5 Oct 2021 - 7:25 p. m.

Autoridades de Necoclí piden control en la vías para reducir llegada de migrantes

Para César Zúñiga, director de Gestión del Riesgo del municipio, “el Gobierno no ha hecho los controles pertinentes” para que los migrantes lleguen de manera regulada hasta este poblado del Urabá antioqueño.

La crisis migratoria en Necoclí persiste. Cerca de 19.000 migrantes siguen represados en este municipio del Urabá antioqueño, esperando que sea su turno para embarcarse en una lancha que los acerque hasta Acandí y Capurganá, en el Chocó, para desde allí atravesar el Tapón del Darién con rumbo hacia Panamá. Sin embargo, la cantidad de personas que llegan hasta Necoclí supera el número de personas que salen.

Por esta razón, César Zúñiga, director de Gestión del Riesgo de Necoclí, le hizo un llamado al gobierno nacional para que aumente los controles en las vías: “Todos los días llegan, llegan y llegan. No entendemos el por qué no existen controles. Somos un municipio muy pequeño y estamos llenos. No estamos pidiendo que no lleguen sino que sea de una manera controlada. Vemos que el Gobierno no ha hecho los controles pertinentes”.

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Según cifras de las autoridades municipales, a Necoclí llegan más de 1.000 personas diarias, mientras que, por el acuerdo que alcanzaron Colombia y Panamá hace más de un mes, solo salen 500. Hace algunas semanas, Jorge Tobón, alcalde del municipio, le había hecho un llamado al gobierno nacional, en especial a la cancillería, para que negociara con el país vecino un aumento en la cantidad de migrantes que pueden cruzar la frontera ya que, según lo manifestó, hay capacidad logística suficiente para movilizar hasta el doble de personas por día.

La llegada descontrolada de migrantes a Necoclí no es el único problema. Con las casi 19.000 personas represadas en el municipio se está cerca de alcanzar la cantidad total de pobladores que son 20.000. Esto, como las mismas autoridades lo han advertido en el pasado, genera unas presiones sobre el sistema de salud, la recolección de basuras, el alcantarillado, entre otros servicios, así como dificulta el cumplimiento de protocolos de bioseguridad para reducir los contagios por Covid-19.

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