29 May 2014 - 3:37 a. m.

Las otras víctimas de la tragedia

Once personas, nueve niños y dos adultos se encuentran heridas en hospitales de Santa Marta y Barranquilla. Una mujer está con pronóstico reservado.

Jesús Fragozo Caro

Al tiempo que se realizaba el sepelio colectivo de 29 de los 33 niños que el 18 de mayo murieron incinerados en Fundación (Magdalena), el sino trágico seguía ensañándose con otras víctimas del desastre: nueve menores y dos adultos están recluidos en centros asistenciales de Barranquilla y Santa Marta. En el Hospital Universitario Fernando Troconis de la capital del Magdalena hay ocho pequeños y un adulto hospitalizados, mientras que en el Atlántico sigue en cuidados intensivos uno de los tres niños remitidos a la unidad de quemados del Camino Adelito de Char, y una mujer continúa con pronóstico reservado en la Clínica Reina Catalina.

El gobernador del Magdalena, Luis Miguel Cotes, anunció que 41 personas, entre las que se encontraban niños que iban en el autobús y rescatistas que intentaron sacar salvar a los menores que se transportaban en el vehículo que ardía en llamas, resultaron heridas. De ellas, sólo 13 registraron quemaduras de segundo y tercer grado. Sin embargo, dos de los pequeños, Antonio Pabón y Dianis Lorena Tapia, se convirtieron en las víctimas fatales número 32 y 33 de la tragedia más grande que ha sucedido en el Caribe.

Yomar Martínez, la doctora que sigue el caso de Brayan David Salcedo Villalba, el niño de cinco años que está recluido en Barranquilla, asegura que está estable y respira sin ventilación mecánica. La secretaria de Salud de la capital del Atlántico, Alma Solano, dice que al menor ya se le puede suministrar líquidos por vía oral. “Estamos muy seguros y tranquilos de que él va a seguir adelante, pero tiene que continuar hospitalizado ”.

El pequeño, que continúa luchando por sobrevivir, presenta quemaduras de segundo y tercer grado en la cara, el cuello y el tórax, con un compromiso del 35% de su cuerpo.

En la Clínica Reina Catalina se encuentra Rosiris Hernández, de 42 años, pero su estado sigue siendo delicado y tiene pronóstico reservado. La secretaria de Salud de Barranquilla señala que “presenta un 35% de quemaduras inferiores y superiores, y quemadura pulmonar por inhalación de humo”.

Carlos Otero, esposo de Rosiris, vive un doble calvario, pues Yelena Patricia, su hija, murió incinerada, y su esposa y Humberto, su otro hijo de nueve años, padecen heridas severas. El albañil, que trabaja en Baranoa, Atlántico, y reside en el barrio Faustino Mojica, le pide a Dios por la pronta recuperación de sus seres queridos.

La secretaria de Salud del Magdalena, Sandra Castañeda, dice que los ocho niños y el adulto hospitalizados en Santa Marta se están aliviando rápidamente. “La recuperación de los heridos que están en el hospital universitario avanza en un 70%. El martes hicimos un comité en donde se les hizo seguimiento a las personas que están hospitalizadas, y confiamos en que todo va a salir bien”.

La funcionaria aclaró que ninguna de las personas que están en el Fernando Troconis respira con ventilación mecánica.“Los niños presentan quemaduras en el 12, 18 y 22% del cuerpo”. Pero no se atrevió a dar fechas sobre el día en que serían dados de alta.

Aunque Castañeda no quiso revelar los nombres de las personas recluidas en la capital del Magdalena, se pudo establecer que una de los pacientes es la esposa de Manuel Ibarra, el pastor de la Iglesia Pentecostal que se encuentra en la Cárcel Modelo de Barranquilla.

Antonio Pabón, de siete años, uno de los heridos que falleció hace una semana y se convirtió en el primero en ser sepultado, y Dianis Lorena Tapia (9), quien sobrevivió hasta hace apenas unos días, son hasta ahora las últimas víctimas fatales de la tragedia que enluta a Fundación.

 

 

@JesusFragozo

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