Mientras la paz y la seguridad se han convertido en algunos de los principales puntos de diferencia entre las candidaturas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda de cara a la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio, en los territorios más afectados por el conflicto armado las preocupaciones parecen coincidir.
Más allá de las discusiones electorales, líderes sociales, víctimas, campesinos y representantes de organizaciones de las zonas donde se implementan los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) –que nacieron del Acuerdo de Paz– insisten en que el próximo mandatario que llegue a la Casa de Nariño el 7 de agosto deberá concentrar sus esfuerzos en atender problemas que llevan décadas sin resolverse.
Colombia+20 consultó a representantes de estos territorios para conocer cuáles son sus expectativas frente al nuevo gobierno. Les hicimos tres preguntas:
- ¿Qué le pide usted o su comunidad en materia de seguridad al nuevo gobierno?
- ¿El nuevo gobierno debería seguir o no las negociaciones de paz y por qué?
- ¿Ha logrado algo en su territorio el Acuerdo de Paz? Sí o no y diga qué. ¿Qué papel debería tener el Acuerdo para el próximo gobierno?
Aunque cada región enfrenta desafíos particulares, las respuestas revelan varios puntos en común: la necesidad de mantener los diálogos de paz, acelerar la implementación del Acuerdo de 2016, fortalecer la presencia integral del Estado, garantizar la seguridad de las comunidades y aumentar la inversión en infraestructura y proyectos productivos.
Estas son algunas de las principales peticiones que hacen desde las regiones que han vivido con mayor intensidad los impactos de la guerra en el país.
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Arauca
Lilia Colmenares, lideresa social
1. Al nuevo gobierno le solicito una política de seguridad humana que priorice la protección de la vida, la permanencia digna de las comunidades rurales en sus territorios, la protección de líderes y lideresas sociales, y especialmente de las víctimas. Una presencia integral del Estado que permita superar las condiciones de abandono histórico que enfrentan las comunidades campesinas del departamento de Arauca. Es muy importante la seguridad del Estado con la Fuerza Pública, con economía, con proyectos de vivienda y de salud.
2. Los diálogos son lo único que nos garantiza la tranquilidad para buscar una paz estable y duradera. Arauca necesita negociaciones de paz, necesita soluciones duraderas al conflicto armado. Los diálogos deben contribuir a proteger a la población civil, reducir la violencia y garantizar la presencia efectiva del Estado de nuestros territorios es un acto de sensibilidad hacia la paz.
3. El Acuerdo de Paz debe seguir siendo una hoja de ruta fundamental para el próximo gobierno para la construcción de paz territorial, y debe ser una prioridad fortalecer su implementación para garantizar una seguridad en el desarrollo rural, que haya una reparación integral y oportunidades para las víctimas.
Nariño
La lideresa social que respondió estas preguntas pidió la reserva de su nombre por seguridad
1. El tema de seguridad para nuestro departamento es muy relevante. No queremos más guerra, desplazamientos forzados, confinamientos, presencia de minas antipersonas en los territorios, queremos transitar con tranquilidad, trabajar en el campo sin miedo y sobre todo queremos y creemos en la importancia de la paz en un departamento que ha sido golpeado por décadas por la violencia y la inseguridad.
2. Se han recibido con esperanza los procesos de negociación de paz en Nariño, pero el problema es que no existe mucha información de los resultados y avances del proceso, lo que se está acordando y lo que se está haciendo, lo que lleva en muchos casos a creer en desinformación.
3. En el departamento de Nariño creemos que es necesario que la implementación de los Acuerdos de Paz se hagan de cara a las poblaciones que fueron afectadas y no se haga solamente de manera momentánea y como un trampolín político, porque la paz es un derecho y un deber que tenemos todos los ciudadanos, y esperamos que se fortalezcan esas rutas de negociación.
Putumayo
Juliana Rincón, lideresa social
1. Para Putumayo es muy importante que la seguridad se entienda mucho más allá del militarismo, porque se ha entendido históricamente la seguridad como llenar los territorios de militares, y eso lo que se ha convertido es en que tenemos falsos positivos, crímenes de Estado y abuso policial. Queremos visión humana de la seguridad, no una visión militarista de la seguridad, porque sabemos que la presencia de hombres armados para garantizar la seguridad ha implicado para las mujeres un riesgo muy fuerte de violencia sexual.
2. Claro que sí, este y todos los gobiernos deberían seguir la histórica lucha que ha tenido Colombia en los procesos de paz. Para que sucediera la negociación de La Habana hubo muchas negociaciones fracasadas, y tenemos que insistir todas las veces que sea posible en lograr la paz. Ningún diálogo no vale la pena. Ya está demostrado en Colombia que el aumento del militarismo y de la confrontación armada no significa paz. Paz es justicia social, paz es que haya educación, paz es un montón de cosas más allá del silenciamiento de los fusiles.
3. Estadísticamente, se puede comprobar que el número de masacres, secuestros, asesinatos y eventos de violencia sexual han disminuido con el Acuerdo de Paz. Hubo algún repique con la pandemia, pero eso nos demuestra que cuando no hay Estado, estos crímenes siguen aumentando. Nosotros sí valoramos mucho lo que ha pasado con el Acuerdo de Paz, porque nos trajo otra cara del Estado. Sin el proceso de paz, jamás podríamos estar cerca de juzgar a quienes nos han hecho tanto daño y de saber con cifras, con datos, cuáles fueron los modus operandi de la guerra.
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Valle del Cauca
La lideresa social que respondió estas preguntas pidió la reserva de su nombre por seguridad
1. Le pedimos al nuevo gobierno una política de seguridad que recupere la confianza en las comunidades y garantice una perspectiva efectiva del Estado en los territorios. Necesitamos fortalecer la capacidad institucional para proteger a la población civil, enfrentar a los grupos armados y combatir las economías ilegales que afectan la vida cotidiana de las comunidades.
2. Sí, el nuevo gobierno debe continuar los procesos de negociación de paz, porque Colombia necesita buscar soluciones políticas al conflicto armado. La experiencia nos ha demostrado que la violencia no se supera únicamente mediante acciones militares.
3. El próximo gobierno debe mantener el Acuerdo de Paz como una política de Estado y avanzar en su implementación, especialmente en los componentes relacionados con desarrollo rural, participación ciudadana, protección de líderes y transformación de territorios. Al mismo tiempo, es necesario complementar esa implementación con una política de seguridad efectiva que garantice el control territorial del Estado y la protección de las comunidades. La paz y la seguridad no son excluyentes. Una paz sostenible requiere seguridad, y una seguridad duradera necesita construcción de paz.
Guaviare
Fidel Rojas, presidente de Asojuntas de Miraflores
1. Le pedimos al nuevo gobierno que se sienta y haga un tratado de paz que se cumpla a cabalidad. Es importante que ni el Gobierno ni los grupos armados fallen.
2. Las necesidades de Guaviare y especialmente de Miraflores son varias. Diría que la principal son los incumplimientos en el PNIS (Programa para la Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito). Eso ha generado mucha inestabilidad para muchas familias. También se necesitan programas ambientales y de restauración. Miraflores es parte del pulmón del mundo. Y lo otro que diría sería la infraestructura, sobre todo la vía de Miraflores que pasa también por Carurú y Mitú. Es casi un corredor humanitario.
3. El Acuerdo de Paz debe seguir, por supuesto. Debe ser una hoja de ruta y también se cumpla todo lo acordado.
Sur de Bolívar
Isidro Alarcón, delegado de la mesa de paz de esa zona
1. Es una situación muy compleja para definir. Cuando hablamos de seguridad, nos remonta a esa oscura noche de la seguridad democrática que nos dejó fumigaciones, minería criminal a cielo abierto, desplazamiento y masacres.
2. Hemos visto muchos diálogos y acuerdos de paz con diversos actores armados que no han dado resultados para quienes sufrimos el conflicto. A veces por incumplimiento de los actores, pero en la mayoría de veces por incumplimiento de los gobiernos. Pero a cambio de pensar en otros 60 eternos años de violencia, vale la pena seguir intentando los diálogos de paz con responsabilidades del Estado.
3. En nuestra región, seis municipios que forman parte de los de los municipios PDET, producto del Acuerdo de Paz, y, como decía anteriormente, fueron figuras pactadas sin la participación del pueblo. Posterior al Acuerdo hicieron una sensibilización que nos movió y nos conmovió, pero en la práctica no se hizo lo que allí se pactó. Sentimos que el Acuerdo de Paz no se cumplió, sobre todo en el gobierno anterior. Con el actual gobierno algunas obras se pudieron concluir, otras que no se han concluido y ya la plata no está.
Chocó
Ramiro Rodríguez, del Foro Interétnico Solidaridad Chocó
1. Se solicita al nuevo gobierno que vaya más allá del enfoque militar y que priorice la protección de la vida, el territorio, la dignidad y los derechos de las comunidades étnicas.
2. El nuevo gobierno debería continuar los procesos de negociación de paz, porque en territorios como Chocó el conflicto continúa afectando profundamente la vida comunitaria.
3. El Acuerdo de Paz ha representado algunos avances importantes, principalmente en el reconocimiento de las víctimas, la apertura de espacios de participación y la creación de mecanismos para impulsar transformaciones en los territorios. Para el próximo gobierno, el Acuerdo de Paz debe ser una herramienta fundamental para avanzar hacia una paz territorial. Se requiere fortalecer su implementación.
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Catatumbo
Carmen García, directora de Madres del Catatumbo por la Paz
1. Para que haya seguridad en nuestro territorio tiene que haber inversión en vías, arreglos de escuelas y proyectos productivos. La seguridad que nos puede brindar es continuar con los diálogos de paz en nuestro territorio. El diálogo que hay con el frente 33 de la FARC nos ha permitido recuperar a personas que han tenido los actores armados.
2. Como madres y mujeres, sí quisiéramos pedirle al nuevo mandatario continuar con los diálogos de paz para que pueda cesar esta guerra, no con más guerra, porque quienes estarían muriendo en seguir alimentando la guerra son nuestros hijos.
3. El Acuerdo de Paz fue lo mejor que le pudo haber pasado al Catatumbo. En 2015, 2016 y 2017 se sintió una paz en nuestro territorio. No había ataques a militares ni a policías. Hay que implementar el Acuerdo, porque lamentablemente no se ha cumplido.
Cauca
Nancy Bravo, comunera indígena nasa del municipio de Toribío
1. Siempre hemos mirado que una de las cosas que realmente garantizan la seguridad es la presencia estatal en los territorios. La presencia estatal no tiene que ver con ejércitos, no tiene que ver con grupos armados de derecha, sino más bien con la inversión social, porque en los territorios es muy notable que ha carecido esa inversión social.
2. Para nosotros sí es importante que se hagan estas conversaciones, porque podemos decir desde la experiencia que haberse sentado a conversar ha disminuido gran parte de la violencia en nuestros territorios.
3. El Acuerdo de Paz, con los elementos que ha tenido, reconoció el ejercicio que hacemos de defensa del territorio sin armas y eso nos ha permitido seguir defendiendo la vida. Desafortunadamente se han presentado muchas otras situaciones que han pretendido desconfigurar ese ejercicio que se ha venido realizando. Aun así, nosotros podemos decir que tenemos resultados en el interior de las comunidades.
Sierra Nevada - Perijá
Hilary Sánchez Arengas
1. Le pedimos que garantice la seguridad integral de las comunidades, especialmente de líderes sociales, campesinos y víctimas. También el fortalecimiento en la presencia institucional aquí en los territorios.
2. Sí deberían seguir esos diálogos de paz, deben ser una prioridad. Esto permite también avanzar en las transformaciones de los territorios, y ayuda a reducir la violencia que tanto nos está afectando.
3. Permitió la construcción participativa en las iniciativas del PDET, eso fue muy importante para nosotros. El gobierno que venga debe sí o sí garantizar la implementación integral del PDET.
Sur de Tolima
Albenis Tique, perteneciente al pueblo pijao
1. En este país para las mujeres indígenas, negras y demás mujeres nunca han existido garantías reales para salvaguardar integralmente sus vidas. La mayoría de los feminicidios han quedado en la impunidad.
2. Primero se debe cumplir con la implementación del Acuerdo de 2016. No desconocemos que se están llevando a cabo diálogos, pero percibimos que se sientan con personas que en su mayoría no conocen las realidades territoriales. No hay participación real de las comunidades afectadas.
3. El Acuerdo de Paz logró la inclusión del capítulo étnico. Allí dimos pasos de relevancia.
Sur de Córdoba
Piedad del Carmen Julio Ruiz, parte de la mesa de víctimas en el departamento de Córdoba
1. Se deben arreglar todas las vías y que no haya zonas de difícil acceso para que las autoridades puedan entrar y salir en cualquier momento.
2. En mi concepto, el nuevo gobierno sí debe continuar con las negociaciones de paz. Lo único es que debe poner condiciones y reglamentos; que se hagan unos compromisos serios y que se cumplan.
3. El logro fue minimizar un poco la violencia en las zonas apartadas. Se debe proteger la vida. La seguridad para los firmantes de paz sería primordial. También que las víctimas tengan participación.
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