Un cambio en el proyecto de la vía Ciénaga-Barranquilla, una de las obras claves entre los departamentos de Magdalena y el Atlántico, anunció el presidente electo Abelardo de la Espriella, quien añadió que será replanteada como la “Vía Milagro”.
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El anuncio lo hizo el mandatario electo a través de un comunicado publicado este fin de semana en el que resaltó que lo que se busca es restablecer la conexión hídrica entre la Ciénaga, el río Magdalena y el mar Caribe, al igual que fortalecer la movilidad, por lo que se integrará ingeniería, restauración ecológica y desarrollo social.
Para esto fueron designados los ministros de Ambiente, Fabio Arjona, y de Transporte, Elsa Noguera, para avanzar en la estructuración técnica del nuevo proyecto.
Sobre los cambios, la ministra designada de Transporte explicó que “las vías serán para la gente: la nueva doble calzada Barranquilla–Ciénaga integrará movilidad, protección ambiental y desarrollo de las comunidades. Esta obra será mucho más que una carretera. Será una Vía Milagro: una infraestructura pensada para conectar a las personas, proteger la Ciénaga Grande de Santa Marta y generar prosperidad para quienes viven a su alrededor”.
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Adicionalmente, Noguera aseguró que la reestructuración no modificará el cronograma de las obras que están actualmente en curso, que son los 3,2 kilómetros que conectan la variante de la Ciénaga con Tajera. “Eso va bien. Se complementarán las obras para garantizar la restauración de la Ciénaga Grande. Eso ya lo acordamos con los contratistas”.
Finalmente, destacó que esta reestructuración hace parte de los acuerdos con las comunidades palafíticas de Buenavista y Nueva Venecia, a las que De la Espriella prometió recuperar la Ciénaga. “El proyecto combinará una movilidad más segura y eficiente con la recuperación de los manglares, la protección de la biodiversidad y el fortalecimiento de actividades como la pesca artesanal y el turismo, para que el desarrollo llegue de la mano de la conservación”.
Sobre el proyecto, que contempla COP 2,7 billones de inversión y está previsto que se entregue en 2032, el presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura, Héctor Carbonell, señaló a El Heraldo que ya han hablado sobre los cambios con la ministra designada.
“La ministra es consciente de cada situación que hoy tiene el proyecto y que hay que sacar adelante. El contratista ha sido muy cuidadoso con las exigencias ambientales que el proyecto tiene. Es un proyecto que definitivamente le cambiará el sentido a la vía entre Barranquilla y Santa Marta. No solo conecta dos ciudades turísticas, conecta toda la logística que entra y sale del departamento del Atlántico”, añadió Carbonell.