Colombia + 20

18 Mar 2022 - 12:21 a. m.

“La curul de paz no me la regalaron ni me la asignaron a dedo”: Jorge Tovar

Habla el hijo del exjefe paramilitar Jorge 40, que el 13 de marzo fue elegido como el representante de las víctimas en Cesar, La Guajira y Magdalena. Responde por los cuestionamientos a su candidatura durante la campaña y por lo que puede esperarse de su gestión en el Congreso.
Sebastián Forero Rueda

Sebastián Forero Rueda

Periodista Colombia 2020
Jorge 'Yoyo' Tovar, hijo del exjefe paramilitar Jorge 40.
Jorge 'Yoyo' Tovar, hijo del exjefe paramilitar Jorge 40.
Foto: Colombia+20

Jorge Rodrigo Tovar Vélez es hoy el representante a la Cámara electo para ocupar la curul de paz en nombre de las víctimas del Cesar, La Guajira y Magdalena. Es hijo del exjefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, Jorge 40, y su campaña estuvo llena de denuncias de parte de los demás candidatos de la región, quienes argumentaron que en varias zonas sólo él podía entrar a hacer campaña. Además, como reveló Colombia+20 de El Espectador, el edificio donde funcionan las oficinas de la Unidad de Víctimas en Valledupar es de propiedad de su familia y el director de esa entidad habría impulsado su candidatura. Apenas cuatro días antes de la votación, al menos 20 candidatos renunciaron de forma masiva tras alegar que no había garantías para competir. Con cerca de 15.000 votos, Tovar Vélez fue el representante más votado en las 16 circunscripciones especiales de paz.

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¿Qué sensación le deja la campaña en la Sierra Nevada de Santa Marta?

Una sensación de muchísima responsabilidad y compromiso con las más de 16.000 víctimas que el domingo dijeron “Jorge Tovar, represéntenos en el Congreso de la República”. Pero también hay sentimientos encontrados. Por un lado, la alegría y el orgullo de recibir tantos votos por parte de las víctimas. Por otro lado, ver cómo está tan olvidada nuestra zona rural, que no tiene agua potable, alcantarillado, gas, ver cómo parte de nuestra zona rural sigue en guerra. En Colombia no vivimos todavía en paz, todavía hay regiones del territorio nacional que las controlan los grupos armados al margen de la ley.

Precisamente una de esas zonas que controlan los grupos armados es la Sierra Nevada de Santa Marta. Durante la campaña, varios de los otros candidatos que competían a la curul de paz denunciaron que había zonas de la región a las que solo podía acceder usted y donde decían que solo se permitía votar por “el hijo del patrón”...

En la política no todo puede valer. No podemos jugar con la dignidad de una persona como ellos jugaron durante toda la campaña con la dignidad mía. Les pediría además que se acerquen a la Fiscalía y pongan la denuncia respectiva, porque eso es completamente falso. Paradójicamente, la de Jorge Rodrigo Tovar fue la única campaña amenazada y la única que vetaron de llegar a algunas regiones. Hace 10 días se realizó en Valledupar un comité de seguimiento electoral en el que participaron todas las autoridades competentes y en el que quedó clarísimo que no había constreñimiento a favor de Jorge Rodrigo Tovar ni de ningún otro candidato. A todas esas personas, si tienen información yo soy el primero en pedirles y exigirles que vayan a la Fiscalía, y a esa entidad a su vez pedirle toda la celeridad para esas investigaciones.

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¿Está diciendo que la única campaña que fue vetada en el territorio fue la suya?

Desde el primer día que hice pública mi candidatura fui amenazado. Fui amenazado por el Eln, por grupos al margen de la ley en la Sierra Nevada y la Serranía del Perijá que decían que yo no podía llegar a unos territorios. Le doy un ejemplo de lo que sucedió hoy en San José de Oriente: me llaman de allá y me dicen que hoy amanecieron varias paredes en ese corregimiento de La Paz marcadas con Eln y la supuesta razón es que esa guerrilla está disgustada porque yo había sacado unos votos en ese corregimiento. Así pasó durante toda la campaña en corregimientos de La Jagua De Ibirico, la Victoria de San Isidro, donde se rumoraba que el Eln decía que si alguna casa ponía alguna publicidad de Jorge Tovar la iban a quemar.

Pero usted no puede decir que fue el único, otros candidatos de la circunscripción también denunciaron amenazas durante la campaña...

Sí, sí, perdón. No el único, pero sí fui un candidato amenazado. Inclusive en uno de los panfletos en que me amenazaron a mi, amenazaron también a otros candidatos.

¿Qué sensación le deja haber ganado la curul de paz en esta región, cuando en la última semana por lo menos 20 candidatos que competían con usted renunciaron masivamente porque no había garantías?

Mi sensación es de mucho compromiso, mucha responsabilidad. Más de 16.000 víctimas votaron por la candidatura del corazón. Yo quiero hacerles ver que la elección de Jorge Tovar para el país es un mensaje de reconciliación, un mensaje en que las víctimas les gritamos al país que queremos pasar la página de la violencia, en el que gritamos que no nos queremos quedar atorados en lo que pasó, sino que queremos construir presente y futuro, todos unidos. Y esa es mi invitación no solamente para esos candidatos que renunciaron sino también para mis 15 compañeros que ganaron las curules de paz en los otros territorios del país. Tenemos un compromiso moral gigantesco con el país, mayor al del resto de representantes a la Cámara.

Lo que se le ha criticado no es su aspiración al Congreso, sino que lo haya hecho a través de una de las curules para las víctimas ¿Por qué no haberlo hecho a través de las curules ordinarias?

Yo no elegí la guerra que me tocó vivir. Me tocó crecer en medio de la zozobra que genera la violencia desde que tengo seis años de edad. ¿Y por qué me postule por las curules de paz y no por la cámara ordinaria? Primero, yo no soy político, no pertenezco a ningún partido tradicional. Yo soy víctima acreditada del conflicto armado, soy un joven que sé lo que es perder seres queridos por culpa de la violencia, sé lo duro que es tener que coger un maletín, echárselo a la espalda y salir corriendo de una ciudad, yo sé lo duro que es coger una maleta y tener que irse del país, tener que separarse de su familia por culpa de la violencia. Lo que han hecho y siguen haciendo esta semana algunas personas es revictimizar a Jorge Rodrigo Tovar. En este país no hay víctimas de primera y de segunda; no hay víctimas buenas y víctimas malas. En el universo complejo y diverso de víctimas todos hacemos parte. No podemos trabajar por la paz excluyendo a unos sectores, menos revictimizando a una víctima como lo es Jorge Rodrigo Tovar.

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¿Usted cree que ser hijo de Jorge 40 no tuvo ninguna incidencia en la campaña que llevó a cabo en la región donde los hombres que estuvieron bajo el mando de su papá tienen una presencia muy fuerte?

Me atrevería a decir que eso influyó negativamente en mi campaña, porque me tocó estar recibiendo, injustamente, señalamientos, que me juzguen por el simple hecho de ser hijo de él. A mi nadie me ha juzgado por lo que yo he hecho, nadie me ha dicho “te felicito porque eres un joven que a pesar de lo que te ha tocado vivir te has preparado, has trabajado en la paz, has tenido unos cargos en los que te has desempeñado muy bien”. Este debate se ha centrado en que soy el hijo de Jorge 40. Y eso es lo que yo quiero pedir hoy: tenemos que pasar esa línea. Ya la campaña política pasó, ya yo soy un representante a la Cámara electo. A mi esto no me lo regalaron ni me lo asignaron a dedo. Más de 16.000 víctimas votaron y me pidieron ser su voz en el Congreso de la República. Debemos pasar ya del discurso de ser “el hijo de...” a ver qué es lo que Jorge Rodrigo Tovar ha hecho en su vida, qué es lo que quiere hacer desde el Congreso en pro de las víctimas en la zona rural.

Al margen de que usted sea hijo de Jorge 40, a su campaña le cayeron críticas por la cercanía con la Unidad de víctimas en Valledupar. Primero, porque el edificio donde funciona esa unidad en es de su familia. Y segundo, la cercanía con el director territorial de esa entidad, Víctor Hugo Mosquera, quien le habría hecho campaña a usted...

Esto es completamente falso. Al señor Víctor Hugo lo he visto un par de veces en mi vida, yo fui coordinador de víctimas del Ministerio del Interior, cargo en el que me tocaba estar de cerca con alcaldías, entidades territoriales y en ese ejercicio lo vi un par de veces. En la política no todo vale. Aquí por atacar una campaña, con claros fines politiqueros, han querido llevarse por delante a personas que nada tienen que ver con eso. Frente al tema de la oficina, efectivamente, un tercero, empresa que se dedica a arrendar bienes, buscó el local, que está bien ubicado, e hicieron el contrato por medio de ese tercero. Esa es la verdad. No son $200 millones al mes, como de manera malintencionada han querido algunos medios de comunicación mostrar, eso es completamente falso. Pero eso no influyó en nada en mi campaña, ni yo tuve absolutamente nada que ver, ni el contrato dependía del ministerio o de la coordinación que yo representaba.

Un sector de las víctimas del conflicto armado tiene resistencia con que usted haya quedado en la curul ¿Que tiene hoy para decirles a esas víctimas y en general al sector del país que tiene desconfianza con su lugar en esa curul de paz? ¿Qué garantías pueden tener de que usted va a legislar en favor de las víctimas del conflicto?

Esto no me lo asignaron a dedo, esta curul me la gané limpiamente, con trabajo, escuchando a las víctimas del conflicto armado. Sobre las garantías: todas las víctimas van a tener las mismas garantías con Jorge Rodrigo Tovar en el Congreso, sea quien sea su victimario. Uno de los debates que no nos han permitido pasar la página es seguir concentrándonos más en quién es el victimario para ver cómo juzgamos a esa víctima. Eso debe terminar. Todos tenemos que ser medidos con el mismo racero. A las más de 16.000 víctimas que me acompañaron, mis agradecimientos infinitos y decirles que ahí estará esa credencial a disposición de ellos. A quienes no, que no son la mayoría, y así como le han abierto los micrófonos a estas personas yo también les pediría que se los abran a las más de 16.000 personas que por el contrario sí creen que soy víctima y sí creen que yo debo ser la voz de ellos en el Congreso, a las personas que no yo les hago la invitación de que trabajemos juntos por el país que soñamos. Ya a nosotros nos tocó vivir lo que nos tocó vivir, ya perdimos seres queridos por culpa de la violencia, ya nosotros nos desplazamos, ya a nosotros nos secuestraron, nos exiliamos, pero tenemos que hacer lo que esté en nuestras manos para que a esas futuras generaciones no les toque vivir eso.

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¿En su ejercicio en el Congreso cree que podría tener un conflicto de intereses cuando le toque legislar sobre asuntos como el despojo de tierras, que en buena parte de los casos el responsable directo fue su papá?

La ley quinta del Congreso establece el conflicto de intereses. Cuando crea que tengo un conflicto de intereses, no tomaré decisiones y no votaré esos temas. Que no les preocupe eso.

¿Y cuáles sí son sus prioridades en materia legislativa de lo que por ejemplo no se ha implementado del Acuerdo de Paz?

Estas no son mis prioridades, son las prioridades que he recogido en estos cuatro, cinco meses que llevo recorriendo las zonas rurales, corregimientos y veredas de municipios del Cesar, La Guajira y Magdalena. Primero, ellos me han pedido que insista en la construcción de paz. Tenemos que ver cómo desde el Congreso, ojalá desde su Comisión de Paz, seguimos incidiendo e invitando al país a una construcción de paz sin exclusión. Creo que debemos hacer un llamado a una conversación nacional de paz, liderada por el Congreso, en la que participen todos los actores del conflicto armado, porque si seguimos haciendo la paz con unos y no con otros, vamos a seguir en guerra.

¿Pero tiene algunos puntos específicos del Acuerdo de Paz que quiera impulsar en el Congreso?

Hablemos de la Jurisdicción Especial de Paz. Yo aplaudí la participación política, soy de los que digo nosotros como Estado no puede quitarle el lenguaje de las armas a un grupo armado al margen de la ley y no darle el lenguaje de la constitución de la política, pero creo que antes de haberles permitido estar en el congreso, debían reparar a las víctimas, debían contar la verdad. ese tipo de cosas son las que tenemos que empezar a hacer cumplir porque está en el Acuerdo. Pero allí también hay unos temas agrarios que no se han dado. Lo otro es lo de las indemnizaciones a nuestras víctimas. Cada vez que yo llegaba a una vereda me encontraba a una persona que me decía “mi mamá se me murió esperando una indemnización”. La realidad de este país es que se nos están muriendo las víctimas sin recibir la indemnización y eso nadie lo dice.

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Actualmente las indemnizaciones van para las víctimas que tienen enfermedades terminales o que están en avanzada edad, pero hay nueve millones de víctimas. ¿Cómo propone destrabar eso?

Yo creo que debemos incluir como criterio de priorización a las víctimas de la zona rural. No porque las víctimas de la zona urbana no hayan sufrido igual, pero no viven en las mismas condiciones porque las víctimas que aún habitan en nuestra zona rural no tienen alcantarillado, agua potable, gas, mientras que en la zona urbana sí lo tienen. Pero eso se resuelve con voluntad política y desde el Congreso, no solamente Yoyo Tovar, porque estoy seguro que allí estaré con mis otros 15 compañeros que ganaron las curules de paz en el país exigiendo eso. Y eso se tiene que expresar en presupuesto. Somos 9.500.000 víctimas registradas. De esas, hay 7.500.000 que son sujeto de indemnización y de ellas solamente se ha indemnizado al 20% de las víctimas. Si seguimos indemnizando al ritmo que lo estamos haciendo tendrán que pasar 50 o 60 años para terminar de indemnizar.

Usted mencionó a los congresistas del Partido Comunes, antes FARC, con quienes ahora compartirá el recinto. ¿Cómo va a ser su relación con ellos?

No va a ser primera vez que voy a estar sentado al lado de un ex-Farc. Yo he trabajado junto a ellos por la reconciliación. He estado en varios eventos, recuerdo uno de Colombia+20 de El Espectador al que me invitaron como líder juvenil de paz, y ahí no estuve sentado solamente con ex-Farc sino también con ex-Auc. Ahí le pedí a Pablo Catatumbo y a Freddy Rendón, el Alemán, que pasaran al frente y que nos prometieran nunca volver a recurrir a las armas. He estado en eventos con Timochenko, conozco a muchos de los ex-Farc y esta credencial va a estar a disposición de la paz de este país, de todas aquellas personas que quieran trabajar por eso, sean de derecha, de izquierda, de centro, a mi eso no me interesa y no me dejo meter en esos juegos.

¿Va a buscar a los otros 15 representantes de las curules especiales de paz?

Ya yo empecé a buscarlos. Puse en mis redes sociales un trino en estos días pidiéndoles a todos la urgencia de tener una reunión, voy a hacerlo también por medio de correo electrónico, porque creo que esa reunión se debe hacer de manera urgente, porque creo que debemos llegar como una bancada unida, tenemos que construir una agenda común en pro de las víctimas.

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