Durante siete días, Santa Marta vivió una de las ediciones más concurridas de la Fiesta del Mar, que dejó un resultado que hoy concentra la atención de las autoridades y del sector empresarial: movió más de 106.000 millones de pesos, una cifra que confirma el peso que tienen los grandes eventos dentro de la economía local.
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El balance, elaborado por el Observatorio de Estudios Económicos de Santa Marta (Odecs), adscrito a la Secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad, evidencia que la apuesta del Distrito por fortalecer la agenda cultural terminó impactando de manera directa al turismo, la hotelería, la gastronomía, el transporte, el comercio y cientos de pequeños emprendimientos.
La administración distrital sostiene que el resultado responde a una estrategia para posicionar a Santa Marta como uno de los principales destinos turísticos y de eventos del Caribe colombiano.
“La Fiesta del Mar contribuye a visibilizar nuestra riqueza natural y cultural, al tiempo que favorece la dinámica comercial y la participación de actores locales”, aseguró el secretario de Desarrollo Económico y Competitividad, Frank Cuao Sánchez.
Una derrama económica construida sobre tres variables
El cálculo de los 106.000 millones de pesos no corresponde a una proyección general, sino a una metodología técnica desarrollada por el Odecs con base en tres indicadores económicos.
El primero fue el gasto promedio diario por turista, estimado en 302.000 millones pesos. El segundo correspondió al flujo de visitantes que llegó durante las festividades: 117.334 personas, de las cuales 37.568 arribaron por vía aérea y 80.166 por transporte terrestre, entre pasajeros de la Terminal de Transportes y viajeros en vehículos particulares.
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La tercera variable fue el tiempo de permanencia. Según la proyección oficial, cada visitante permaneció en promedio tres noches y cuatro días, lo que permitió incrementar el consumo en hoteles, restaurantes, establecimientos comerciales, operadores turísticos y servicios complementarios.
Para las autoridades económicas, la combinación de estos tres factores explica el importante movimiento financiero registrado entre el 23 y el 29 de julio, periodo en el que se desarrolló la programación oficial.
Casi 200.000 asistentes convirtieron los eventos gratuitos en el gran atractivo
Uno de los principales factores detrás del crecimiento económico fue la masiva asistencia a los eventos abiertos al público. Las cifras preliminares indican que 150.000 personas participaron en los conciertos realizados desde el inicio de la programación hasta la Gran Serenata del 29 de julio.
A ese número se suman 47.000 asistentes que acompañaron el tradicional Desfile Folclórico por la calle 30, uno de los eventos más representativos de la Fiesta del Mar.
En total, la programación oficial reunió más de 197.000 asistentes, sin contar la participación registrada en las actividades náuticas, donde decenas de embarcaciones acompañaron las competencias deportivas y los eventos desarrollados sobre la bahía de Santa Marta.
La masificación de eventos gratuitos permitió atraer tanto a turistas como a residentes, fortaleciendo el consumo en diferentes sectores de la economía durante toda la semana.
Turismo en ascenso: hoteles llenos y visitantes de todo el país
El impacto también quedó reflejado en la ocupación hotelera. De acuerdo con las cifras reportadas por Cotelco Capítulo Magdalena, algunos sectores de Santa Marta alcanzaron picos de ocupación del 78 %, una cifra considerada positiva para la última semana de julio.
El presidente ejecutivo del gremio, Omar García Silva, destacó que el comportamiento del destino superó las expectativas del sector. “Son noticias positivas para el destino. Hubo cubrimiento nacional, vinieron muchos medios de comunicación, influenciadores e invitados especiales. Además, el clima acompañó todas las actividades y las expectativas del gremio hotelero fueron superadas.”.
Según explicó, durante la semana llegaron visitantes provenientes principalmente de Barranquilla, Bogotá, Medellín, Cali y los Santanderes, mercados que tradicionalmente representan una parte importante del turismo nacional hacia Santa Marta.
La ocupación también mostró un comportamiento favorable en los distintos corredores turísticos del distrito, incluyendo el Centro Histórico, El Rodadero, Pozos Colorados, Bello Horizonte, Don Jaca, Taganga y el corredor de naturaleza hacia Minca y el Parque Tayrona.
Para García, uno de los mayores logros fue consolidar la imagen de Santa Marta como un destino capaz de organizar grandes eventos con impacto nacional. “La presencia masiva de asistentes fue muy importante. No se puede comparar con la celebración de los 500 años, porque aquella fue una conmemoración extraordinaria, pero sí vimos una enorme participación tanto de turistas como de samarios”, afirmó.
El comercio también hizo sumas
Mientras hoteles y operadores turísticos registraban una alta demanda, el comercio experimentó uno de los mejores movimientos del segundo semestre.
La directora ejecutiva de Fenalco Santa Marta, Aura Carolina García, explicó que las Fiestas del Mar representan uno de los principales dinamizadores económicos para la ciudad. “Las Fiestas del Mar dinamizan el comercio en las zonas turísticas de la ciudad. Generan un incremento en ventas que oscila entre el 15 % y el 25 %, dependiendo de los subsectores.”
El impacto, señaló, alcanzó a restaurantes, bares, hoteles, empresas de transporte, almacenes, centros comerciales y múltiples servicios dirigidos al visitante. “Desde gastronomía, hotelería, transporte, almacenes y centros comerciales hasta servicios a la medida encuentran en las Fiestas del Mar un dinamizador y una estrategia comercial”, afirmó.
Para los empresarios, la programación gratuita permitió aumentar el flujo de personas hacia diferentes zonas de la ciudad, extendiendo los beneficios económicos más allá del Centro Histórico.
Más de 5.000 empleos y cientos de empresas beneficiadas
El efecto económico no solo se reflejó en las ventas. De acuerdo con el Distrito, la organización de la Fiesta del Mar permitió la generación de más de 5.000 empleos temporales, entre directos e indirectos. La producción del evento también priorizó la contratación de proveedores locales.
Las cifras oficiales indican que participaron más de 300 pequeñas y medianas empresas (PyMEs) y alrededor de 700 proveedores samarios, fortaleciendo la cadena productiva local.
La medida benefició actividades relacionadas con logística, transporte, producción de eventos, gastronomía, artesanías, servicios técnicos, entretenimiento y emprendimientos familiares.
Para la administración distrital, este componente demuestra que el impacto de las festividades trasciende el turismo y se convierte en una herramienta de desarrollo económico para cientos de familias.
El reto ahora es convertir la Fiesta del Mar en una marca internacional
Aunque el balance aún es preliminar, tanto la Alcaldía como los gremios coinciden en que el siguiente paso consiste en fortalecer la promoción nacional e internacional de la celebración.
Desde Cotelco ya existe una propuesta concreta: realizar el lanzamiento oficial de la Fiesta del Mar 2027 durante la Vitrina Turística de Anato, el principal escenario de promoción del turismo colombiano.
“Ya le hemos propuesto al alcalde que el lanzamiento de la próxima Fiesta del Mar se haga dentro del marco de Anato 2027 para comenzar la promoción con mayor anticipación y proyectar una celebración histórica”, explicó Omar García.
La estrategia buscaría aprovechar la presencia de operadores turísticos, empresarios, aerolíneas, agencias de viaje y medios especializados para posicionar con mayor fuerza a Santa Marta dentro del calendario nacional de grandes eventos.
Mientras el Distrito avanza en la consolidación del informe definitivo de impacto económico, las cifras preliminares ya dejan una conclusión compartida por autoridades y empresarios: la Fiesta del Mar dejó de ser únicamente una celebración cultural para convertirse en uno de los principales motores de crecimiento económico, turístico y comercial de Santa Marta.