31 Aug 2013 - 12:27 p. m.

Encienden las alarmas por casos de niños agredidos en casa

El entorno familiar, que se supone debe ser lugar de protección para los menores de edad, también es sitio de agresión física y sexual.

Diana Alejandra Cortés Gaitán

El hogar, que debería ser sitio de protección para los niños, niñas y adolescentes, también se ha convertido en una zona de riesgo para muchos de ellos. Agresiones físicas y violencia sexual por cuenta de parientes cercanos son los casos que se repiten cada año, encendiendo las alarmas de los defensores de la niñez. La cifra es diciente: 4.693 casos de ataques a menores de edad en el seno de su hogar se registraron durante el primer semestre del año, según el Instituto de Medicina Legal. Los 5.783 casos que conoció Medicina Legal durante el primer semestre se discriminan en 2.456 de abuso sexual y 3.327 por maltrato, todos en el entorno familiar. Como dato particular, de esta cantidad de agresiones, las niñas son las principales víctimas.

Al analizar las cifras de Medicina Legal se encuentra que en el país, el promedio es que por cada 100.000 habitantes, siete niños son agredidos físicamente en sus casas y los presuntos responsables son sus parientes. En cuanto a abuso sexual, la tasa nacional es de 5,3 por casa 100.000 habitantes. Algo que preocupa es que en 14 de los departamentos se supera esta tasa nacional. Estos promedios serían mucho más altos si sólo se tiene en cuenta la población menor de edad.

Ángela Rosales, directora de la organización Aldeas Infantiles, asegura que el maltrato infantil es una de las principales formas de violencia en el país y una de las causas más comunes de muerte en los niños y las niñas. “Erróneamente, muchos padres lo ven como el método más apropiado para educar y corregir las conductas de sus hijos, lo que constituye una violación y vulneración directa a los derechos de la niñez y la adolescencia”, señala la experta.

Rosales agrega que si al interior del entorno familiar la violencia es algo normal, de esa misma forma los niños replicarán eso en otros entornos sociales. “Les estamos diciendo que los problemas se resuelven con maltrato, que el diálogo ni siquiera es una posibilidad y que no hay tiempo para construir relaciones entre los miembros de la familia. Los padres piensan: Si en mi vida de niño me pegaron o me maltrataron, y aquí estoy y no me morí, entonces, ¿por qué este niño no tiene que vivir lo mismo que yo? Por esto, repetimos los ciclos de violencia y los vamos escalando.”

Por su parte, la psiquiatra Isabel Cuadros explicó que existe una relación directa entre el maltrato en casa y los casos de matoneo que se presentan en los colegios. “Un niño que es maltratado puede presentar dos conductas: someterse o dedicarse a matonear. Es decir, repetir la conducta”. Cuadros recordó que “el correazo”, por más popular que sea, es abuso físico y advierte que “cuando usted como padre utiliza un instrumento, pierde el control sobre su fuerza y no alcanza medir cuánta fuerza está aplicando”.

Frases como: “No me fijé”, “no me di cuenta”, “no me acordé”, “no sabía”, son algunas de las excusas comunes que utilizan las familias cuando hay menores de edad en situación de vulnerabilidad. Para los expertos el maltrato por negligencia es una o varias acciones que pueden amenazar la salud, la seguridad personal o la creación de un ambiente sano que prevenga la violación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Isabel Cuadros le agrega un ingrediente a este tipo de maltrato: la negligencia severa. Lo define como la ausencia de autoridad en los padres. “No les enseñan las mínimas normas sociales y este factor, a través de la historia, es lo que ha determinado la génesis de la delincuencia”, puntualiza.

A pesar de que la cifra es alta, para organizaciones defensoras de la niñez como Aldeas Infantiles y Asociación Afecto, estas estadísticas son apenas una parte de la realidad que se esconde en el país, ya que muchas familias o ciudadanos no denuncian estos casos. Por esta razón, en medio de la preocupación por este fenómeno, estas organizaciones hacen un llamado para que se denuncie más.

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