31 Aug 2011 - 10:30 p. m.

Alcaldes de Cundinamarca siguen sin recursos para invierno

A dos semanas del regreso de las lluvias, municipios esperan el dinero de Colombia Humanitaria.

Viviana Londoño Calle / Sabana de Bogotá

Dicen que guerra avisada no mata soldado. Dicen, también, que el fenómeno de La Niña, que dejó más de dos millones de damnificados desde abril de 2010 hasta mayo de 2011, golpeó de tal manera al país porque ni el Gobierno ni las autoridades ambientales estaban preparados para un invierno de esas proporciones.

Y de nuevo, el riesgo está latente. El retraso en las obras de mitigación en decenas de municipios del país y en muchas de las zonas más golpeadas por el pasado invierno en la sabana de Bogotá, demuestra que los tres meses de tregua que el agua le dio al país no fueron suficientes para estar preparados contra una nueva tragedia.

El Espectador visitó la región esta semana y pudo verificar cómo cientos de obreros esperan quietos la luz verde de los contratistas para empezar las adecuaciones en distintos municipios.

En Ubaté, donde se inundaron en mayo 1.500 héctareas, perjudicando a 300 familias, la secretaria de Gobierno local, Angélica González, asegura que Colombia Humanitaria no les ha entregado los fondos pactados para adelantar los proyectos de mitigación. En junio, la agencia presidencial creada por el presidente Juan Manuel Santos, tras el paso del fenómeno de La Niña, aprobó cuatro proyectos de adecuación y limpieza del río Ubaté, así como de protección del casco urbano, por un valor de mil millones de pesos. Sin embargo, González asegura que los documentos han sido devueltos en tres ocasiones por trámites menores. “No sabemos qué vamos a hacer si vuelven las lluvias. Es claro que no estamos preparados”, reconoció.

La historia se repite en los municipios de Lenguazaque, Fúquene y Guachetá, donde sus alcaldes advierten que el presupuesto quedó en ceros y que ahora todo depende del Gobierno (ver recuadros superiores).

En Cundinamarca, Colombia Humanitaria aprobó recursos por poco más de $88 mil millones para la construcción de obras de prevención y mitigación del riesgo en la región. Sin embargo, una queja generalizada entre las autoridades regionales y municipales es que buena parte de ese dinero nunca ha llegado a su destino.

Según algunos de los alcaldes de la zona, hasta que la fiduciaria Fiduprevisora (intermediaria entre Colombia Humanitaria y los contratistas) no desembolse el dinero, no podrán proceder con la ejecución.

Tras el paso de La Niña, Colombia Humanitaria se había comprometido a transferir recursos a los gobernantes locales. Cada municipio tenía derecho a presentar cuatro obras por un valor de $250 millones cada una.

El Espectador se comunicó desde hace días con la Fiduprevisora para que diera explicaciones por este retraso. Sin embargo, al cierre de esta edición, la entidad seguía sin dar respuestas.

Si Colombia Humanitaria entregara hoy los recursos a todos los municipios, las obras podrían finalizarse en mínimo dos meses, trabajando día y noche. Lo preocupante es que las lluvias que ya comienzan a caer demuestran que el agua no da espera.

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