Nuevos detalles se conocen sobre el ataque ocurrido dentro del CAI Galán, en Puente Aranda, donde un hombre hirió con un arma blanca a un policía y posteriormente murió tras recibir disparos del arma de dotación del uniformado. La familia de Michael Felipe Santos, el invididuo que atacó al uniformado, aseguró que había advertido previamente a la Policía sobre la situación del joven y afirmó que tenía un diagnóstico de esquizofrenia. Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer las circunstancias del procedimiento.
Los hechos ocurrieron el miércoles 19 de agosto. Según la versión entregada por la Policía Metropolitana de Bogotá, Santos ingresó al CAI Galán y atacó por la espalda al uniformado que se encontraba prestando servicio. Las imágenes de seguridad difundidas posteriormente muestran al hombre acercándose al policía antes de abalanzarse sobre él. El agente recibió heridas en el cuello y otras partes del cuerpo.
El brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, aseguró que el funcionario utilizó su arma de dotación para proteger su vida durante el ataque. El agresor recibió los disparos y posteriormente falleció, mientras el policía fue trasladado a un centro asistencial debido a las heridas que sufrió. Información conocida posteriormente indica que el uniformado fue dado de alta.
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El relato de la madre
Tras conocerse las imágenes, Clara Luz Rodríguez, madre de Santos, aseguró que su hijo había sido diagnosticado con esquizofrenia y que ella había acudido anteriormente ante la Policía para informar sobre su condición. Según su versión, incluso entregó una fotografía del joven a los uniformados del sector debido a que acostumbraba salir de casa y frecuentar parques cercanos.
La familia aseguró además que Santos recibía tratamiento médico. Su hermana relató que tomaba medicamentos asociados con su condición, aunque afirmó que posteriormente fueron suspendidos. También sostuvo que ya se habían presentado episodios anteriores entre el joven y policías de la zona. Estas afirmaciones corresponden a los familiares y forman parte de los elementos que deberán contrastarse dentro de las investigaciones abiertas por el caso.
La Policía informó, por su parte, que Santos no registraba antecedentes penales, aunque sí aparecían dos traslados a centros de protección por presuntos comportamientos agresivos. Versiones conocidas posteriormente también señalan que el joven habría prestado servicio militar, circunstancia que aparece respaldada por fotografías en las que vestía uniforme del Ejército.
La familia cuestiona el desenlace
La hermana de Santos reconoció ante la opinión pública que el joven atacó al policía, aunque cuestionó el desenlace del procedimiento. Según manifestó, consideraba que existían otras alternativas para controlarlo y pidió que se esclarezca por qué el episodio terminó con su muerte. También aseguró desconocer qué llevó a su hermano a ingresar armado al CAI y atacar al funcionario.
La existencia de un diagnóstico de salud mental, por sí misma, no determina jurídicamente si la reacción del uniformado fue o no legítima. Ese análisis depende de las circunstancias concretas del ataque, la amenaza que enfrentaba el policía y la proporcionalidad de la respuesta, elementos que deberán ser establecidos por las autoridades encargadas de investigar el caso.
El ataque quedó registrado en video
Uno de los elementos centrales de la investigación serán las cámaras del CAI. Los registros conocidos públicamente muestran al policía sentado frente a un computador cuando Santos ingresa al lugar y posteriormente lo ataca por la espalda con el arma cortopunzante. El enfrentamiento continúa mientras el funcionario intenta defenderse y termina desplazándose hacia el exterior de las instalaciones.
La Policía sostiene que el uniformado utilizó su arma de dotación en legítima defensa ante una amenaza contra su vida. El comandante de la institución en Bogotá indicó que las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para reconstruir completamente lo sucedido.
Otro ataque contra un policía
El episodio del CAI Galán se suma a otras agresiones contra integrantes de la Fuerza Pública registradas este año en Bogotá. En febrero de 2026, por ejemplo, un hombre de 27 años fue capturado en Suba después de atacar a un policía y causar daños a un vehículo institucional. Videos de ese episodio mostraron que el hombre golpeó inicialmente el espejo de una camioneta y posteriormente agredió varias veces en el rostro al uniformado cuando descendió del automotor.
En el caso de Puente Aranda, las investigaciones deberán establecer ahora dos aspectos centrales: las circunstancias que antecedieron al ataque cometido por Santos y si la actuación del policía durante el enfrentamiento se ajustó a los protocolos y las condiciones legales para el uso de su arma de dotación.
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