El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Puente Aranda recuperó pista de patinaje tras obra que afectó a deportistas y comerciantes

La pista de patinaje del parque El Jazmín fue entregada nuevamente a la comunidad a mediados de julio de 2026, luego de una intervención que se extendió durante varios meses más de lo previsto. Mientras el IDRD atribuyó los retrasos a problemas técnicos y ajustes en la ejecución, entrenadores, familias y comerciantes aseguran que el cierre alteró procesos deportivos, redujo ingresos y cambió la dinámica de uno de los principales escenarios deportivos de la localidad.

Daniela Sánchez

27 de julio de 2026 - 03:52 p. m.
Durante su ejecución, el contrato pasó de 14.454 millones de pesos a 18.904 millones y su plazo fue ampliado siete meses adicionales frente a la programación inicial.
Foto: Archivo particular
PUBLICIDAD

La pista de patinaje del parque El Jazmín, en la localidad de Puente Aranda, volvió a estar al servicio de la comunidad a mediados de julio de 2026, poniendo fin a una intervención que durante varios meses modificó la rutina de deportistas, entrenadores, comerciantes y vecinos del sector. La reapertura marca el cierre de una obra que dejó un escenario renovado, pero también múltiples afectaciones para quienes dependían diariamente de este espacio deportivo.

Le puede interesar: Multicampus de Suba: a días de iniciar clases, crecen dudas por retraso en obras

La intervención hizo parte del contrato de obra pública IDRD-3661-2025, adjudicado por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) al Consorcio Recreativo Agodex para el mejoramiento de escenarios deportivos administrados por la entidad. Durante su ejecución, el contrato pasó de 14.454 millones de pesos a 18.904 millones y su plazo fue ampliado siete meses adicionales frente a la programación inicial.

Aunque la comunidad esperaba una intervención de pocos meses, el cierre terminó afectando procesos deportivos consolidados y la economía de quienes desarrollaban su actividad alrededor del parque.

“Nos afectó económicamente a todos los que estamos alrededor”, aseguró una comerciante que desde hace aproximadamente diez años trabaja frente al escenario deportivo. Según explicó, antes de las obras decenas de deportistas llegaban diariamente acompañados por sus familias, quienes consumían alimentos e hidratación en los negocios cercanos. Con el cierre de la pista, sus ventas disminuyeron cerca de un 50 %.

El impacto también se reflejó en las escuelas de formación deportiva. Una entrenadora de patinaje, quien pidió mantener en reserva su identidad, pasó de dirigir grupos de entre 40 y 50 niños a conservar únicamente dos o tres deportistas. “Inicialmente pensé que podía sostener un tiempo, pero después, con dos o tres niños, ya no se justifica. Si hubiera sabido que esto iba a durar tanto, habría buscado otro trabajo desde hace tiempo”, relató.

La reducción de alumnos significó también una caída drástica en sus ingresos. “Vendí por catálogo, hice domicilios, organicé rifas e incluso un profesor me ayudó con un mercado porque realmente la situación se volvió muy complicada”, recordó la entrenadora.

La incertidumbre aumentó a medida que cambiaban las fechas previstas para la entrega del escenario. “Los papás empezaron a dejar de creer en la palabra que uno les daba. Uno decía que faltaba un mes, luego otro más, y muchas familias terminaron retirándose o cambiando de deporte”, explicó.

No ad for you

Las consecuencias también alcanzaron a las familias. Didier Mauricio Barrera, padre de Antonella Barrios, una patinadora de seis años, aseguró que el cierre los obligó a cambiar de club para garantizar que su hija continuara entrenando en una pista adecuada. “Le dio muy duro. Todos los días veía los videos que tenía con sus compañeras y me decía que las extrañaba mucho”, contó. El cambio, según explicó, también significó perder la posibilidad de competir en el Festival Panamericano de Guarne. “Yo estaba muy ilusionado de poder llevarla. Ese Panamericano iba a marcar el cierre de su etapa como patinadora semiprofesional. Lastimosamente no se pudo”, afirmó.

Lea además: Mujer agredida en panadería de Usaquén: hay polémica por la libertad del agresor

No ad for you

Otras familias optaron por mantenerse en el mismo club y trasladarse a escenarios alternos mientras esperaban la reapertura. “El mayor gasto ha sido el transporte. Si no usamos la ruta del club, debemos movilizarnos en carro, taxi o aplicaciones. Además, al pasar más tiempo fuera de casa, también aumentan los gastos en comida y bebidas para las niñas”, explicó Andrés Sarmiento, padre de dos patinadoras.

Su esposa, Sandy Viviana Jaime, resumió la experiencia vivida durante esos meses con una sola palabra: “Reinventarnos”.

No ad for you

Ante los cuestionamientos de la comunidad, el IDRD explicó que la prolongación de las obras obedeció a una combinación de factores técnicos y climáticos. La entidad señaló que durante las excavaciones fueron detectados problemas estructurales en el suelo que obligaron a rediseñar parte de la intervención. A ello se sumaron las lluvias registradas entre febrero y abril de 2026, la incorporación de nuevas obras de seguridad, el rechazo de subcontratistas que no acreditaban la experiencia requerida y la necesidad de corregir actividades que no cumplían las especificaciones técnicas.

El Instituto también informó que realizó reuniones de socialización con clubes y usuarios durante la ejecución del proyecto y autorizó el uso de escenarios alternos para mantener los entrenamientos mientras la pista permanecía cerrada. Asimismo, reconoció que la prolongación de la obra generó impactos temporales para la comunidad, aunque sostuvo que el resultado final ofrece mejores condiciones de seguridad y calidad para la práctica del patinaje.

No ad for you

La revisión de la documentación contractual permitió establecer que reconstruir el proceso no fue sencillo. La información aparecía distribuida en diferentes registros oficiales, lo que dificultó seguir la evolución del contrato y de sus modificaciones presupuestales y de plazo.

Con la pista nuevamente en funcionamiento, los clubes han comenzado a regresar al parque El Jazmín y la comunidad recuperó uno de sus principales espacios deportivos. Sin embargo, para quienes vivieron el cierre durante varios meses, el balance va más allá de la infraestructura.

No ad for you

“Llegar a fin de mes fue muy difícil. Uno piensa cómo va a hacer para comer. Fue muy duro”, concluyó la entrenadora de patinaje. Su testimonio resume una realidad que no aparece en los cronogramas ni en los contratos: detrás de una obra pública también hay historias de familias que reorganizaron sus vidas, comerciantes que perdieron ingresos y deportistas que vieron interrumpidos sus procesos de formación.

*Artículo escrito por Daniela Sánchez, estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la universidad Jorge Tadeo Lozano.

No ad for you

Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.

Por Daniela Sánchez

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.