En la clínica Altos de San Vicente de Barranquilla, las autoridades capturaron a un hombre de 19 años señalado de participar en el asesinato de las hermanas Sherydann Sofía, de 14 años, y Keyla Nicolle, de 17 años, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en Malambo, Atlántico.
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Alias Tata y otro adolescente de 17 años, involucrado en el caso, fueron hallados por las autoridades luego de que fueron víctimas de un accidente en moto mientras que, al parecer, participaban en piques ilegales en Puerto Colombia.
El mayor de edad fue interceptado en la clínica donde estaba hospitalizado a la espera de cirugía por una fractura en una pierna. En medio del proceso, las autoridades inspeccionaron su celular, en el que habrían encontrado información que estaría relacionada con el asesinato de las dos hermanas. En cuanto al menor de edad involucrado se conoce que las autoridades ya estarían siguiendo su rastro.
"Al parecer uno de los sujetos identificó una serie de mensajes de una de las niñas hacia unas personas integrantes de una estructura criminal, donde se interpretó por esta persona que era que ellas se habían metido con él para ubicarlos y colocarlos en algún lado para sufrir una retaliación por una estructura delictiva", explicó el director seccional de la Fiscalía en Atlántico, Daniel Gómez, en rueda de prensa.
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¿Qué pasó con las hermanas Hernández Noriega?
Las hermanas desaparecieron el 17 de febrero, en la última noche del Carnaval de Barranquilla. Según indicó la hermana mayor de las dos adolescentes, Wendy Hernández Noriega, las jóvenes ya estaban acostadas cuando una de ellas le dijo a la otra que fueran a una fiesta en Malambo. Aunque la menor se negó, la otra la obligó a pararse, por lo que le dijeron a su abuela que saldrían de la casa.
La adulta mayor las reprendió y les pidió que llevaran el celular, así como intentó detenerlas, pero ellas se fueron. Horas más tarde, según relató la madre de las niñas al medio Código Rojo, ella las llamó para saber a qué hora regresaban, pero una de ellas le contestó: “Tú sí jodes, ya vienes a molestar”.
Luego de esa noche la familia no volvió a tener información de las adolescentes. A la vivienda comenzaron a llegar llamadas extorsivas en las que les indicaban que las hermanas estaban secuestradas, por lo que les exigían entregar montos entre COP 5 millones y COP 50 millones.
La familia se comunicó con las autoridades, que en un primer momento siguieron la hipótesis de que pudiera tratarse de un autosecuestro, lo que para sus allegados fue una revictimización. Sumado a esto, recibieron videos de la hermana menor, pero luego de una llamada en la que le aseguraban a la madre que las iban a asesinar no volvieron a saber nada de ellas.
Los cuerpos fueron hallados el pasado fin de semana en el barrio Maranatha de Malambo, donde vecinos hicieron el llamado a las autoridades luego de percibir olores nauseabundos que salían de un solar con maleza alta. Al corroborar, encontraron los cuerpos de las dos jóvenes. Uno de ellos estaba en muy mal estado, pero en el otro lograron identificar un tatuaje que tenían las hermanas.
Por esta razón, ambos cuerpos fueron trasladados a Medicina Legal para su identificación, la cual se dio el pasado martes 3 de marzo.
Entre las versiones que indagan las autoridades está la posible participación de miembros de Los Costeños en el crimen, dado que en los mensajes en el celular del capturado se menciona que las adolescentes estarían infiltradas y estarían dando información a la banda rival de “Los Pepes”.
Mientras se aclaran los hechos, las autoridades ofrecieron una recompensa de COP 20 millones por la información de los responsables del crimen, que mantiene consternada a la ciudad.
En lo que va corrido del año se han registrado 18 asesinatos de mujeres en el Atlántico.