10 Mar 2017 - 3:36 a. m.

Mujer de 87 años en Barranquilla no murió empalada: Medicina Legal

El instituto forense aseguró que el fallecimiento de Beatriz Palencia Carat se debió a una infección generalizada como consecuencia de un prolapso.

redacción Nacional

El Instituto de Medicina Legal desmintió este jueves la versión de que la mujer de 87 años que vivía en un asilo en Barranquilla y falleció hace un mes haya sido víctima de un empalamiento y que a esto se deba su muerte. El director de la entidad, Carlos Valdés, le aseguró a El Heraldo que el fallecimiento se debió a una infección generalizada como consecuencia del prolapso (salida del recto del ano), una condición que venía padeciendo ella hace meses.  (Lea aquí: “Sé que el victimario se encuentra en el asilo”: hombre cuya tía habría sido empalada)

“No encontramos ningún signo de empalamiento, ninguno, o de trauma. Un empalamiento deja huellas traumáticas difíciles de que se oculten”, agregó el médico sobre la necropsia de Beatriz Palencia Carat.

El informe final sorprendió a sus familiares quienes no quedaron convencidos con la versión de Medicina Legal, ya que el médico cirujano que recibió a la mujer en urgencias, a donde llegó desde el asilo San Antonio por una hemorragia, les aseguró que en el cuerpo de la anciana se hallaron astillas de madera y arena, y que eso era signo de empalamiento. (Lea aquí: Hospital reitera que en cuerpo de mujer de 87 años había arena y madera)

Sin embargo, Medicina Legal controvirtió esta hipótesis y agregó: “La interpretación que inicialmente se dio en el servicio de urgencia era de un empalamiento, pero no encontramos ningún signo de trauma, más allá de la ruptura suturada y debilidades en las paredes del recto y los músculos rectales totalmente atrofiados, y que por eso se daba la salida del recto". Los resultados de la necropsia fueron entregados a la Fiscalía, que investiga la denuncia interpuesta por los seres queridos de la mujer.

La religiosa a cargo del asilo San Antonio, Matilde Arteaga, aseguró que la mujer recibía su baño diario cuando se le desprendió un pedazo de su recto, como consecuencia del prolapso intestinal que sufría. Y que no fue objeto de ningún abuso o agresión.

Me causa tristeza ver que en un proceso de conocimiento científico se dé un cambio tan radical, que se quiera crear un criterio como que nunca hubo empalamiento cuando el cirujano que intervino fue quien hizo la valoración, gozaba del principio de inmediación, es la persona que nos comentó. No es posible que digan que nunca hubo empalamiento cuando el médico encuentra las astillas”, le dijo a este diario Jorge González Palencia, sobrino de la fallecida, tras conocer el resultado forense.

“Lo respetamos pero vamos a luchar y no permitiremos que se ‘colmenarice’ la situación de mi tía”, concluyó el abogado.   

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