La temporada de lluvias sigue golpeando con fuerza a Arauca. Ante la magnitud de las inundaciones que afectan al departamento, las autoridades declararon la calamidad pública, una medida que permitirá agilizar la atención de la emergencia y destinar recursos para asistir a las más de 9.000 familias que han resultado damnificadas.
La decisión fue adoptada tras un consejo extraordinario de Gestión del Riesgo, luego de que el desbordamiento de ríos, caños y quebradas provocara graves afectaciones en viviendas, cultivos, carreteras, puentes y vías terciarias, dejando además varias comunidades incomunicadas.
Los municipios de Arauquita, Tame, Fortul y Saravena concentran las mayores afectaciones. En algunos sectores, las inundaciones cubren más del 60 % del territorio, por lo que los organismos de socorro continúan las labores de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria mediante el uso de lanchas.
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“Estamos viviendo una emergencia que no se veía hace más de 60 años. Requerimos apoyo del Gobierno y de todos los colombianos”, afirmó el gobernador de Arauca, Renson Jesús Martínez, quien también anunció que se evalúa la implementación de un corredor humanitario para garantizar el ingreso de alimentos, combustible y otros suministros mientras se restablece la movilidad en las zonas afectadas.
Por su parte, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Javier Pava, informó que la entidad trabaja junto con el Invías en el traslado de un puente para restablecer la conectividad entre Saravena (Arauca) y Cubará (Boyacá). Además, indicó que se adelantan conversaciones con el Gobierno de Venezuela para habilitar un corredor humanitario en la zona de frontera que facilite el ingreso de ayuda.
El funcionario agregó que también serán enviadas ayudas humanitarias a comunidades afectadas por las lluvias en Boyacá, Casanare y Norte de Santander, departamentos que también enfrentan emergencias por las fuertes precipitaciones.
Con la declaratoria de calamidad pública, las autoridades buscan acelerar la contratación de obras urgentes, facilitar la entrega de asistencia humanitaria y destinar recursos para atender a las familias afectadas mientras avanzan las labores de recuperación.
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