2026 ha llevado internet gratuito a 90.060 hogares. Además, al 29 de octubre había entregado 2.168 portátiles, equivalentes al 22,4 % de la meta de 9.700 equipos, lo que representaría la entrega de un computador por cada 10 hogares conectados. No obstante, este promedio, de momento, está lejos de cumplirse. Por ejemplo, mientras en Bosa han conectado gratis a 22.552 hogares y han entregado 745 equipos (uno por cada 30 hogares conectados), en Ciudad Bolívar han llevado internet a 6.001 hogares, pero solo han entregado 45 equipos (uno por cada 133).
La Secretaría reconoció barreras que van más allá de instalar internet: familias cuyo único dispositivo es un celular, varios integrantes que comparten un equipo y personas sin habilidades para usar herramientas digitales. Para adjudicar los portátiles, primero se aplican criterios socioeconómicos y luego, entre quienes cumplen los requisitos, una selección aleatoria.
Aquí no se comprueba, caso por caso, por ejemplo, si el hogar ya dispone de computador.
Las cifras no demuestran que la caída en el uso de computadores cause por sí sola dificultades educativas o laborales, pero sí que mientras Bogotá cada vez abre más canales para conectarse al mundo a través de internet, persisten diferencias enormes entre localidades en el uso de estos equipos. Barrios planteó que la política también debe evaluar las capacidades que desarrollan las familias y las actividades que pueden realizar. La distancia entre Bosa y Teusaquillo explica por qué contar con conexiones y portátiles apenas cubre una parte de esa tarea.
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