
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Una investigación realizada por la Fiscalía, la Dijin y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI), puso al descubierto una estructura ilegal, conformada por funcionarios de Migración Colombia, que habría permitido el tránsito de ciudadanos chinos, mexicanos y vietnamitas sin cumplir los controles migratorios.
Le puede interesar: Inundaciones en Cundinamarca no están ligadas al río Bogotá, pero evidencian otras fallas
La red delincuencial usaba pasaportes reales de terceros o documentos suplantados para evadir los controles. Los funcionarios involucrados realizaban registros migratorios sin siquiera contar con la presencia de las personas que supuestamente pasaban. Adicionalmente, “reciclaban” los mismos documentos en diferentes fechas y filtros para facilitar viajes hacia Panamá, México y Estados Unidos. Algo que llamó la atención fue que gran parte de los pasaportes alterados provenían de la Región Administrativa Especial de Hong Kong.
En el curso de la investigación se documentaron al menos 11 eventos en los que los implicados, presuntamente, actuaron fuera de turno o sin estar habilitados, facilitando la salida de extranjeros con destino a Estados Unidos y países de Centroamérica.
Los capturados
Entre los capturados se encuentran Johan Mauro Cerón Reyes, señalado como presunto cabecilla y facilitador de movimientos irregulares mediante registros sin verificación de identidad; Johann Alexander Cendales Tafur, quien habría guiado físicamente a grupos de migrantes vietnamitas por áreas restringidas, incluso fuera de su turno laboral.
Figuran también Cristian Camilo Bueno Casallas, al parecer un eslabón clave en la alteración de bases de datos institucionales y en la validación de pasaportes suplantados; y Efraín Collazos Guerrero, quien actuaría como coordinador y, según las autoridades, incluso después de dejar la entidad continuaba gestionando trámites irregulares y asesorando a la red criminal.
El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, Director de Investigación Criminal e INTERPOL, aseguró que la organización criminal extendía sus tentáculos más allá de Bogotá, con operaciones detectadas en Medellín (Aeropuerto José María Córdova), Ipiales (Nariño) y la Isla de San Andrés.
A la cárcel
Por estos hechos, una fiscal les imputó los delitos de concierto para delinquir, tráfico de migrantes, abuso de autoridad, falsedad personal y falsedad ideológica en documento público. A uno de los procesados también se le imputó el delito de porte ilegal de municiones.
Tras las audiencias concentradas, un juez de control de garantías legalizó las capturas. La Fiscalía General de la Nación imputó a los procesados los delitos de tráfico de migrantes, concierto para delinquir agravado, abuso de función pública, falsedad ideológica en documento público y falsedad personal. Todos fueron cobijados con medida de aseguramiento privativa de la libertad en sus lugares de residencia.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.
