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Con una actitud tranquila y poco evasiva a la presencia humana -producto de posible amansamiento- fue visto en las últimas horas un tigrillo deambulando en un patio de un jardín infantil al norte de Bogotá.
La Secretaría de Ambiente dio a conocer la noticia luego de un reporte ciudadano que obligó a activar de manera inmediata el protocolo de rescate de fauna silvestre, con el apoyo de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional y la ONG Panthera Colombia.
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La intervención duró más de 16 horas y con 17 profesionales especializados; “el animal fue rescatado sin causarle daño”, señaló la entidad distrital. De esta manera, el tigrillo fue posteriormente trasladado al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Flora y Fauna Silvestre de la Alcaldía Mayor de Bogotá, donde hoy recibe atención veterinaria y valoración especializada.
“Este caso nos muestra el daño que causa el tráfico ilegal de fauna silvestre: un animal que debía estar en su ecosistema terminó en el patio de un jardín infantil, en un entorno que no era seguro ni para él ni para la comunidad educativa. El mensaje es claro: los animales silvestres no son mascotas y no deben estar en la ciudad”, sentenció la secretaria de Ambiente, Adriana Soto.
Es un delito
Según el registro preliminar del animal, se trata de un ocelote juvenil. Sin embargo, bajo observación médica, los veterinarios ya realizaron la valoración de su estado de salud y confirmarán con precisión su especie, su edad y su condición. Así como identificar la región del país de donde pudo haber sido extraído y así garantizar su retorno a un ecosistema adecuado.
Tras el rescate, la secretaria de Ambiente anunció que iniciarán una investigación para dar con el o los responsables de la extracción de este tigrillo de su hábitat.
Cabe recordar que la extracción de animales silvestres para tenerlos como mascotas o para comercializar partes de sus cuerpos es un delito que pone en riesgo la población de las especies y el equilibrio de los ecosistemas. De acuerdo con el Código Penal, en sus artículos 328 y 328A, las personas involucradas en actividades de tráfico ilegal de fauna silvestre podrían recibir penas de hasta 11 años de prisión y multas de hasta $76.000 millones.
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Con corte a abril de este año, la Secretaría de Ambiente ha recuperado 12.835 animales vivos; de ellos, 1.270 fueron víctimas del tráfico ilegal, muchos de ellos provenientes de departamentos como Bolívar, Cesar, Magdalena, Cundinamarca, Meta, Tolima y Atlántico.
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