Una multa por convivencia puede convertirse en una oportunidad para aprender un oficio y ayudar a la comunidad. Bogotá ofrece programas que les permiten a ciertos ciudadanos sustituir el pago de sus comparendos por actividades pedagógicas y comunitarias. La estrategia reúne a la Subsecretaría de Acceso a la Justicia y la Dirección de Prevención de la Secretaría Distrital de Seguridad. Además de resolver la sanción, los participantes adquieren conocimientos que pueden utilizar para buscar trabajo, ofrecer servicios o comenzar un emprendimiento.
Uno de los beneficiarios es un joven barrista que llegó al programa con 12 comparendos por comportamientos relacionados con consumo de sustancias psicoactivas, riñas y evasión del pago en TransMilenio. Durante el proceso, participó en la reparación de 25 sillas de ruedas destinadas a personas de su propia comunidad. La actividad le permitió cumplir parte de su compromiso, aprender nuevas habilidades y utilizar esos conocimientos para ayudar a otros.
“Sabemos que tienen un problema. No estamos aquí para sancionarlos, para regañarlos, para seguirlos multando. Hay una oportunidad clara y concreta de desarrollar programas comunitarios para quitarse de encima el problema del comparendo”, explicó Alejandro Reyes, director de Prevención de la Secretaría de Seguridad. Actualmente, el joven trabaja en una alcaldía local y participa en iniciativas de convivencia dirigidas a otros integrantes de barras futboleras.
¿Qué oficios pueden aprender?
La Escuela de Oficios ofrece talleres prácticos de pintura, confección y mecánica de bicicletas y sillas de ruedas, entre otras actividades. La apuesta no consiste únicamente en cumplir una jornada para compensar la multa. Los participantes pueden desarrollar habilidades útiles para buscar oportunidades laborales, trabajar de manera independiente o generar ingresos mediante un emprendimiento.
El programa también aborda las razones que originaron los comportamientos sancionados. Con los barristas, por ejemplo, los profesionales trabajan temas como el manejo de las emociones, la resolución pacífica de conflictos y el respeto por los demás. “Los grupos de barras no son extraterrestres que llegan de un lugar diferente. Son los hijos, los nietos, los sobrinos, los primos y los hermanos de la comunidad que se reúnen en virtud de una pasión”, señaló Reyes.
¿Quiénes pueden cambiar la multa por una actividad?
Las personas que reciban multas tipo 1 o 2 podrán solicitar que el pago económico sea reemplazado por una actividad pedagógica de convivencia, siempre que cumplan las condiciones establecidas. El trámite debe iniciarse dentro de los cinco días hábiles siguientes a la imposición del comparendo. Los interesados pueden solicitar el agendamiento mediante el formulario habilitado por la Secretaría de Seguridad.
La alternativa no aplica automáticamente para todos los comparendos. Cada caso debe cumplir los requisitos y plazos contemplados para acceder al beneficio. Quienes prefieran pagar la multa podrán hacerlo en la plataforma LICO. Allí deberán ingresar el número de documento, actualizar sus datos, seleccionar la opción “Pago GOV–PSE” y completar la transacción. El comprobante llegará al correo electrónico registrado.
Lea más: Ingresos de taxistas en Bogotá cayeron casi $1,5 millones al mes desde llegada de las APP
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.