
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Durante el puente festivo con ocasión de la celebración de la Virgen de Chiquinquirá, la Policía de Cundinamarca entregó el balance de seguridad, tras el despliegue de más de 2.000 uniformados en el departamento.
De acuerdo con las autoridades, a través de la línea de emergencias 123 se recibieron 4.060 llamadas, relacionadas principalmente con quejas sociales, riñas, violencia intrafamiliar y otros requerimientos ciudadanos que contaron con la atención de los uniformados.
Lea más: Envían a la cárcel a feminicida de Rosa Olaya en Soacha; se declaró inocente
En materia de convivencia ciudadana, la Policía aplicó 1.041 medidas correctivas mediante el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Entre las acciones más relevantes se destacan 228 mediaciones policiales, 118 casos relacionados con riñas, 170 incautaciones de estupefacientes y 188 incautaciones de armas cortopunzantes.
En términos de gestión operativa, la institución capturó a 48 personas, de las cuales 3 fueron por orden judicial y 45 en flagrancia. Asimismo, incautaron 5 armas de fuego ilegales, recuperaron 2 vehículos y 2 motocicletas, además de la incautación de 1.108 gramos de sustancias estupefacientes.
Mientras que en materia delictiva, se registró una reducción del 50 % en los casos de homicidio frente al mismo periodo del año anterior.
Evacúan preventivamente a familias en Ubalá, Cundinamarca
La Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD) coordina la respuesta departamental a la emergencia ocasionada por un movimiento en masa registrado el pasado 11 de julio en la inspección Santa Rosa, municipio de Ubalá.
La entidad articula acciones con las autoridades locales, brinda asistencia técnica y humanitaria y acompaña la evacuación preventiva de 43 familias para proteger su vida e integridad.
La decisión de evacuar a la población se adopta durante el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, donde las autoridades emitieron conceptos técnicos donde establecieron que las condiciones del terreno representan un alto riesgo para las familias del sector, situación que se agrava por las lluvias que continúan en la zona.
Le puede interesar: Entre control a Galán y la sombra de De la Espriella: así retoma el Concejo
Como parte de la respuesta a la emergencia, el alcalde Manuel Calderón activó los protocolos establecidos y lideró la instalación del Puesto de Mando Unificado (PMU) en la Escuela Santa Rosita. Desde este punto se articulan las acciones de atención, seguimiento y toma de decisiones, mientras las familias evacuadas permanecen albergadas temporalmente y continúan las evaluaciones sobre la estabilidad del terreno.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.
