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29 Jun 2021 - 8:29 p. m.

Un cazador de hace 5.000 años es la primera víctima mortal de la peste

Un grupo de investigadores encontró a la primera víctima de la peste. Se trata de un cazador-recolector que vivió hace 5.000 años en lo que es hoy en día es Letonia. Los restos de la persona contenían la bacteria Yersinia pestis, causante de esta enfermedad.
Estos son los restos que fueron encontrados en Letonia y que se estudiaron para determinar la primera víctima mortal de la peste.
Estos son los restos que fueron encontrados en Letonia y que se estudiaron para determinar la primera víctima mortal de la peste.
Foto: Cell Reports

Un hombre que vivió hace 5.000 años y que se dedicaba a ser cazador y recolector fue la primera víctima mortal de la peste, una enfermedad infectocontagiosa que afectó principalmente a Europa en el siglo XIV. Así lo determinó un grupo de investigadores luego de analizar fragmentos de su ADN. (Lea: Plagas y pandemias inmortalizadas en sellos y monedas)

Los restos de este hombre, de entre 20 a 30 años que fueron encontrados en Letonia, tenían fragmentos de la bacteria Yersinia pestis, causante de esta enfermedad, lo que señala que en su torrente sanguíneo tenía una cepa que ahora está extinta.

Ben Krause-Kyora, director del Laboratorio de ADN de la Universidad de Kiel en Alemania, dice que los análisis de la cepa muestran que Y. pestis evolucionó antes de lo que se pensaba. “La cepa carecía del gen que permitía que las pulgas propagaran la peste. Creemos que estas formas tempranas de Y.pestis realmente no pudieron provocar grandes brotes”, señala a la AFP.

Es decir, el linaje bacteriano que lograron identificar los investigadores surgió hace 7.000 años cuando se separó de su predecesora, Yersinia pseudotuberculosis. Para ello, examinaron parte del material genético en busca de signos de patógenos conocidos, incluida Y. pestis, la bacteria que causa la plaga de la peste. (Le puede interesar: ¿Hay una pandemia cada 100 años para reducir la población mundial?)

En los resultados, publicados en la revista Cell Reports, se evidencia que la cepa probablemente se separó de todas las demás formas de Y.pestis cerca de 7.200 años, lo que la convierte en la cepa más antigua conocida de la plaga. Por lo tanto, “hasta la fecha es la víctima de la peste más antigua conocida”, puntualiza Krause-Kyora.

Según el director, según los análisis, la pulga es uno de los principales vectores de la rápida propagación de esta infección durante la Edad Media y a la bacteria que encontraron le faltaban genes clave, como uno que le posibilitó propagarse a través de las pulgas, lo que significa que la cepa antigua era menos contagiosa y mortal que la versión medieval. Además, añade, los bubones negros, causados por los ganglios linfáticos infectados, están asociados con esta ruta de propagación. (Podría leer: Pandemias, síntomas de un planeta enfermo)

Para el caso de este hombre, llamado “RV 2039” y cuyos restos fueron hallados a fines del siglo XIX en una región llamada Rinnukalns, explican los investigadores, su patología podría ser de una peste septicémica, que consiste en una infección de la sangre provocada por una picadura de roedor o una peste neumónica, que afecta principalmente a los pulmones y se transmite por gotitas.

Una patología que determinaron tras los análisis de su ADN que, también, demostraron que podría haber vivido con la plaga durante algún tiempo y, por lo tanto, la enfermedad podría haber sido leve. “El individuo tenía un alto nivel de bacterias en la sangre en el momento del deceso, lo que se ha relacionado con infecciones menos agresivas en estudios con roedores”, asegura el grupo. (Puede leer: Isaac Newton y la física en los tiempos de la peste bubónica)

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