La Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá resolverá este miércoles 11 de febrero, el recurso de apelación que presentó la defensa del patrullero Henry David Clemente Saavedra, condenado en primera instancia por los delitos de tortura agravada y privación ilegal de la libertad.
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Al uniformado lo procesaron por las agresiones que cometió contra Davidson Vargas, un joven que luego de intentar colarse en el sistema, fue retenido y posteriormente sometido a actos de violencia y tortura, por miembros de la Policía.
El caso
Los hechos ocurrieron el 7 de julio de 2020, cuando a la víctima la abordó el entonces patrullero, tras un intento de ingreso irregular a una estación de Transmilenio. Posteriormente, al joven lo trasladaron de manera forzada en bus del sistema a otra estación donde, de acuerdo con la Fiscalía, fue objeto de agresiones físicas que derivaron en heridas graves.
“Un joven intentó ingresar sin pagar el pasaje a la estación en el norte de la ciudad. Al notar la presencia de la Policía, desistió de la idea. Sin embargo, en el puente que da acceso al sistema de transporte fue abordado por el hoy sentenciado, quien le apuntó con el arma de dotación y lo retuvo, con el supuesto de que se trataba de un delincuente”, confirmó en su momento la Fiscalía.
Antes de la agresión, el uniformado Clemente llevó al joven, contra su voluntad, hasta la estación de la Calle 106, allí, junto a los auxiliares Brian Camilo Gamboa y César Estiven Daza lo llevaron hasta el puente de la calle 106 con Autopista Norte y debajo de este fue donde lo torturaron.
“Allí los uniformados lo golpearon de manera sistemática con los bastones mando y le quemaron el pelo. En atención a su grave estado de salud, la víctima fue trasladada al Hospital Santa Clara, donde permaneció en observación médica por un cuadro severo de violencia física”, informó la Fiscalía.
La Fiscalía sustentó la acusación en material probatorio, testimonios y valoraciones del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que concluyeron que las lesiones sufridas por la víctima eran compatibles con actos de tortura.
Por estos hechos, el juez de primera instancia impuso una pena de 14 años y 8 meses de prisión, decisión que ahora es objeto de revisión en segunda instancia. En ese sentido, la audiencia ante el Tribunal Superior de Bogotá se centrará en el análisis de los argumentos presentados por la defensa, que busca revocar o modificar la condena.
La decisión que adopte el Tribunal definirá si se mantiene la condena contra Clemente Saavedra o si se introducen cambios en la sentencia. Hasta que se produzca el pronunciamiento de segunda instancia, el proceso continúa en curso dentro del sistema judicial.
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