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5 Jan 2022 - 11:41 p. m.

Un paso más: telescopio James Webb despliega su espejo secundario

La NASA confirmó que, a casi 965.600 kilómetros de la Tierra, este espejo, soportado en una estructura de casi siete metros, se desplegó con éxito. “Se ha desplegado el trípode más sofisticado del mundo”, anunciaron.
El espejo secundario del telescopio espacial James Webb justo después del recubrimiento de oro.
El espejo secundario del telescopio espacial James Webb justo después del recubrimiento de oro.
Foto: Ball Aerospace - NASA

El 25 de diciembre, en la mañana de Colombia y en la tarde de otros países, el mundo pudo ver cómo despegó con éxito, a bordo del cohete Ariane 5, el telescopio James Webb, el observatorio del universo más sofisticado de la historia. Construido por medio de una alianza entre la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense, el James Webb tendrá misiones de otro mundo, como analizar la atmosfera de los planetas por fuera de nuestro sistema solar y recolectar más piezas o luces para conocer el origen del universo. (Le sugerimos: Con conteo final en francés: así fue el lanzamiento del telescopio James Webb)

Pero su partida desde el Puerto Espacial de Kourou en Guyana Francesa no fue el único reto que tiene por delante el éxito de la misión. Durante su trayectoria para llegar al lugar que será su hogar y desde donde hará las observaciones, el punto Lagrange 2 (a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra y orbitando el Sol), el telescopio deberá desplegarse a si mismo, como varios de sus instrumentos. (Le puede interesar: El telescopio que nos abrirá los ojos a otras luces del Universo)

Durante la tarde de hoy, con casi el 66% del recorrido completado, la NASA anunció que Webb logró desplegar su espejo secundario exitosamente. “Otro día excepcional para JWST (acrónimo en inglés del Telescopio Espacial James Webb)”, dijo Bill Ochs, gerente de proyectos de Webb del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. “Esto es increíble. Estamos a unos 965.600 kilómetros de la Tierra y en realidad tenemos un telescopio”.

Aunque el espejo más popular de Webb es el primario, que no está programado para empezar desplegarse sino hasta dentro de dos días, el espejo secundario tiene una misión bastante importante: recibir la luz que le manda el espejo primario para rebotarla hasta los instrumentos de observación que lleva el Webb. “Cuando la luz del universo lejano incida en los emblemáticos 18 espejos primarios dorados de Webb, se reflejará y chocará con el espejo secundario, más pequeño, de 2,4 pies (0,74 metros), que dirigirá la luz hacia sus instrumentos”, explica la NASA.

Para lograr este exitoso despliegue, además, se necesitaban precisas condiciones. Que lo hiciera en micro gravedad, a temperaturas extremadamente bajas y que lo lograra en un primer intento. No había cabida para segundas oportunidades. El espejo secundario está soportado por tres puntales despegables, de casi siete metros de largo cada uno, que también están diseñados para resistir el entorno espacial.

“Se ha desplegado el trípode más sofisticado del mundo”, dijo Lee Feinberg, gerente de elementos de telescopio óptico de Webb en Goddard. “Esa es realmente la forma en que uno puede pensar en ello. El espejo secundario de Webb tuvo que desplegarse en micro gravedad y en temperaturas extremadamente frías, y finalmente tuvo que funcionar la primera vez sin errores. También tuvo que desplegarse, posicionarse y bloquearse en su lugar con una tolerancia de aproximadamente un milímetro y medio, y luego debe permanecer extremadamente estable mientras el telescopio apunta a diferentes lugares en el cielo, y eso es todo para una estructura de soporte de un espejo secundario de más de 7 metros de longitud”. (Lea también: Uno de los pasos más complejos del telescopio James Webb se completó con éxito)

La próxima misión que tendrá el Webb, según la NASA, es desplegar un sistema de radiadores importante, conocidos como ADIR, el cual mantiene el calor lejos de los instrumentos de observación y de los espejos. La idea es que Webb llegue al Lagrange 2 a los 29 días de su lanzamiento (cerca del 22 y 24 de enero). Sin embargo, tendremos que esperar unos cinco meses más para ver sus primeras imágenes (si todo sale bien). Pues una vez en su nuevo hogar debe enfriarse y probar los cuatro instrumentos de observación antes de, seguramente, mandarnos señales de luz que nos darán pistas de lo que se esconde en el universo.

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