En Santander, diez incendios forestales permanecen activos en zonas rurales y de difícil acceso de los municipios Coromoro, Tona, El Playón, San Andrés, Zapatoca y Curití. Las autoridades y los organismos de emergencia atienden los distintos puntos afectados y aseguraron que mantienen vigilancia sobre otros puntos de riesgo con condiciones secas que pueden favorecer las llamas y su propagación.
Lea: Captan a un hombre avivando un incendio en Ortega, Tolima
En Coromoro se registra uno de los incendios más críticos, pues el fuego ha consumido aproximadamente 300 hectáreas de vegetación del páramo en la parte alta de la vereda Pueblo Viejo, donde el acceso por tierra se ha convertido en uno de los principales obstáculos para controlar las llamas. Rodrigo Lara, ministro del Interior, había asegurado que se enviaría apoyo aéreo como refuerzo de las labores que adelantan los bomberos y la comunidad de la zona, pero los fuertes vientos en la zona, que se encuentra a 3.500 metros sobre el nivel del mar, impidió el uso de un helicóptero con sistema Bambi Bucket (transporta y descarga grandes cantidades de agua).
El comandante de Bomberos de Coromoro informó que queda un 10% del incendio activo en bosque nativo y se trataría principalmente de fuego subterráneo que debe ser controlado de forma manual. El coordinador de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, Pedro Conde, explicó que para atender la emergencia también se dispone del grupo de apoyo Ponalsar (Unidad de Operaciones Especiales en Emergencias y Desastres de la Policía Nacional de Colombia) y miembros de la Defensa Civil.
Lea: Segundo incendio en una semana en el Parque Isla Salamanca causa alerta
Por otro lado, en El Playón el incendio se registra en la vereda Cachiricito Alto, generando preocupación por su avance y la cercanía que tiene con la quebrada La Naranjera, fuente hídrica de la zona.
En Tona, las llamas se concentran en la zona Altos de Tona, vereda Tembladal, amenazando zonas de reserva hídrica del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Los bomberos y funcionarios de la Alcaldía de Tona trabajan para controlar la emergencia.
La aparición de nuevos focos de incendios preocupa a las autoridades, pues se aumenta la presión sobre los organismos de emergencia que deben dividir los equipos para distribuirlos en los puntos críticos mientras los incendios crecen en magnitud.