
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Una relación sentimental que durante un tiempo estuvo ligada también a un proyecto político terminó convertida en una disputa judicial por COP 500 millones. El acordeonero Javier Matta y la excongresista Ingrid Aguirre hoy están enfrentados por el origen, destino y responsabilidad sobre un dinero que, según el músico, consiguió prestado para contribuir a la campaña política de Aguirre.
Lea: La batalla por conservar los bosques y el agua de la Sierra Nevada de Santa Marta
La controversia escaló después de la ruptura. Matta sostiene que gestionó el préstamo cuando ambos mantenían su relación y que los recursos fueron usados para la aspiración política de Aguirre. La excongresista rechaza esa interpretación: afirma que jamás le pidió conseguir ese dinero, por lo que añade que no le adeuda nada y advierte que cualquier reclamación deberá demostrarse ante la justicia.
En medio aparecen actuaciones judiciales, reclamos económicos y versiones contradictorias sobre lo ocurrido durante la relación. Lo que alguna vez perteneció al ámbito privado ahora está siendo discutido mediante abogados y procedimientos legales.
Matta: “Conseguí prestados $500 millones”
La versión de Javier Matta parte de una afirmación concreta: durante la relación habría conseguido prestados COP 500 millones con el propósito de aportar recursos para la campaña política de Ingrid Aguirre.
Según relató el acordeonero a Entérate en Línea, asumió ese compromiso económico de buena fe y en medio de la confianza que existía entre ambos como pareja. Matta asegura que el problema apareció posteriormente, cuando la relación terminó y, según él, Aguirre se apartó de cualquier responsabilidad relacionada con el pago.
Le puede interesar: Vía Cajamarca- La Línea reabriría a finales de septiembre: así avanzan las obras
Esa es precisamente la base de su reclamación: considera que Aguirre debería asumir o contribuir al pago del dinero. Su versión, sin embargo, es rechazada de manera tajante por la excongresista. “No le debo un peso”, sostiene ella.
Aguirre tiene una historia distinta. En conversación con el mismo medio, negó tener una deuda con Javier Matta y sostuvo que nunca le pidió conseguir los COP 500 millones que él menciona.
Para la excongresista, las obligaciones financieras que Matta hubiese adquirido fueron decisiones personales del acordeonero y, por tanto, asegura que no pueden trasladarse ahora a ella como una deuda surgida después de la ruptura.
Aguirre también cuestionó que, terminado el vínculo sentimental, algunos gastos realizados durante la relación sean presentados como cuentas pendientes. “Quiere cobrarme ahora hasta las invitaciones a comer”, aseguró la excongresista al explicar su posición frente a los reclamos de su expareja.
Su planteamiento es que una relación sentimental supone gastos, invitaciones y decisiones económicas que, salvo que exista un acuerdo o una obligación demostrable, no pueden convertirse automáticamente en deudas cuando la pareja se separa.
La justicia entra en una discusión que comenzó en pareja
Entre ambos se han presentado recursos judiciales, incluida una acción de tutela promovida por Matta. Aguirre sostiene precisamente que será en ese escenario donde deberán discutirse las diferencias. La excongresista ha pedido que cualquier reclamación se tramite ante los jueces y que Matta presente allí los elementos con los cuales considere que puede demostrar la existencia de una obligación a su favor.
Por ello, queda en manos de un juez determinar si efectivamente existió un acuerdo entre ambos, cuál fue el destino de los recursos, quién recibió el dinero y, por consiguiente, quién tiene la razón en esta discusión.