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“No somos disidentes, el Acuerdo de Paz no existió”: delegado de EMC FARC

Así lo afirma Andrey Avendaño, uno de los delegados de la disidencia del Estado Mayor Central de las FARC en la mesa de negociación con el Gobierno de Gustavo Petro. Además dice que se rearmó porque no se han solucionado las causas del conflicto.

Gloria Castrillón Pulido y Enviada Especial Llanos del Yarí
16 de abril de 2023 - 02:45 a. m.
Andrey Avendaño, jefe del Frente 33 y uno de los mandos del Estado Mayor Central de las FARC EP.
Andrey Avendaño, jefe del Frente 33 y uno de los mandos del Estado Mayor Central de las FARC EP.
Foto: Gloria Castrillón Pulido

Tiene 28 años, es muy delgado, usa boina negra al estilo del Che Guevara y un uniforme verde (como el que usa la policía) sin insignias, botas militares de cuero y pelo largo. Se presenta como Andrey Avendaño, dice que nació en el Catatumbo y que la situación de la guerra lo llevó a ingresar a las FARC a los 12 años.

Militó en el Frente 33 y ascendió a jefe de escuadra. En esas andaba cuando cayó preso en 2014. Firmó el Acuerdo de Paz para obtener el beneficio de la amnistía y salir de la cárcel. Lo hizo en septiembre 2018 y a los tres meses se rearmó.

En un lugar llamado Casa Roja, en las sabanas del Yarí, este hombre da entrevistas a una decena de periodistas nacionales e internacionales que llegamos al lugar para cubrir la presentación de un manifiesto político de esta organización hará este domingo.

En contexto: Con propuesta de instalar mesa en Noruega, arranca diálogo con disidencias de Farc

Para acceder al lugar hay que llegar a San Vicente del Caguán, sede de los diálogos con las FARC en el gobierno de Andrés Pastrana. Por una carretera que está en buenas condiciones gracias al trabajo de las Juntas de Acción Comunal, se llega a un sitio conocido como Casa Rosada. Unos metros adelante cuatro guerrilleros hacen un retén y al pie de la carretera se empiezan a ver cambuches donde pernoctan unas 4.000 personas.

En una casa grande, pintada de rojo, en la que cuelgan grandes fotografías de líderes históricos de las FARC como Manuel Marulanda, Raúl Reyes, el Mono Jojoy y Simón Trinidad, nos atiende el vocero de este grupo que desconoce el Acuerdo Final firmado en el Teatro Colón el 24 de noviembre de 2016.

¿Quién es Andrey Avendaño?

Nací y me crié en Catatumbo. Yo no tengo estudio, no tuve la oportunidad de ir a la escuela, no tengo ni siquiera la primaria. Había muchas dificultades el acceso a la escuela porque quedaba como a cuatro horas de camino. Mi familia tampoco tuvo esa oportunidad. Todo lo que he aprendido y lo que sé hoy en día se lo agradezco a las comunidades y a las FARC que me formó. También he aprendido de manera empírica, leyendo.

Soy un joven comprometido con ayudar a resolver la problemática de la desigualdad social que se vive en las regiones.

En contexto: Gobierno y disidencias de Farc Ep firman protocolo de cese al fuego

¿Por qué ingresó tan joven?

Cuando uno está joven no es muy consciente de lo que es la guerra. De niño me gustaban las armas y en mi casa solo miraba pasar guerrilleros y yo quería ser como ellos. Uno en los territorios los mira porque no hay más autoridad, porque nunca se mira al Ejército ni a la Policía. Yo no ejercí mayor responsabilidad antes del proceso. Fui mando de escuadra, que es fácil en la guerrilla, porque te dan una lista de cosas para ejecutar. El reconocimiento no lo ganamos por hablar bonito, sino porque nos dedicamos al orden público, esa era nuestra tarea. También hacíamos reuniones con la comunidad, ayudábamos en la carretera. El 24 de noviembre 2014 caí preso y salí el 2 de septiembre de 2017. En 2018 me volví a vincular a las FARC.

¿Salió preso gracias al proceso?

Obtuve la libertad por el proceso, yo fui de los que tuvo problemas porque no levantaban las órdenes de captura por ser firmante. Me presenté a la zona veredal y allí no había condiciones para la gente. A los guerrilleros se les dificultó mucho la vida por el bazar, la cerveza, la tecnología; algunos se casaron y tuvieron sus hijos. Yo no concebía esa vida, nuestra formación siempre fue luchar para cambiar las condiciones de Colombia y con el proceso de paz de La Habana las cosas no cambiaron. Los militares llegaron a las regiones, pero no llegó la inversión social, el paramilitarismo avanzó, y una cantidad de grupos surgieron en las regiones. Eso me hizo de nuevo a vincularme y a estar hoy acá al frente que las tareas desde el Catatumbo.

¿Cómo explicarle al país que las FARC firmaron la paz , dejaron las armas y que ahora hay otras FARC?

Nosotros nos seguimos rigiendo por el reglamento de las FARC, por el programa agrario de los guerrilleros. Esos documentos son normas para nosotros. Lo que hicimos fue darle continuidad a un proceso que otros abandonaron. Por eso decimos: somos las mismas FARC. No somos disidentes porque nosotros no reconocemos el proceso de paz, para nosotros nunca existió. Por ejemplo, yo firmé el acuerdo de La Habana por un beneficio porque estaba preso, era una oportunidad de salir porque estaba convencido de que el acuerdo no se iba a cumplir. A nosotros nos mintieron. En su momento nos dijeron que las armas era lo último que se iba a entregar y resulta que se fueron los fusiles y la implementación de los acuerdos nunca se materializó. El Secretariado de las FARC traicionó la voluntad de la gente.

¿Y qué pasó después?

Tocó empezar una socialización con las comunidades porque la gente nos decía que las causas que generaron el conflicto armado estaban vigentes y que debíamos volvernos a armar. Lo que hicimos fue responder a ese clamor, con la dificultad de que no éramos los más visibles, pues fuimos lo que hicimos una cantidad de tareas políticas y militares en las regiones, pero nadie nos conocía porque no estábamos en los mandos. Esa fue una realidad que nos tocó también enfrentar.

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¿Qué propuestas traen para la mesa?

Proponemos que se instale en Noruega y que luego sea itinerante, que vaya por las regiones donde operamos. Queremos que haya participación directa de la sociedad civil en la mesa, nosotros no somos sus voceros. También que pare la masacre contra la naturaleza.

¿Qué pasará este domingo?

Es una invitación que nos han hecho las comunidades para hacer claridades frente a los avances del proceso de diálogo con el Gobierno del presidente Gustavo Petro. Hay una preocupación inmensa en la comunidad y como estaba sesionando el pleno, decidimos hacer nuestra declaración política y presentar una ponencia con nuestro compromiso por la paz.

¿Qué piensan de que el Gobierno se hubiera arrepentido de venir?

El Gobierno es autónomo para tomar sus decisiones, Nosotros no le recriminamos porque no vinieron. En realidad, fue la comunidad la que invitó. El Gobierno tendrá que explicarles a las comunidades por qué no vinieron a este espacio. Ellos han dicho que prefieren ser cautelosos para no generar falsas expectativas o para que después no salgan rumores de cosas que en realidad no se están haciendo.

Siempre hay sospechas de que las personas puedan sentirse presionadas a venir a una reunión con un actor armado…

Yo diría que esto es cotidiano en todas las regiones. Nosotros en las regiones somos la Fiscalía, somos el juez, somos la Policía, somos los que hemos ejercido el control. Estos espacios no son la excepción, nosotros aquí no le imponemos nada a la comunidad, cada quien vino de manera voluntaria. Yo estoy dando las entrevistas sin armas. No vamos a coartar el derecho de la población civil para expresar su sentir y los reparos que tengan con nosotros.

¿Ustedes han respetado la vida de quienes firmaron el acuerdo y se mantienen en él?

Nosotros les hemos respetado esa idea, con ellos mantenemos una amistad porque fuimos compañeros de armas. Son colombianos y nuestra lucha es por todos los colombianos.

Además: Excombatientes de FARC denuncian amenazas de disidencias para que abandonen ETCR

¿Cómo está la situación en Catatumbo con el ELN y la Segunda Marquetalia?

Allá no hay Segunda Marquetalia. Por allá hay un tal Frente 41, pero esos muchachos no tienen una ideología revolucionaria, están dedicados al negocio. Con el ELN hay una relación de camaradería. Nos hemos encontrado en algunos escenarios, hemos hablado, ellos han respetado nuestra postura, nosotros la de ellos. Tienen su propio espacio, sus estatutos, sus normas. Nos encontramos para resolver nuestras diferencias.

¿Por qué no pasa lo mismo en Arauca o en Cauca?

Cada región tiene sus propias particularidades, es muy complejo, cuando hay heridos y muertos de por medio es muy difícil pararlo.

Por Enviada Especial Llanos del Yarí

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Tercio(53826)17 de abril de 2023 - 10:23 a. m.
No tuvo estudio y no tenía plata, hoy es millonario gracias al narcotráfico...
Carlos(63194)16 de abril de 2023 - 09:06 p. m.
Estos no se quisieron acoger al proceso de paz porque perderían millones del narcotráfico, no querían soltar esa renta que los tiene como uno de los grupos criminales más ricos del país. Pero claro, síganle creyendo al socialismo del siglo XXI y a toda esa palabrería trasnochada, que los sigue pintando como los héroes del pueblo y como los "Robin Hood" que lucha por los más pobres, cuando sólo luchan por no perder su negocio criminal.
Dario(j1520)16 de abril de 2023 - 06:44 p. m.
"Nos armamos por el clamor de la gente..." no imagino a las comunidades en zonas agobiadas por el conflicto pidiendo a gritos que vuelvan a armar guerra, reclutar, extorsionar, secuestrar, etc. El adoctrinamiento no les permite ver mas allá de sus ideas.
Nautilus(os9iw)16 de abril de 2023 - 03:50 p. m.
Nos vemos obligados, los colombianos que le hemos cumplido a este país, escuchar a asesinos, secuestradores, secuestradores de niños, violadores de niñas infantes. ni siquiera adolescentes, con un prontuario criminal que en cualquier país decente, pagarían con mínimo 50 años de cárcel, aquí les dan el título de revolucionarios. cuando lo único que son es bandidos.
Andres(11973)16 de abril de 2023 - 01:15 p. m.
Las FARC formaron las juntas comunales en cada vereda. Estas son las que acusan y juzgan y las FARC ejecutan. El trabajo social de las juntas es muy fuerte y totalmente vinculado a las órdenes de las FARC. Ellas decretan que no se puede tumbar más montaña, la construcción de puentes veredales, los aportes de las fincas para carreteras etc. Ellos son el Estado. Remplazarlos es muy complicado en los territorios.
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