El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

“No peleamos con la tecnología, le encontramos un propósito”: secretaria de Educación

Sanciones pedagógicas a los estudiantes, cambios en las reglas y expectativas de mejorar el relacionamiento escolar, son los puntos clave que detalló la secretaria de Educación, Julia Rubiano, en entrevista con El Espectador, tras la firma de la resolución que deja en firme la prohibición del uso de pantallas en colegios privados y públicos de Bogotá.

María Angélica García Puerto

07 de septiembre de 2026 - 08:00 p. m.
Según la Secretaría de Educación, 77.000 estudiantes, docentes, directivos y familias participaron de los Foros Educativos Institucionales en las 20 localidades, donde recogieron 266 rutas sobre cómo la escuela comprende y responde a las dinámicas de los entornos digitales.
Foto: Alcaldía de Bogotá
PUBLICIDAD

La Secretaría de Educación expidió este lunes la Resolución 1037 de 2026 que fija las reglas y excepciones sobre el uso de teléfonos y demás dispositivos de pantalla en los colegios públicos y privados de Bogotá. La decisión es clara: ningún estudiante podrá usarlo con fines distintos al educativo y cada institución tendrá la discrecionalidad de determinar si permite su porte o, por el contrario, quedarán bajo custodia durante el descanso y hasta el final de la jornada.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

De esta manera, el uso del teléfono móvil, así como el de otras pantallas como tablets, computadores y televisores, se podrá usar sin límite de tiempo, pero con supervisión del docente, desde octavo grado, insistiendo únicamente “para el desarrollo de una actividad o proyecto académico que así lo requiera”. Mientras tanto, para ciclo 1 y prejardín, la Secretaría de Educación definió que los niños y niñas no tendrán acceso a ningún tipo de pantalla; en los grados jardín y transición será de máximo 30 minutos diarios; 1 hora en primaria; y 2 horas en 6.º y 7.º.

Lea más: Apagón de celulares en colegios: lo que se debe fortalecer más allá de la prohibición

Las excepciones incluyen situaciones necesarias como el monitoreo de salud del estudiante, en casos de emergencia o que requiera ajustes y/o apoyos para garantizar su permanencia, participación y aprendizaje, por ejemplo, en alumnos con alguna discapacidad visual o auditiva.

Más allá de la restricción, la resolución indica que habrá formación a docentes en alfabetización digital crítica; el acompañamiento de la Oficina para la Convivencia Escolar; sensibilización a los padres, recomendándoles optar por poner “límites razonables”, y habrá, luego de un año, un balance de la restricción.

El Espectador habló con la secretaria de Educación, Julia Rubiano, para resolver algunas inquietudes sobre el funcionamiento de la normativa y cómo ir más allá de una prohibición en el uso de pantallas.

¿Qué cambios hubo en el borrador y la resolución final? ¿Incorporaron algunos de los 29 comentarios que hizo la ciudadanía y colegios?

Uno de los cambios que hicimos fue limitar únicamente al porte y uso de los teléfonos (se eliminó la restricción de ingreso) porque una de las demandas de los padres es que, ante una emergencia, se pudieran comunicar con sus hijos o los mismos estudiantes, al salir del colegio, necesitaran comunicarse. Precisamos también el tema de inspección y vigilancia, sobre cómo vamos a verificar que el manual de convivencia haya sido actualizado y, si no, habrá planes de mejoramiento a los que se puede comprometer un colegio. También había dudas sobre si habría sanciones y dijimos que se tendría que revisar el manual de convivencia.

No ad for you

¿Y cómo se configurarían esas sanciones al estudiante que infrinja la norma?

Los manuales de convivencia establecerán cuáles serán las sanciones, pero se dice que sean proporcionales y pedagógicas. No debe ser una sanción de tipo perder el año escolar. Por ejemplo, primero se podría hacer un llamado de atención; si es reiterativo, se puede decomisar el teléfono. En algunos colegios los entregan a las horas, otros en unos días. Y se socializa con el padre de familia. Ese tipo de medidas son las que se pueden tomar.

En la Resolución se invita también a que, durante estos 6 meses de actualizar los manuales de convivencia, se puedan implementar estrategias de desuso. Explicar por qué esta medida y empezar a hacer acuerdos.

No ad for you

Pero, ¿cómo no dejar estas sanciones a la mera interpretación y sí bajo una directriz específica de cómo deberían ser las sanciones pedagógicas?

Seguiremos con espacios de conversación para conocer ejemplos de esto. Hay foros educativos locales ocurriendo en este momento. Vamos a seguir haciendo mucha pedagogía de cómo hacer esto, pero en cualquier caso, cuando un colegio levante la mano o una familia, en caso de que no se esté llevando el debido proceso o consideremos que es desproporcionado, tenemos un equipo de nuestra oficina de convivencia escolar que podrá atenderlos.

No ad for you

Pero principalmente creo que es un ejercicio de pedagogía y de trabajar con los rectores para que las medidas guarden esa proporcionalidad y énfasis pedagógico.

¿Qué cambios esperan en los estudiantes en cuanto a aprendizaje y convivencia escolar?

No ad for you

De evaluaciones que ya se han hecho, no necesariamente hay resultados en aprendizajes altos, porque de todas formas necesita otras condiciones. Pero seguramente, sin duda, vamos a ver una mayor atención, un recurso fundamental para aprender. En el tema relacional, cambios en otro tipo de juegos, más actividad física, más relacionamiento. Si bajamos esa adicción, se va a ver reflejado también en otros campos de la vida.

¿Cómo esta normativa se va a aterrizar en los colegios rurales? Según la Consejería Distrital de TIC, en 2025 el 30% de los niños y adolescentes, entre 5 y 17 años, no cuentan con herramientas tecnológicas para estudiar.

No ad for you

El teléfono se va a poder usar después de los 14 años, siempre que tenga propósitos pedagógicos. Nosotros no peleamos con la tecnología; mal lo haríamos. Se trata más bien de encontrarle propósito, límite y sentido.

En casos hipotéticos, donde el colegio A permita mantener el celular en clase, pero en el colegio B, lo guarden en lockers, ¿cómo se va a controlar que sí se utilice con fines pedagógicos? ¿O al momento de necesitar una consulta, se le prestará un celular?

No ad for you

El Wi-Fi de los colegios tiene distintos controles y límites para no entrar a redes sociales, por ejemplo. Tienen esas protecciones de entrada. La resolución también habla de que son los consejos directivos los que van a organizar cómo se distribuyen estos usos. Por ejemplo, que en una clase de química se utilicen los computadores o que les permitan que lo lleven para la clase de programación. Insisto, no se trata de pelearle a la tecnología, sino darle sentido atado a la vida escolar.

Expertos consultados por este diario coincidieron en que la medida debe ir más allá de la prohibición y ven vacíos en la norma en cuanto a un currículo explícito de competencias digitales. ¿Cómo se va a aprovechar ese tiempo libre en clases y los descansos que ya no se destinarán al uso de pantallas?

No ad for you

Aquí se ponen unos límites, que no son suficientes, pero nos ponen un piso para empezar a trabajar. Sobre el currículo de competencias digitales, la podemos compartir. Estamos entregando guías pedagógicas.

Ahora, tenemos que confiar un poco en lo que es el relacionamiento humano. No necesariamente nos toca ahora entonces decir qué vamos a hacer con ese tiempo. Al principio sí hay aburrimiento; para los más grandecitos es ‘¿dónde está mi autonomía?’, pero ese malestar inicial se transita y lo que termina pasando es que se recuperan otros juegos, se recuperan otros deportes, se recupera la posibilidad de conversar, hasta de aburrirse. Una estudiante me decía: “¿Y qué voy a hacer ahora si estoy en el descanso?”. Bueno, ¿qué tal quedarte un ratico en silencio? Manejar la frustración. No se necesita un currículo adicional o una línea adicional de qué hacer con el tiempo.

No ad for you

¿Qué se hará para que no toda la responsabilidad recaiga sobre el estudiante?

Aquí queda puesta una discusión más grande y es cómo vamos a transformar las redes sociales y los componentes de adicción que están generando. Porque claro, de alguna forma aquí estamos poniendo la responsabilidad en los estudiantes, pero al final las redes son las que tienen los diseños adictivos. Para eso se necesitan cambios legislativos más grandes, más allá de una decisión de una entidad territorial.

Nota: Esta medida deberá empezar a regir en todas las instituciones educativas desde marzo de 2027, plazo que fijó la entidad distrital para que cada colegio implemente y garantice el cumplimiento de estas reglas.

No ad for you

Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.

Por María Angélica García Puerto

Cubre temas de seguridad, primera infancia, educación, movilidad, derechos humanos y género.@_amariag
Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.