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Estas ballenas se reconocen a sí mismas en el espejo, mostrando señales de autoconsciencia

Un nuevo estudio revela que las ballenas beluga, que viven en las aguas árticas y subárticas, pueden reconocerse a sí mismas en el espejo. La especie se suma a una reducida lista de animales que tienen esta capacidad, como los elefantes asiáticos, las urracas y los delfines nariz de botella.

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25 de mayo de 2026 - 09:25 p. m.
Imagen de referencia. Un nuevo estudio demostró que las ballenas beluga podrían reconocerse en el espejo.
Imagen de referencia. Un nuevo estudio demostró que las ballenas beluga podrían reconocerse en el espejo.
Foto: EFE - Biel Aliño
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Las ballenas beluga (Delphinapterus leucas), que viven en las aguas árticas y subárticas, pueden reconocerse en el espejo y, por tanto, serían autoconscientes. Así lo reveló un reciente estudio publicado en la revista PLOS One, que aporta la primera evidencia de esta capacidad en la especie.

Los autores del artículo, investigadores del Hunter College en Nueva York (Estados Unidos), demostraron que estas ballenas se suman a una reducida lista de animales que pueden reconocerse a sí mismos en el espejo, en la cual, además de los humanos, están los elefantes asiáticos, grandes simios, los delfines nariz de botella, las urracas y el pez limpiador.

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El equipo, básicamente, realizó un experimento con cuatro de estas ballenas, que se encuentran en el Acuario de Nueva York de la organización Wildlife Conservation Society (WCS). Tres de ellas eran adultas Kathy, de 33 años; Marina, de 18 y Natasha, de 21, mientras que otra, Maris, era una subadulta de siete años, la cría de Natasha.

“Expusimos a las ballenas a un espejo de plexiglás bidireccional y a una superficie de control transparente durante las sesiones iniciales y posteriores al espejo. Registramos y analizamos sus respuestas conductuales en las tres condiciones”, se lee en el artículo.

De acuerdo con los investigadores, ninguna de ellas había participado en estudios cognitivos y, aunque no habían estado expuestas a espejos antes de esta prueba, sí habían experimentado la reflectividad de las ventanas de las piscinas, que varían dependiendo de las condiciones de luz.

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Todas las fases del experimento se realizaron con las ballenas juntas, para minimizar el estrés que les causa la separación social. En principio, las sesiones se llevaron a cabo en las mañanas, antes de que las instalaciones abrieran al público y de que las belugas fueran alimentadas. Luego, tras comer, fueron nuevamente expuestas a los espejos.

Los resultados, que quedaron registrados en video, arrojaron que dos de las cuatro ballenas, Natasha y su hija, Maris, pasaron más tiempo frente al espejo y presentaron varios comportamientos autodirigidos. En otras palabras, respondieron a su reflejo, primero con acciones intimidantes, como chasquear los dientes, y luego “comprobando” sus propios movimientos, inclinando la cabeza hacia arriba y hacia abajo.

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Por su parte, Natasha, reaccionó a las marcas que, con un marcador no tóxico, los científicos le hicieron en el cuerpo. “Cuando fue marcada, su comportamiento fue distinto al de todas las demás sesiones. En esta postalimentación, realizó su única manipulación de juguetes en el espejo. Nadó alejándose hasta un aro en el lado opuesto de la piscina, regresó con él al espejo y lo soltó mientras orientaba el área marcada de su cabeza hacia el espejo”, explican los autores.

Diana Reiss, una de las autoras del estudio, resaltó la importancia de este hallazgo debido a que el autorreconocimiento en el espejo es considerado como una característica de un pensamiento de orden superior. El análisis permite comprender mejor la autoconciencia que podría estar extendida, incluso, a otros cetáceos.

“Reconocer las sofisticadas capacidades cognitivas de las ballenas beluga refuerza la importancia de proteger a estos extraordinarios animales y su hábitat ártico”, agregó Alexander Mildener, otro de los autores del estudio.

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