10 Apr 2019 - 3:00 a. m.

Encuentro fallido entre indígenas y Duque en el Cauca

Aunque el Gobierno insistió en que la cita tenía que darse solo con algunos delegados y a puerta cerrada, por la seguridad del primer mandatario, las comunidades indígenas se reunieron en la plaza del municipio de Caldono esperando que el jefe de Estado participara en un debate público y abierto.

Marcela Osorio Granados - @marcelaosorio24

Las comunidades indígenas se reunieron en la plaza central del municipio de Caldono a la espera del presidente. / Asociación Minga
Las comunidades indígenas se reunieron en la plaza central del municipio de Caldono a la espera del presidente. / Asociación Minga

Después de más de seis horas de incertidumbre y de un constante cruce de mensajes entre las delegaciones del Gobierno y de las comunidades indígenas reunidas en la plaza del municipio de Caldono (Cauca), el tan esperado encuentro entre el presidente Iván Duque y los líderes de la minga nacional terminó en fracaso.

La razón: no hubo consenso a la hora de determinar el lugar para que se diera el diálogo social entre el mandatario y las comunidades, como parte del acuerdo hecho el pasado viernes con el que se logró el desbloqueo de la vía Panamericana. Mientras las comunidades indígenas esperaban en la plaza principal del municipio a que se diera un debate comunitario con el mandatario, desde el Gobierno insistieron en que el encuentro solo podía llevarse a cabo en la Casa Lúdica del municipio, que se había acondicionado para recibir a por lo menos 200 personas y contaba con las medidas de seguridad que requería el presidente Duque.

“A pesar de todas las dificultades de seguridad, el presidente vino a reunirse con los líderes de las comunidades indígenas (...) los problemas de seguridad se dan acá en la región y sabemos todos que acá hay una lucha de fuerzas al margen de la ley, grupos que están disputándose el territorio, y eso es un riesgo. Hay una información muy delicada de los organismos de la seguridad y el presidente de la República no puede exponerse”, señaló la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, haciendo referencia a las denuncias hechas el lunes por la Fiscalía, según las cuales existía un supuesto plan terrorista para atentar contra el mandatario durante su visita al Cauca.

Lo cierto fue que pasado el mediodía, al no lograr un punto de acuerdo, el presidente Duque abandonó la zona acompañado de una delegación de la que hacían parte el procurador general de la Nación, el defensor del Pueblo y representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de la MAPP-OEA.

“Lamento profundamente que no se haya valorado el gesto del Estado hoy y que se haya rechazado la posibilidad de tener este encuentro. Lamento que no se valore la presencia de todas las instituciones y de organismos internacionales para poder avanzar en ese diálogo”, dijo el mandatario.

Asimismo aseguró que el Gobierno continuará con el diálogo social con todas las comunidades, pero insistió en que su gobierno no aceptará las vías de hecho como mecanismo de presión al Estado: “Por eso hago un llamado claro a la reflexión. Aquí no podemos seguir manejando el diálogo entre el Estado y las comunidades con ultimátums, ni podemos manejar el diálogo con el Gobierno apelando a argumentaciones que conducen al empleo de las vías de hecho”.

En el lado de la minga y las comunidades, la ausencia del presidente Duque en la plaza causó indignación y fue leída como un incumplimiento al acuerdo logrado el viernes pasado: “Le faltó honor a su palabra e irrespetó a los mingueros y mingueras al no escucharlos. Esta actitud muestra claramente la falta de capacidad y autonomía para ejercer su papel de dirigente del país”, señaló el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).

Las comunidades explicaron que la decisión de cambiar el lugar de la reunión y de delegar solo a ciertos líderes para que se reunieran a puerta cerrada con el presidente no la podían tomar los líderes de la movilización, pues la minga no es un asunto de voceros sino un mandato colectivo. Y aunque se declararon en asamblea permanente para evaluar la situación, escuchar a las comunidades y tomar decisiones, insisten en que las puertas del diálogo siguen abiertas, pues los indígenas quieren respuestas del presidente. Sin embargo, el sinsabor que dejó el encuentro fallido es generalizado.

De acuerdo con Enrique Perdomo, consejero del CRIC, este episodio se puede tomar como una falta del Gobierno a lo que ya se había pactado. “Ya los mingueros lo consideramos un acuerdo incumplido. Por este tipo de situaciones es que el movimiento indígena no confía en el Gobierno Nacional. Los mingueros, de buena fe, hicieron un pacto de caballeros y por eso el movimiento abrió la vía Panamericana, porque realmente la Fuerza Pública no pudo hacerlo durante los 27 días de minga”.

Según Perdomo, con lo ocurrido en Caldono se fortalecen los argumentos de la minga nacional, que a pesar de todo continuará su movilización, seguirá sumando apoyos de comunidades de distintos departamentos y saldrá a las calles el 25 de abril, en el marco del gran paro nacional convocado por organizaciones sociales y comunidades étnicas. Sobre la posibilidad de que vuelvan los bloqueos a la vía Panamericana tampoco hay claridades: “Realmente, la decisión de si se bloquea de nuevo o no la Panamericana la tomaría la asamblea, eso se tiene que discutir. Eso sí, es claro que no se va a hacer en estos momentos”.

Para algunos líderes, detrás de la decisión de no asistir a la plaza pública hay una clara influencia de terceros y sectores que no están de acuerdo con que el Gobierno dialogue con las comunidades. De hecho, aseguran que los señalamientos del fiscal general son una prueba clara de la campaña contra la minga. “Aquí el Gobierno siempre ha buscado excusas y los argumentos para incumplirles no solamente a los indígenas sino al pueblo colombiano. Creemos que es una cosa de mala fe por parte de la Fiscalía para que este diálogo no se diera y de igual manera lo ratificó en sus palabras el señor Álvaro Uribe. Existe un odio muy duro contra el pueblo, una discriminación muy visible”.

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