Publicidad
12 Apr 2022 - 4:19 p. m.

Por primera vez encuentran que un animal no humano siente el latido de su corazón

Un grupo de investigadores encontró que los monos sienten el latido de su propio corazón. Este hallazgo podría ayudar a los científicos a estudiar las emociones humanas a nivel celular. Los resultados fuero publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS).
Monos Rhesus, una especie de primate.
Monos Rhesus, una especie de primate.
Foto: Einar Fredriksen - Wikimedia Commons

Cuando sientes miedo, tu corazón empieza a latir más despacio. Cuando experimentas una situación que te genera alegría o emoción, el corazón se acelera. Esta capacidad de sentir nuestros mundos internos se conoce como interocepción, que se define como el sentido que nos ayuda a entender y percibir lo que sucede dentro nuestro cuerpo. (Lea: Descubren nueva especie del mono más pequeño del mundo: mide 16 centímetros)

Así como los humanos contamos con este sentido que nos alertan sobre lo que sucede dentro de nuestros cuerpos, los monos Rhesus, una especie de primate, también cuenta con este sentido, según lo determinó un estudio reuniendo, por primera vez, evidencia de un animal no humano que siente su propio latido del corazón.

Este hallazgo, dijo Eliza Bliss-Moreau, psicóloga y neurocientífica del Centro Nacional de Investigación de Primates de California y quien dirigió el estudio, podría ayudar a los científicos a estudiar las emociones humanas a nivel celular.

Bliss-Moreau explica a Science que “en las últimas décadas, se ha relacionado la sensibilidad interoceptiva con la conciencia emocional y una variedad de condiciones de salud mental. Por ejemplo, las personas que no son buenas para la detección de la frecuencia cardíaca tienen más probabilidades que sus pares de experimentar un trastorno depresivo mayor”. (Puede leer: Estudio sugiere que el covid-19 puede afectar los testículos de los monos)

Por eso, dice, al estudiar la fisiología de la interocepción se podrá aprender más sobre cómo surgen y se desarrollan los diferentes trastornos psiquiátricos. Sin embargo, analizar este comportamiento puede ser una tarea compleja, principalmente porque las estructuras cerebrales relevantes, como la corteza insular, están ubicadas en unas zonas a las que solo se puede acceder por medio de una cirugía invasiva.

Para comprobar que los monos también pueden escuchar sus cuerpos, el grupo de investigación replicó el diseño de un estudio previo que se había realizado en bebés humanos. En el experimento con los bebés, los investigadores conectaron a 41 bebés a un electrocardiograma para monitorear su frecuencia cardíaca. Luego, los conectaron a un rastreador de ojos infrarrojo, con el que buscaron rastrear la dirección de su mirada.

En el caso de los monos, los cuatro individuos usados para el experimento distinguieron entre los estímulos sincrónicos y asincrónicos. “Pasaron un promedio de 1,01 segundos mirando las formas que rebotaban al mismo ritmo que su pulso, pero tardaron 0,83 y 0,68 segundos adicionales, respectivamente, cuando las formas se movían un 10% más rápido o más lento”, señala el documento publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS). (Le puede interesar: Los monos titíes “chismosean” las conversaciones entre otros titíes)

Esos resultados se mantuvieron durante 100 ensayos por mono, y coincidieron estrechamente con las tasas de los bebés humanos, convirtiéndose en la primera evidencia sólida de que los monos también pueden escuchar sus corazones. “Esto está abriendo la puerta a algunos métodos nuevos que pueden ayudarnos a comprender [su] base biológica”, puntualizó Bliss-Moreau a Science.

👩‍🔬📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre ciencia? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🧪🧬

Síguenos en Google Noticias