“Silencio”, gritan los rescatistas. Se encuentran sobre un edificio derrumbado en el Barrio Tequendama de Cali. Con la ropa llena de polvo, bajo el sol abrasador. A su alrededor, cientos de personas se han reunido frente a un edificio que horas antes albergó tiendas y hogares. En la planta baja había, entre otras cosas, una farmacia; arriba había apartamentos, cuentan los que están allí.
Lea: Terremoto en Colombia 10 de agosto: 132 personas muertas y 570 heridas, según Asocapitales
Ahora todo son escombros y polvo. “Silencio”. Todos levantan los brazos al aire. Hay un silencio espeluznante. Esperan una señal de vida. “Abajo”, grita entonces alguien. Gritos de alegría, porque obviamente es una señal de vida, pero cortados. Luego, de nuevo: “Silencio”. Así transcurren varias horas aquí, en el sur de Cali, en varios edificios.
Edificio Archinie
A Consuelo González, de 67 años, no le llegó la alarma de emergencia. Apenas se levantaba cuando empezó a temblar la casa, cuando vio cómo se movía la pared. No era su casa, sino la de su hija. Estaba de visita de Pereira. Cogió una silla para protegerse la cabeza y bajó por las escaleras desde el quinto piso, uno de los más altos.
Ahora está sentada con su vestido y su móvil en la mano en el bordillo frente al edificio donde amaneció. “Estamos con lo que tenemos”, dijo, al lado de su hija. Los documentos, ropa, muebles, todo está ahí. Consuelo es una de las más o menos 100 personas que tenían que lograron huir de este edificio en la Calle 7 con Carrera 34, en el barrio Los Cambulos, tras el terremoto en Cali en la mañana del 10 de agosto. N o hubo reporte de muertos, pero sí de personas heridas en el lugar.
Las ventanas del edificio parecen como si la hubieran expulsado hacia afuera. Abajo quedó al descubierto un apartamento, con una cama y las camisas todavía colgadas en el closet. El edificio no se cayó, pero se ve muy destrozado desde afuera. Como si una pequeña sacudida bastara para que se derrumbara por completo.
Le puede interesar: Sismo en Cundinamarca: suben a 21 los municipios con daños y hay riesgo de colapso
Sin embargo, varios hombres entraron para revisar piso por piso y rescatar las cosas más importantes. Todavía hay mascotas en el edificio. Un gato se escapó al balcón y está ahí esperando. Paula también tiene su gato Tomás adentro. Antes de que se vaya su esposo, le dijo: “En el cajón son los pasaportes, no vas por más.“ Cuando su esposo entró, empieza a llorar.
Luego, la gente tira cosas de la terraza. Maletas, zapatos, ropa, computadores. ¿Qué más te llevarías si no te queda nada de tiempo?
El esposo no pudo encontrar el gato. Por la tarde, llegó un equipo de rescate y rescataron varias mascotas del edificio, entre otras el gato de Paula.
Esteban Giraldo, de 32 años, periodista de Cali TV, estaba en vivo en la televisión, hablando sobre política cuando empezó a moverse la tierra. Su familia estaba en este mismo edificio. “Se fueron a un piso abajo y salieron”, cuenta. Su hermana estaba de visita, se quedaron los pasaportes ahí dentro. “Justo hoy iban a viajar a Estados Unidos”, dice.
La historia de Laura Martínez
Laura Martínez, de 22 años, estaba sentada en una silla puesta sobre el pasto y debajo los árboles, entre dos grandes vías. Con sus muebles, varias sillas, un estante, una pantalla, la freidora de aire, bolsas, entre otros. También se tienen unos alimentos, entre los que se ven huevos y galletas Ducales.
Su colchón está apoyado en la pared de la casa donde vivía. Ahora, la independiente, que entre otras cosas es conductora de Rappi, no sabe a dónde irse. “Mi tía tiene unas casas”, dijo, será una solución provisional.
Cuando tembló la tierra, ella estaba durmiendo con su perra y dos gatas, contó. Se despertó, agarró sus mascotas y corrió a la puerta. Cuando cayeron escombros en las escaleras, sus mascotas volvieron a subir. Pero al final, logró sacarlas con vida del segundo piso del edificio sobre la calle 9#39-24.
Toque de queda en la ciudad
Además de las afectaciones que se registraron en la ciudad, especialmente en el sur, las autoridades reportaron fallas en el suministro de energía eléctrica y agua, a lo que se sumaron alertas por posibles saqueos y hechos de inseguridad en la noche. Por esto, el alcalde Alejandro Eder anunció la aplicación del toque de queda en la noche del lunes, así como la militarización de las comunas 19 y 17, donde se concentra la mayoría de las edificaciones colapsadas.
“Le pedimos a la ciudadanía mucha colaboración en materia de dar el apoyo a los rescatistas y darles el espacio para que puedan trabajar”, indicó el mandatario.
A las medidas de seguridad se le suman las de salud. Se decretó la alerta roja hospitalaria, así como se solicitó la donación de sangre de todos los grupos sanguíneos, mientras que desde la alcaldía se habilitó la plazoleta Jairo Varela para la entrega de ayudas a los damnificados.
A la par, la Secretaría de Cultura anunció la suspensión de los eventos alrededor del Petronio Álvarez, que esta semana tenía programada principal para la celebración de los 30 años. “El desarrollo de las actividades artísticas, académicas, culturales y sociales que conforman la programación del Festival queda estrictamente sujeto a la evaluación continua que las autoridades y organismos de socorro realicen sobre la evolución de la emergencia”, añadió la cartera en comunicado.
Finalmente, en el departamento del Valle del Cauca se registran (contando con los fallecidos en Cali) más de 30 personas muertas y alrededor de 556 personas heridas, así como se declaró la calamidad pública por seis meses. Ya que en municipios como Buga, Zarzal, El Cairo y Roldanillo hubo víctimas fatales. Los trabajos en lo que resta de semana se concentran en rescatar con vida al mayor número de personas posibles.
Este artículo fue realizado en el marco del intercambio Alemania-América Latina del International Journalists’ Programmes (IJP).”