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Esta semana los estudiantes y profesores de la Universidad Nacional recibieron una buena noticia: empezó, formalmente, la construcción del nuevo edificio del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional.
Por años, ese Instituto estuvo en unas instalaciones que estaban poniendo en aprietos las colecciones biológicas, como contamos en varias oportunidades en El Espectador. Cada vez que caía un aguacero, los profesores y estudiantes tenían que proteger varias áreas, para evitar que se mojaran.
Pero, ahora, según informó la agencia de medios de la U. Nacional, empezó a escribirse otra historia, que inició con el anuncio del Ministerio de Ambiente de financiar con COP 46.000 millones el nuevo edificio.
La idea, como señala Unimedios, es que esa infraestructura cuente 12.000 m2 y tenga áreas especializadas en las que se puedan almacenar las 14 colecciones botánicas del ICN. En total, hay unos 3,5 millones de ejemplares.
Habrá, entre otras cosas, “cuartos fríos destinados a procesos de cuarentena, salas para la conservación de los especímenes y laboratorios de investigación, entre ellos uno de ADN antiguo y uno de sistemática molecular”.
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En ese espacio también estará ubicado el Herbario Nacional Colombiano, en el que hay plantas y flores que han sido recolectadas por cientos de botánicos desde hace un par de siglos.
Según le dijo a Unimedios Carlos Alberto Torres Tovar, director de Ordenamiento y Desarrollo Físico de la Universidad Nacional, se espera que la obra esté terminada en agosto de 2027. Si todo sale como está planeado, para ese entonces, tanto los trabajadores del área administrativa como profesores y estudiantes, podrán hacer uso de las instalaciones.
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En este momento, añadió Torres, el proyecto está en un 15%, y estará dividido en dos etapas. En la primera se espera terminar los espacios para conservar los ejemplares que están en el Instituto. En la segunda etapa estará destinada a los lugares para resguardar las colecciones científicas como la de insectos, mamíferos, aves y paleontología.
“El Instituto es heredero directo de la Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada y cumple un papel central en la custodia del patrimonio natural del país, al conservar información científica que pertenece al Estado colombiano y que resulta fundamental para la investigación, el conocimiento y la toma de decisiones sobre la biodiversidad nacional”, le dijo a Unimedios, Gonzalo Andrade, director del Instituto.
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