11 May 2022 - 8:27 p. m.

Preguntas para Otoniel

Lo que ha vivido gran parte del nororiente del país por cuenta del paro armado del Clan del Golfo, muestra todo el poder que tiene esta organización criminal. Una enorme mafia aliada con agentes del Estado y empresarios de todo tipo, que ha servido de garante de la victoria de la guerra.

Las circunstancias en la que viven los habitantes de las regiones del Bajo Atrato y Urabá son un ejemplo de las condiciones impuestas por los ganadores del conflicto en esa región. Allí y en otras zonas del país se ha implantado un Estado mafioso, en el que el Clan del Golfo controla gran parte de las interacciones sociales y los negocios ilegales que se mueven en la zona y por supuesto, tienen vínculos en diferentes niveles con actores políticos y económicos.

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¿Cómo se consolidaron estos poderes? La información que podía contar Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’ era clave para entender este proceso. Casi tres décadas de su vida en los grupos armados ilegales, gran parte de ellos como paramilitar, le permitieron ver cómo políticos, empresarios, militares, policías y otros funcionarios públicos se convirtieron en sus aliados para convertirse en los grandes ganadores de la guerra.

Nada garantizaba que ‘Otoniel’ contara todo lo que sabe, si se quedaba, pero claramente lejos del país será más difícil que la justicia colombiana y la prensa pueda indagar verdades en sus declaraciones. Desde Rutas del Conflicto, el portal que dirijo y que ha seguido el rastro de esa violencia, planteamos algunas preguntas que nos hubiera gustado hacerle a ‘Otoniel’, para continuar con varias de nuestras investigaciones.

Ya varios colegas han indagado por las más de 60 personas que mencionó ‘Otoniel’ en una diligencia ante la JEP. En esa misma lista, el hoy extraditado, incluyó a la empresa petrolera con capital mixto, aunque con mayoría del Estado, Ecopetrol. Y con esto vienen las primeras preguntas: ¿existe una relación entre el Clan del Golfo y personas cercanas a la petrolera, especialmente en los Llanos Orientales? Si es así, ¿esa relación ha sido la responsable de la violencia que han sufrido recientemente líderes ambientales y sindicales, en esa región?

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En los últimos años, el Clan del Golfo libró y ganó una guerra a muerte con ‘los Caparros’ otro grupo heredero del paramilitarismo, que fue su aliado en el pasado en el Bajo Cauca. La confrontación ha dejado centenares de muertos, especialmente jóvenes que fueron asesinados en medio de intentos de reclutamiento forzado. ¿Cuál ha sido el nivel de influencia del cartel de Sinaloa en esta guerra? ¿Miembros de la fuerza pública o agentes del Estado interfirieron a favor de los ‘gaitanistas’?

Y hablando del Bajo Cauca, líderes sociales han denunciado la presunta relación del Clan del Golfo con actores cercanos a la minería legal en la región (Ver especial multimedia del mapa de riesgo para el liderazgo social en Antioquia). ¿Existen tales vínculos? ¿Si es así, tienen que ver con las intimidaciones y ataques que han sufrido estos líderes?

Otras investigaciones que hemos realizado en Rutas del Conflicto han mostrado cómo fue la relación de empresarios, servidores públicos y paramilitares en el Bajo Atrato, especialmente con negocios de banano y palma en los noventa (Ver ¿Cómo nos quitan la tierra? Temporada 1 Episodio 1,). También hemos documentado cómo los proyectos para crear grandes puertos en la zona, fueron promovidos en esa misma década por funcionarios señalados de tener vínculos con paramilitares (Ver Cómo nos quitan la tierra? Temporada 2 Episodio 3). ¿Ha existido alguna relación entre actores económicos cercanos a estos proyectos y el Clan del Golfo? ¿Sí es así, la violencia que vivieron las comunidades en el área de influencia de la construcción de los puertos tuvo que ver con esta relación?

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Y por último, luego de conocerse parcialmente la información que ‘Otoniel’ entregó a la JEP sobre los vínculos del Bloque Centauros de las AUC y servidores públicos en el Casanare (incluyendo militares), se confirma la captura del Estado por parte de la alianza entre paramilitares y políticos de ese departamento. Varios mandatarios locales terminaron en la cárcel por el manejo del presupuesto de regalías que entre 2007 y 2010 superó los dos billones de pesos. ¿A dónde fue a parar el dinero? ¿Tuvo el Bloque Centauros el apoyo de miembros de la fuerza pública para tomarse el departamento en la guerra que tuvo con ‘los Buitragueños’, que dejó más de mil desaparecidos?

Son solo algunas de las muchas preguntas que le haríamos a ‘Otoniel’ si pudiéramos entrevistarlo. Quedan muchas otras, sobre las tierras de Vicente Castaño y ‘Don Mario’ en los Llanos Orientales, sobre la relación con el Fondo Ganadero de Córdoba y los predios de Tulapas, en Urabá.

‘Otoniel’ sabe esto y mucho más. Es clave que el país sepa en detalle cómo ha sido el entramado paramilitar en el que han participado narcotraficantes, agentes del Estado, políticos y empresarios. Y cómo se ha hecho de la guerra un lucrativo negocio.

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