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5 May 2021 - 9:37 p. m.

Estos podrían ser los riesgos del regreso del cohete chino a la Tierra

El Pentágono anunció que el cohete chino Long March 5B, de 22 toneladas que fue lanzado al espacio hace algunos días, podría entrar en la atmósfera de la Tierra. De acuerdo con el comunicado, aún se desconoce el lugar en el que podrían caer los desechos. ¿Cuáles son los riesgos de su impacto? El astrofísico colombiano Juan Diego Soler los explica.
Lanzamiento del primer módulo de la estación espacial china.
Lanzamiento del primer módulo de la estación espacial china.
Foto: Agencia AFP

Hace seis días China lanzó al espacio el cohete Long March 5B, de 22 toneladas, con el objetivo de que llegara a su estación espacial Tianhe. Pero, en estos últimos días se ha asegurado que el artefacto está “fuera de control” y podría realizar un reingreso incontrolado en un punto de aterrizaje que hasta ahora es desconocido. (Lea: Nueva hazaña de China: lanza el primer módulo de su nueva estación espacial)

El Pentágono, por medio de un comunicado, señaló que el cohete “está fuera de control y listo para volver a entrar en la atmósfera de la Tierra este fin de semana, podría ser el 8 de mayo”, explicó en el documento el Departamento de Defensa Mike Howard. El Comando Espacial de Estados Unidos está rastreando su trayectoria para poder determinar el punto exacto de entrada.

Por medio del sitio web Space Track, el Comando Espacial publicará actualizaciones del trayecto del cohete. Para Jonathan McDowell, astrofísico del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard, esta situación no es muy buena. “La última vez que lanzaron un cohete Long March 5B terminaron con grandes barras de metal volando por el cielo y dañando varios edificios en Costa de Marfil (...) La mayor parte se quemó, pero hubo enormes piezas de metal que golpearon el suelo. Tenemos mucha suerte de que nadie resultó herido”, aseguró a The Guardian.

Y aunque la mayoría de los objetos de desechos espaciales se queman en la atmósfera, la situación con este cohete es incierta por su tamaño, ya que pesa 22 toneladas y existe la probabilidad de que puedan ingresar y causar daños si caen en áreas habitadas. “Es bueno recordar que este no es el objeto construido por el hombre más grande que se ha precipitado sobre la Tierra. En 1979, la estación espacial Skylab, de Estados Unidos, - que era un objeto de 77 toneladas - salió de su órbita y se precipitó sobre la Tierra y se desintegró en la atmósfera sobre Australia”, recordó Juan Diego Soler, astrofísico colombiano. (Puede leer: La Nasa logra producir oxígeno en Marte)

Soler aclaró que estos objetos no caen verticalmente sobre la Tierra, sino que lo hacen en una trayectoria que continúa la órbita circular que tienen y se van acercando, cada vez más, a la superficie de la Tierra hasta que ya no pueden mantener esa órbita y caen en una tangencial a la superficie. “Es decir, están expuestos a la fricción de la atmósfera y eso hace que gran parte de los elementos que componen esos satélites, en este caso este segmento de un cohete, se van a desintegrar en la atmósfera”, dijo Soler.

Los astrofísicos coincide en que es muy difícil predecir el porcentaje del cohete que se va a desintegrar, pero, añadieron, se espera que sea la mayor parte de su estructura. Podrían caer algunos segmentos a la Tierra que dependerán del ángulo de entrada y de la estabilización. ¿Cuáles son los riesgos de su impacto? Soler aclaró que “parte del riesgo es que no conocemos exactamente cómo va a ingresar o en qué lugar de la Tierra lo va a hacer. Entonces, si hay un riesgo, no obstante no es uno que podamos proyectar desde ahora”, aseguró. (Le puede interesar: Space X bate récord al enviar un cohete con 143 satélites)

De acuerdo con Soler, por la órbita que tiene el cohete podría caer en algún lugar de los trópicos, entre el Norte de Europa y el Sur de Argentina. “La probabilidad más grande es que caiga sobre la superficie del mar, que ocupa la mayor proporción de la Tierra. Sin embargo, hay un pequeño riesgo de que pueda caer sobre zonas habitadas”, señaló Soler. A medida que pasen los días, por medio del monitoreo se podrá determinar el lugar en el que caerá el cohete y el porcentaje de su estructura que sobrevivirá al ingreso en la atmósfera.

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