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Un grupo de científicos publicó en Nature, una de las revistas de ciencia más importantes del mundo, una carta en la que manifiestan su preocupación por el uso de Inteligencia Artificial (IA) en las fotos o contenidos multimedia de aves que se publican en plataformas de ciencia ciudadana.
Catálogos como iNaturalist o eBird tienen aplicaciones abiertas a toda la ciudadanía para hacer reportes de avistamientos de aves mediante fotografías, audios o vídeos. Aunque se trata de funciones que pueden usarse de forma recreativa, la información que se recopila allí sobre especies de aves, su distribución y la densidad de sus poblaciones.
Los científicos en muchas ocasiones utilizan esta información, filtrándola para utilizar únicamente los registros más confiables, para hacer ciencia relacionada con las aves.
Pero el rol de la ciencia ciudadana, como se le conoce a la participación libre de todas las personas para contribuir con el avistamiento de aves, podría estar en riesgo, según los autores de la carta.
“Las plataformas de ciencia ciudadana de registro biológico reciben millones de imágenes, sonidos y vídeos; estos datos sustentan cada vez más nuestro conocimiento sobre dónde se encuentran las especies en el espacio y el tiempo y cómo se comportan. Sin embargo, su utilidad puede verse comprometida si las bases de datos se contaminan significativamente con contenido multimedia producido por modelos de aprendizaje automático generativos de texto a imagen, lo que podría conducir a inferencias ecológicas espurias”, explican en la carta.
A los investigadores les preocupa que cada vez se usen más este tipo de herramientas para modificar o incluso crear evidencia de un avistamiento. Al hacerlo, podrían entorpecer el trabajo que hacen los científicos en el estudio de las aves y las decisiones de conservación que se toman a partir de este conocimiento.
Por un lado, la preocupación apunta a la creación de contenido falso para respaldar avistamientos. Sin embargo, la otra preocupación también tiene que ver con la edición de los contenidos.
Una fotografía editada para eliminar elementos que resten protagonismo al ave o para destacar más sus colores podría modificar características esenciales para la identificación del ave, generando confusiones con especies similares o identificaciones erróneas de especímenes de una misma especie.
Los científicos ya encontraron un caso: “un supuesto primer registro brasileño reciente de un mirlo de alas rojas (Agelaius phoeniceus; una especie migratoria norteamericana), publicado en iNaturalist, resultó ser una imagen de un oropéndola de charreteras (Icterus cayanensis), una especie común en la zona. La imagen había sido “reconstruida” por el editor de imágenes de IA de Google para crear una semejanza con la especie extralimital (que probablemente está sobrerrepresentada en los datos de entrenamiento del modelo)“.
El llamado es a que las personas limiten el uso de estos motores de búsqueda y generación de contenidos multimedia en el avistamiento de aves.
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