11 Feb 2020 - 8:07 p. m.

Restricciones a transportadores de carga no inciden mucho en la calidad del aire: Colfecar

Según un estudio adelantado por la agremiación de transportadores de carga, las medidas tomadas por el Distrito de restringir la circulación de ciertos vehículos no estarían generando mayores efectos sobre la calidad del aire.

-Redacción Bogotá - bogota@elespectador.com

 La supuesta ineficiencia que tendrían las medidas adoptadas se reflejarían en los datos que han recopilado los sensores de detección de contaminación del aire instalados en la ciudad en el periodo de 2016 y 2018.
 / El Espectador
La supuesta ineficiencia que tendrían las medidas adoptadas se reflejarían en los datos que han recopilado los sensores de detección de contaminación del aire instalados en la ciudad en el periodo de 2016 y 2018. / El Espectador

Inconformidad ha generado entre los transportadores de carga el Decreto 840, que firmó el exalcalde Enrique Peñalosa en 2019, y que comenzó a regir este año, mediante el cual se restringe la circulación en la ciudad de ciertos vehículos con el fin de mitigar la contaminación en el aire. 

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Parte de las agremiaciones inconformes con la medida es la Federación Colombiana de Transportadores de Carga y su Logística (Colfecar), al asegurar que las medidas adoptadas no estarían generando “mayores efectos sobre la calidad del aire, ya que los principales contaminantes del mismo están en otros sectores”.

Vale la pena recordar que dicho decreto divide a la ciudad en tres zonas, una amarilla, denominada Zona 1; otra azul, denominada Zona 2 y una verde, denominado Sector la Candelaria. Usted puede ver con mayor detalle la delimitación en el siguiente mapa.

La Zona 2, por su parte, permite la circulación de todo tipo de vehículos de carga siempre y cuando estos no excedan los 20 años. Mientras que en el Sector La Candelaria la restricción es para los vehículos que cuyo peso es igual o superior a las 3.5 toneladas.

A esto se le suman las medidas adoptadas por el Distrito, mediante el Decreto 047 de 2020, ante la declaración de la Alerta Amarilla que pone límites a la circulación de los vehículos de carga que superan los 10 años. Esta última es transitoria y durará hasta que se elimine la declaración de la alerta. En el siguiente cuadro puede detallar las restricciones.

Por ejemplo, la federación asegura que “los meses en los que no estuvo activa la restricción para el 2018, tienen una tendencia similar en el promedio mensual de material particulado desde el 2016, con picos en las emisiones en los meses de febrero, agosto, septiembre y octubre para PM10. En el caso de las emisiones de PM2.5, se observan los mismos picos y un comportamiento más uniforme entre las dos estaciones de control de los dos corredores en cuestión”, este panorama se estaría replicando en otros periodos analizados.

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En cuanto a las afectaciones que ha generado la restricción, Colfecar asegura que, "los vehículos mayores de 10 años de antigüedad generan un lucro cesante tomando en cuenta que es un transporte público, pues mientras el vehículo está quieto y sin producir, la rotación y la disponibilidad de los vehículos también se ve afectada". De igual forma, de acuerdo con la organización "detener la actividad del transporte de carga, siendo un eslabón tan importante de la cadena logística y productiva del país, puede afectar a otros sectores productivos y principalmente a los consumidores". 

Para el presidente de Colfecar, Juan Miguel Durán, estos hallazgos demuestran que la medida no es suficiente, pues la meta del Distrito es disminuir las emisiones en un 29%, sin embargo, y según sus estudios, la mitigación solo alcanzó un 8,25% en PM 10, y un 1,2% para el caso de PM 2.5. (PM son las micras con las que se mide el tamaño de las partículas que contaminan el aire).

Así las cosas, desde Colfecar se maneja la premisa de que el transporte de carga no es el principal agente contaminante de la ciudad, y que las acciones para mitigar el problema deberían poner en cintura a otros actores que sí lo son. Su propuesta es que, y esto basados en un estudio adelantado por la Universidad de los Andes, se ejerza un control en las industrias que utilizan combustibles como carbón y fueloil, pavimentar 100% las vías y disponer de programas permanentes de limpieza y mantenimiento del anillo vial, entre otras. 

Sin embargo, según cifras de 2018 de Secretaría de Ambiente, el transporte contribuye en 79% a las emisiones de material particulado en la ciudad, de estos el 39% obedece a vehículos de carga. Por lo que, según la autoridad ambiental de Bogotá, estos vehículos sí conformarían el principal sector contaminante.

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