Santander completa dos semanas en alerta por la temporada seca que no solo ha provocado emergencias por los incendios, sino también por la falta del agua. De acuerdo con la gobernación, hay doce municipios que están presentando graves problemas de desabastecimiento, a lo que se suman inconvenientes en los sistemas de acueducto.
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El racionamiento se ha tenido que aplicar en los municipios de Málaga, Barichara, Socorro, Zapatoca, Capitanejo, Aratoca, Barbosa, Cabrera, Villanueva, Vélez y Guadalupe, en algunos de los cuales ya se ha tenido que declarar la calamidad pública por las dificultades para abastecer a las comunidades.
“Aunque nosotros nos acompañan tres ríos, el Chicamocha, el Nevado y el Tequiano, no tenemos un acueducto todavía decente que nos dé para la capacidad de todo el casco urbano que ha crecido significativamente en los últimos 10 años”, indicó a Noticias RCN Jaime Sepúlveda, alcalde de Capitanejo.
Similar situación enfrentan en Los Santos, donde la administración advirtió que, además del casco urbano, hay 28 veredas con 10.000 familias con problemas para acceder al agua, por lo que se ha tenido que enviar carrotanques.
“No hemos podido cultivar lo suficiente. Más que se cultiva tabaco, pimentón y tomate. Y está cultivando aguacate. ¿Y cómo han hecho? Pues ahí dejarlos al clima. Y entonces no se ha podido sembrar más porque no ha habido lluvias”, dijo a Blu Radio Arturo Mantilla Pérez, habitante de Los Santos.
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La situación se agrava en municipios como Vélez y Barichara, donde desde antes de esta situación se presentan problemas para garantizar el suministro de agua a todo el municipio o hay averías que agravan más la crisis.
En Vélez, la alcaldía ha hecho un llamado al gobierno departamental y nacional, debido a que la falta de agua se ha vuelto insostenible, a tal punto que se ha afectado el turismo, así como la tradicional producción del bocadillo veleño.
Finalmente, en Málaga se mantiene activo un racionamiento de 4:00 p.m. a 4:00 a.m. para evitar el desabastecimiento de los afluentes, así como se decretaron sanciones para quienes laven fachadas, carros o malgasten el recurso natural.
Desde la gobernación se ha señalado que se hace seguimiento a los niveles del río Magdalena, que ha alcanzado mínimos históricos que no se registraban desde hace 10 años, pero también a otros afluentes como el Opón, Sogamoso y Carare, que presentan bajos niveles por debajo del 50 % de su caudal.
Adicionalmente, se le ha pedido a la ciudadanía racionar el agua, mientras se espera que las lluvias lleguen a las zonas más críticas por el desabastecimiento.