17 Apr 2020 - 6:00 p. m.

Nace "Todo bien", el cómic de perdón y reconciliación de Colombia2020

Se publicará cada mes en la edición impresa de El Espectador, para quienes deseen coleccionarlo, y también lo verán animado en su versión web. La primera historia cuenta el ritual del perdón entre los excombatientes de las Farc y la comunidad emberá katío, en Dabeiba (Antioquia).

Colombia en Transición

Llegar a nuevas audiencias, explorar nuevos lenguajes y a través de ellos narrar historias que demuestran que la paz es posible es una de las labores de Colombia en Transición, la apuesta de Colombia2020 del diario El Espectador, en apoyo con la Embajada de Alemania en Colombia, para promover un diálogo sobre la justicia, la verdad y la reparación.

Para lograr este objetivo, nace una nueva iniciativa llamada ¡Todo bien!, un nuevo cómic que relata historias de perdón y reconciliación en medio o después de la guerra en Colombia. Desde este 18 de abril, y durante este año, se realizará una publicación mensual en la edición impresa y una animación en las redes sociales de Colombia 2020 con aquellos hechos que nos motivan y nos hacen creer que la reconciliación es posible.

Los cómics son historias reales de perdón entre las víctimas del conflicto armado y sus victimarios, y de reconciliación entre quienes fueron enemigos en la guerra. Los protagonistas nos contaron sus vivencias para que ustedes se den cuenta de que sí hay manera de encontrar la paz y vale la pena luchar por ello.

Ahora se preguntarán por qué se llama ¡Todo bien! Después de echarle tanta cabeza, el equipo concluyó que es una expresión popular en el país y muchos la usan para cerrar una pelea a través de un diálogo sin violencia. 

La primera historieta relata la historia de una comunidad indígena. Según la cosmovisión emberá katío, ubicada en el municipio de Dabeiba (Antioquia), sus miembros no deben guardar rencor. Es por esto que el pasado 20 de febrero decidieron convocar a líderes de las extintas Farc, quienes les hicieron daño en la guerra, para llevar a cabo el Ritual del Perdón.

(Puede interesarle: Un pacto por la reconciliación entre víctimas, soldados y exFarc)

Comunidades indígenas, mujeres, excombatientes, campesinos, niños y niñas llenarán las páginas del periódico. Daniel Jiménez, coordinador de diseño del proyecto, asegura que el cómic potenciará la labor de Colombia 2020 de acompañar los territorios más apartados, que aún no son protagonistas en el cubrimiento de los medios de comunicación en Colombia, y de entender que la violencia tiene una salida que no necesariamente está ligada a una justicia punitiva.

"Somos una sociedad que ha interiorizado la violencia. Pero el haber llegado a un acuerdo de paz, después de un conflicto tan prologando - y entendiendo que después de ese acuerdo hay aún espacios para la violencia- siento que poder hablar de perdón, reparación y reconciliación es clave, sobre todo cuando entendemos que estos procesos no deben partir de una justicia que castigue sino de una construcción desde los territorios, que entienda la dignidad humana”, señala Jiménez.

Jiménez explica que el cómic es un lenguaje que "ofrece una capacidad multimodal de lectura y apreciación” por contar con dibujos, textos y una secuencialidad narrativa que promueve la sensibilidad de las audiencias. Hasta ahora, menciona, este tipo de relatos no han sido tan usados en Colombia para adaptar contenidos periodísticos o documentales y considera que es una oportunidad interesante intentarlo para intentar llegar a más personas.

Tomás Arango, creador de la línea gráfica de ¡Todo bien!, explica que el trabajo está basado en fotografía, una técnica que le permite "recrear unos hechos que ocurrieron en un lugar y un tiempo concreto" y así “serle fiel a lo que vivieron los personajes”.  Las historias, según Arango, son muy poderosas y vienen de un trabajo en conjunto entre los diseñadores y las reporteras de Colombia en Transición, quienes viajan hasta las regiones, recolectan la información y  se la entregan para que él las plasme en el cómic.

Además de Jiménez y Arango, también participa el animador Alejandro Marulanda, el encargado de darle vida en las redes sociales. No queremos que las historias se queden en el papel, sino que se convierta en una pieza que la audiencia pueda compartir y discutir. El equipo espera que la paz y los actos de reconciliación también sean virales.

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