11 Feb 2021 - 10:00 p. m.

“No podemos obligar a los niños a no ir a la escuela”: alcalde de Palmira

En Palmira, Valle del Cauca, se retomará la alternancia en el sistema de educación con el mismo plan piloto que venía implementando desde septiembre del año pasado y que se detuvo con la llegada del segundo pico de la pandemia. El Espectador habló con Óscar Escobar, alcalde del municipio, para conocer cómo será el regreso a clases.

En Palmira (Valle del Cauca) de están preparando para empezar con la alternancia en las escuelas y colegios de todo el municipio. Este plan piloto inició en septiembre de 2020, cuando empezó el regreso gradual, en el que volvían una a una las escuelas. Sin embargo, este se vio frenado por el segundo pico de contagios que empezó en diciembre del año pasado y hasta ahora está bajando.

El regreso a clases en este municipio es clave debido a las dinámicas de violencia que hay en el Valle del Cauca. Con lo sucedido en el año en Buga, Tuluá y ahora Buenaventura las autoridades consideran que es importante que los niños mantengan la cabeza ocupada en su estudio y no darle oportunidad a los grupos armados de que encuentren en Palmira una zona más de reclutamiento de menores de edad.

Aunque la deserción escolar durante el 2020 fue del 2%, incluso menor a las del 2019 que fue del 3,2%, desde la administración aseguran que para muchas personas, en especial para las que viven en la parte rural alta del municipio, es muy complicado el sistema desde casa, pues no hay internet. El Espectador habló con Óscar Escobar, alcalde de Palmira, para conocer un poco más sobre el regreso a clases y lo que esto implica para el municipio.

También puede leer: Con cadena humana, habitantes de Buenaventura rechazan actos de violencia

¿Cómo ha sido el proceso para que los niños del municipio puedan volver al colegio?

Palmira es la vigésima ciudad del país, en población somos mucho más grandes que muchas capitales. Tenemos un casco urbano donde la penetración del internet es relativamente buena, de igual manera el año pasado repartimos 5.800 sim cards para los niños que no tenían conectividad en casa. Con los rectores también hicimos un trabajo muy grande de entregar guías, pero también de prestar portátiles, tabletas y todo lo necesario para que los niños se pudieran educar desde casa. La verdad esos esfuerzos fueron insuficientes y desconoce las condiciones sociales de muchos niños que viven en Palmira, en especial en las zonas rurales del municipio.

Palmira es un municipio muy grande en extensión, pues va desde el río Cauca hasta el páramo de Las Hermosas y nosotros tenemos unos niños que pueden estar más cerca del Tolima que del casco urbano de la ciudad. Decirles que se conecten a internet no es viable porque no hay en esa zona, tampoco hay equipos. La otra modalidad que es entregarle unas guías y decirles que hagan el proceso educativo con los padres tampoco es viable en la medida en que estas personas trabajan muy duro el campo, pero que no tuvieron las oportunidades de educación que ahora tienen los jóvenes.

Atendiendo toda esta problemática quisimos empezar este piloto de alternancia, el cual el primer módulo empezó terminando diciembre del año pasado. Al inicio hubo mucha resistencia y miedo, pero ahí hay un trabajo importante con la comunidad educativa, el liderazgo de los rectores, docentes y los mismos padres de familia para que lo pudiéramos hacer. Nuestra premisa es que nadie debe ir obligado, sino que todos deben participar con plena voluntad. En las misma medida, como no podemos obligar a nadie a enviar a los niños al colegio, tampoco podemos prohibirle no ir a la escuela a aquellos que no tienen posibilidad de educarse.

El modelo que hemos implementado en Palmira, de la mano de la Secretaría de Salud y de Educación implica cuatro días presenciales y 10 días nuevamente desde casa. Eso lo que nos permite es hacerlo de manera gradual para que no tengamos problemas de aforo y de aglomeraciones en los colegios y podamos ir rotando los niños que van a las instituciones, pero también hacerlos quedar en casa tiene una vocación de romper la cadena de contagio y detectarlo temprano nos permite poder reaccionar y que los demás niños no se vayan a contagiar. Afortunadamente en lo que llevamos implementando la alternancia no se ha presentado algún caso de contagio.

Las escuelas en vez de volverse un punto de contagio, se han convertido en los lugares con mayor bioseguridad en los corregimientos. Uno a veces llega a estos lugares y se aterra y piensa que la pandemia por allá no ha llegado porque vemos a mucha gente sin tapabocas en la calle. Caso contrario en las escuelas que es donde se les toma la temperatura a los niños, se les dan los tapabocas, el gel antibacterial y se respeta el aislamiento. Además nos hemos dado cuenta que los niños son excelentes reproductores del mensaje y cuando llegan a sus casas les dicen a sus papás y familiares que si él va a la escuela con todas las medidas de bioseguridad y después llega a la casa y se va a jugar con los amigos o a la casa de la abuela, pues no está haciendo nada.

¿Cuántos colegios van a empezar la alternancia?

La idea es que lleguemos a que todos puedan volver, pero hoy eso no es así y es imposible hacerlo hoy con todos. El año pasado tuvimos el piloto que fue arrancando una a una y eso se terminó en diciembre por la llegada del segundo pico. Hoy estamos funcionando con tres instituciones rurales con sus diferentes sedes y estamos por empezar con el Colegio San Vicente que es del casco urbano y que se caracteriza por tener los mejores estándares de calidad. El mejor Saber Pro de toda Palmira lo sacó una niña de esta institución.

Este regreso lo que va generando es un círculo virtuoso por que los mismos docentes y padres de familia empiezan a demandar que sus hijos también regresen y esto permite que vayamos avanzando gradualmente, pero para llegar a un regreso total necesitaremos un avance en el plan de vacunación, que según la gobernadora podremos empezar a mediados de marzo y empezamos con adultos mayores de 80 años, que son unas 10.000 personas en el municipio. En caso de que se presente una tercer ola, deberemos regular nuevamente, porque la idea no es prohibir las cosas, sino adaptarlas a esta realidad y más en la educación que es lo más importante que hay.

¿Cuántos niños estiman ustedes que vuelvan al colegio bajo el modelo de alternancia?

La Secretaría de Educación ha hecho varios sondeos que no son del todo fieles porque no todos los padres de familia los responden, otros están desconectados de la institución. Estos empezaron a hacerse desde el año pasado cuando preguntamos por las personas que tenían internet, computador, celular o cualquier aparato electrónico para estudiar. Creemos que van a regresar unos 2.000 niños en febrero.

¿Cuál es la importancia de volver al colegio en términos de reclutamiento infantil?

La realidad que estamos viviendo en el departamento es compleja y como Palmira va hasta el páramo de Las Hermosas es más difícil, porque este complejo montañoso ha sido históricamente un corredor de distintos grupos armados al margen de la ley. Por esta razón, nuestra zona alta sufrió los estragos de la guerra y la presencia de muchos grupos ilegales en el conflicto armado.

En materia de seguridad nosotros en el año 2019 se presentó un secuestro, algo que no pasaba hace muchos años, y el ciudadano fue liberado en abril del año pasado y los presuntos secuestradores fueron capturados y eran unas disidencias de las Farc quienes habían realizado esto. Hemos tenido algunas alertas sobre presencias de estos grupos, pero no ejerciendo presión en nuestro territorio, sino que al parecer son de paso hacia otras zonas. Subiendo y bajando el río Cauca hemos visto unos hechos cercanos muy preocupantes y lo que pasa en los municipios cercanos de Buga y Tuluá y aunque no ha pasado nada en Palmira, ese no deja de ser nuestro entorno casi inmediato que tenemos.

Por estas razones creemos que también es importante proteger a los niños ante el reclutamiento infantil y más si tenemos estas alertas sobre la presencia de grupos armados ilegales tanto en la zona del Cauca, como en municipios más al norte como Sevilla, Tuluá y Buga. Esas son realidades que no son ajenas a nuestro territorio y afortunadamente a día de hoy no se nos ha presentado ningún caso, pero es una motivación más para que podamos seguir trabajando en evitar que se den esas tentaciones u oportunidades de reclutamiento de menores. En estos nos ayuda el regreso a las escuelas, para asegurarnos que los niños están ocupados con sus clases y así evitamos esa fase del reclutamiento de menores por parte de los grupos armados.

¿Cómo está el tema del PAE en Palmira?

Nosotros tenemos unos 31.000 niños cubiertos por el PAE, donde estamos cubiertos en un 100% en las poblaciones rurales, en las primarias también y en secundarias solo en las instituciones donde tenemos mayor población vulnerable. El del año pasado lo iniciamos desde el 27 de enero y con la llegada de la pandemia nos tocó hacer todas las modificaciones de los contratos y contratar uno adicional para abril, cuando se presentó el desabastecimiento con todo el mundo saliendo a comprar mercado. Nos tocaba pedirle el favor a las grandes superficies que nos vendieran y después llegaron todos los organismos de control a cuestionar esas compras. Acá nunca hubo atún a 30.000 pesos ni nada de eso, pero sí tuvimos cuestionamiento al no comprarle a un proveedor que podía ser más barato, pero estos nos pedían que pagáramos por adelantado y uno en lo público no maneja la plata como si fuera la cuenta personal. Logramos dar ese PAE excepcional de abril y se logró reajustar el contrato que ya teníamos para proveer ración en casa.

Le puede interesar: Colombiano que fue raptado en Bogotá hace 32 años fue encontrado por su familia en Noruega

Este año también ya tenemos adjudicado el PAE y logramos una mayor pluralidad de oferentes. En este caso fueron dos proveedores, cuando acá siempre lo entregamos al único proponente que llegaba y esa competencia ayudó que el precio bajara. Ya empezamos a entregar raciones en las instituciones educativas donde a los padres los van citando por grado y ahí reclaman la ración que le corresponde a cada niño. Esto significa como un 20% de la nutrición que necesita un niño al día, con excepción de los 4.000 o 5.000 niños que tenemos en jornada única a los cuales se les está entregando una canasta mayor, pues ellos almuerzan en la escuela cuando están en la institución. Ese es un contrato que ya surtimos y que está operando en este momento.

Por otro lado, aún estamos gestionando el que tiene que ver con el transporte de los niños a las escuelas y esto es clave para la alternancia. Nosotros lo vamos a contratar para toda la zona rural e incluso tenemos lugares donde toca adaptar chivas para cumplir con esto y acá hay una dificultad mayor con los proveedores porque ellos al no tener la certeza de cuánto tiempo puedan prestar el servicio han tenido dificultades para aceptar debido a los costos en los que tienen que incurrir, los cuales son relativamente altos por la adecuación que hay que hacerle a los vehículos para cumplir con todas las normas del Ministerio de Transporte.

Comparte:

Regístrate al Newsletter de hoy

Despierta con las noticias más importantes del día.
Al registrarse, acepta nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
X