Tras 80 años de larga espera, diseños inconclusos y la ansiedad de una capital, que soñó con tener metro desde los años 50, atracó en la Sociedad Portuaria de Cartagena el carguero francés Everglade, que en sus 366 metros de eslora y 52 metros de manga, en medio de casi 15.000 contenedores, trajo desde China el primer tren del metro de Bogotá y seis vagones (de 30). Luego del desembarque, que tardó más de siete horas, y tras una serie de pruebas técnicas y de ensamblaje, los operarios alistarán el vehículo para un nuevo viaje, esta vez por tierra (990 km), hasta al Patio Taller, en Bosa, con lo que se marca el inicio de una nueva era sobre rieles para la capital.
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En contexto: La travesía del carguero Everglade con el primer tren del Metro de Bogotá
“Este no es un proyecto de un alcalde, es un proyecto de ciudad y de país. Acá han participado tres gobiernos nacionales y tres distritales. Así lo entendemos, como un proyecto colectivo que representa el empuje de una sociedad que, en medio de trabas y de dificultades, puede hacerlo mejor. Con este proyecto, Bogotá entra en una nueva era. Ya no va a ser, como nos decían durante tantos años, la capital más grande del mundo sin metro. ¡No!, Ahora Bogotá por fin va a tener metro. Eso será un cambio en la calidad de vida de los capitalinos y nos permitirá superar una barrera que teníamos como sociedad de hacer proyectos de esta envergadura”, dijo el alcalde Carlos Fernando Galán, notablemente emocionado, en la presentación del primer tren en el puerto.
Con el arribo del primer tren, cuya fabricación terminó el 4 de febrero, la primera línea del metro (con 63 % de avance general), entra en una nueva fase. En el Patio Taller ya adecuaron más de 900 metros de rieles y serán al menos 30 días para acoplar el primer tren, el cual tiene una particularidad: “su diseño frontal está inspirado en el águila del escudo de Bogotá. Otro elemento es que, al ser un metro elevado, tiene ventanas más amplias para apreciar el entorno”, agregó Galán.
El Distrito precisó que, por cronograma, este año esperan recibir dos o tres trenes más y a partir del próximo año se despacharán al menos dos trenes cada mes desde la ciudad de Changchun, donde está la China Rail Rolling Stock Corporation, una de las fábricas de material metroferroviario más importantes del mundo. Mientras esta operación avanza, se espera que en mayo de 2026 el viaducto tenga 5.700 metros construidos y los 24 kilómetros de trazado en septiembre de 2027, para realizar las pruebas sin pasajeros.
Sistemas de seguridad y comunicación
A las instalaciones de la Sociedad Portuaria de Cartagena arribó el Everglade después de un mes de trayecto desde que zarpó del puerto de Qingdao, en la provincia de Shandong, en el este de China. Allí descargaron el tren, 100 % eléctrico, de seis vagones y 134 metros de largo (casi cinco biarticulados de Transmilenio) y capacidad para 1.800 pasajeros. Inicialmente, la primera línea del metro operará con 30 trenes. En cada vagón habrá dos espacios para personas en silla de ruedas. De las 252 sillas (42 por vagón), 36 estarán demarcadas para personas con prioridad. Cuando el metro esté operando, los trenes circularán cada 90 o 140 segundos por sentido e irán a 80 km/h, recorriendo así las 16 estaciones en 27 minutos, desde el Patio Taller hasta la calle 72.
En los planos se estableció que cada extremo del tren debe estar equipado con un dispositivo de identificación de obstáculos en la vía, capaz de detectar objetos o personas inesperadas, lo que activará un frenado de emergencia. Adicional, tendrán un sistema de comunicación a bordo que incluye radio, red local (LAN), telefonía-interfonía, sistema de información al pasajero (SIP) y un sistema de videovigilancia (CCTV).
“Estos son trenes con tecnología moderna, con el grado de automatización más importante que existe y usará el espectro radioeléctrico para comunicarse y para que los dos centros de operación (uno en el Patio Taller y otro en la calle 13 con av. Caracas) tomen las determinaciones de frecuencia, frenado, velocidad y parada con la información de demanda y cantidad de pasajeros que llega de cada estación”. explicó el gerente del metro, Leonidas Narváez, quien agregó que los trenes no tendrán conductor y minimizarán el ruido al ser eléctricos, evitando generar el estruendo que temen algunos ciudadanos que viven cerca del viaducto.
Acerca de los rieles sobre los cuales rodarán los trenes, la EMB indica que tendrán un sistema de sujeción que incluye la inserción de suelas, que permiten una mejor amortiguación de las vibraciones y del ruido al paso del tren: “Rieles continuamente soldados que no generan golpeteo al paso de la rueda”. Las principales medidas que se incorporaron en el diseño del viaducto para reducir el ruido son viaducto en viga gran u, diseñada para mitigar el ruido, redirigiendo el ruido hacia arriba, por las paredes. Contará con pantallas antirruido, a través de un sistema de insonorización del tablero, con paneles de absorción sonora”, explicó la Empresa Metro.
Los detalles muestran que es un momento clave. “Hoy estamos felices. Este es un reconocimiento a lo que ha hecho un equipo de más de 13.000 personas y un reconocimiento grande a las administraciones que hicieron sus aportes para dejar este legado. Con este tren, podemos decir que Bogotá nunca ha llegado tan lejos”, dijo Narváez.
Con más de siete kilómetros de viaducto construido, la obra llega un punto de no retorno ansiado por los capitalinos hace casi 80 años. Una travesía de décadas que, como el Everglade, superó toda clase de tempestades, pero que hoy se materializa con la llegada del primer tren que rodará en territorio bogotano. Lo que sigue será crucial para la terminación de la obra de infraestructura más grande que alguna vez vio Bogotá, que delineará la movilidad de la capital colombiana del futuro.
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