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1 Jan 2022 - 9:32 p. m.

Necesitamos acercar la ciencia a la sociedad. ¿Cómo hacerlo?

Esta pandemia nos mostró que necesitamos que el lenguaje científico, el quehacer de la ciencia, haga parte del diario vivir de las personas.

José David Ruiz Álvarez*

Necesitamos más ciencia en los medios y que los medios hablen más con los científicos.
Necesitamos más ciencia en los medios y que los medios hablen más con los científicos.
Foto: Pxhere

Comenzamos un nuevo año aún bajo el contexto de la pandemia. Pareciera que para muchos la pandemia es cosa del pasado y casi se siente en el aire que estamos cerrando este ciclo de nuestra historia como humanidad. Pero la OMS y científicos en todos los continentes llaman a la cautela y a preservar las medidas de bioseguridad que se han lentamente insertado en nuestro diario vivir. En este contexto confuso y nos queda una pregunta de cierre de año: ¿Aprendimos algo? (Lea Estos fueron los hechos científicos más importantes de 2021 según la NASA)

El enfoque típico de esta pregunta ha girado en torno a saber si como sociedad hemos aprendido a defendernos de eventualidades de salud como lo es la pandemia que aún nos azota. En este frente creo que hemos aprendido bastante, pero aún nos falta un largo, larguísimo camino.

En buena parte de los países hay buenos índices de vacunación y de implementación de las medidas de bioseguridad necesarias. Sin embargo, seguimos impactados con una minoría, que muchas veces no es tan pequeña como nos imaginamos. Un grupo de personas reacias a vacunarse, a utilizar el tapabocas, a lavarse las manos, a evitar aglomeraciones, a guardar el distanciamiento social, un grupo de personas que bien parece desconectado de la realidad que nos tiene viviendo circunstancias inéditas desde hace casi dos años. Los últimos datos muestran claramente el impacto de las vacunas en el frenado de la pandemia, pero también demuestran como aquellos que no quieren ponerse la vacuna nos ponen a todos en riesgo, como se siguen enfermando y lastimosamente muriendo por algo evitable.

En conclusión, hay una buena fracción de la población que ha aprendido a emplear las recomendaciones científicas para frenar la pandemia. Pero hay otra fracción que bien no lo ha hecho porque no puede, no quiere o se niega de tajo a hacerlo.

Ahora bien, estos hechos, estos aprendizajes, también nos llevan a aprender más cosas. La primera de ellas es para tratar de entender las dinámicas de la sociedad con la ciencia. Aquellas personas que han hecho caso a las recomendaciones científicas pueden tener muchas motivaciones para hacerlo: autoridad, miedo, real aprendizaje consciente, moda, entre otros. Esto también aplica para las personas que no han aprendido, pueden no haberlo hecho por diversas razones: miedo, falta de información, ignorancia voluntaria, negación del conocimiento científico, moda, etc. ¿Cómo determinamos estas motivaciones para mejorar en el futuro esta dinámica?

En mi concepto, es tremendamente difícil, por no decir imposible, determinar acertadamente estas motivaciones con los datos actuales. Pero, tenemos con esta pandemia, una oportunidad única para hacer estudios sobre estos problemas y plantear soluciones. Aun así, creo que podemos derivar algunas conclusiones y posibles aprendizajes.

Necesitamos acercar la ciencia a la sociedad y la sociedad a la ciencia, necesitamos que el lenguaje científico, el quehacer de la ciencia, haga parte del diario vivir de las personas. En otras palabras, que deje de ser algo extraño y de lo que las personas solo escuchen en circunstancias excepcionales. Necesitamos más ciencia en los medios, sobre todo en los medios más masivos para que el contenido de ciencia no se vuelva una cuestión de élites intelectuales. Pero no solamente esto, también hace falta que los medios hablen más con los científicos y con la sociedad sobre ciencia, que haya un diálogo que permita incrementar la producción de contenido científico y la demanda por parte de la sociedad.

Adicionalmente, opino que la comunidad científica sigue en deuda de hacer un esfuerzo mayor por compartir sus conocimientos y sus formas de construcción de conocimiento con la sociedad en general. Esto aplica en mayor medida para las ramas de la ciencia más aplicadas, por ser de más fácil acceso, pero también es una responsabilidad de las ciencias básicas.

Finalmente, el hecho que estén en boga movimientos negacionistas de la ciencia muestra a mi parecer una gran falta de alfabetización científica desde los niveles más básicos en nuestros sistemas educativos. En gran medida las personas han pasado por formaciones específicas, pero no por un estudio de cómo se hace la ciencia o por qué el conocimiento científico es confiable. Esta alfabetización científica resulta esencial para poder entender la dinámica de la ciencia y poder asumir racionalmente las recomendaciones que en algún momento alguna comunidad científica pueda hacer.

En conclusión, queda mucho por mejorar aunque sí hemos aprendido. Muy importante es no olvidar esto que hemos evidenciado con la pandemia para lo que nos queda de este virus y para todas las posibles situaciones que a futuro no esperen.

*José David Ruiz Álvarez, Profesor Asistente - Instituto de física, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Antioquia / @ruizjosedavid

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