Una emergencia adicional se registra en las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Un inusual incremento del mar, así como fuertes lluvias, provocaron afectaciones en zonas donde se encuentran damnificados por el sismo. Autoridades locales piden apoyos con plásticos y carpas que permitan contener las nuevas afectaciones por el agua.
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En Buenaventura, específicamente en los sectores de Juanchaco y Ladrilleros, se registró el pasado domingo 16 de agosto un aumento del nivel del mar y fuerte oleaje, que afectó viviendas y establecimientos turísticos a la orilla del mar, que en los últimos años también han padecido la erosión costera.
Por su parte, en Pereira hubo el fin de semana fuertes lluvias que terminaron de afectar los enseres de quienes se vieron afectados por el sismo y a quienes permanecen en carpas en sectores como el barrio Olaya Herrera, donde, como se vio en videos difundidos en redes sociales, varias personas, incluidas niños, terminaron empapadas.
Mientras que se lanzó una alerta en el Hospital San Jorge, donde se dificultó la atención en salud debido a inundaciones.
Algo similar se vive en Quibdó, donde desde el pasado jueves 13 de agosto se registran lluvias, que ya provocaron inundaciones y avenidas torrenciales, que siguen agravando la situación en la ciudad.
Al respecto, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba señaló que “en el Pacífico se están presentando fenómenos inversos en el marco del fenómeno de El Niño, que implican fuertes lluvias y avenidas torrenciales en las horas de la noche. Esto está empeorando la situación de los damnificados por el sismo, aumentando el riesgo de las infraestructuras y traslapando dos emergencias que afectan a los damnificados por partida doble”.
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En el norte del Valle del Cauca también hubo emergencias. En municipios como El Cairo y El Águila las lluvias no pararon durante el lunes 17 de agosto, por lo que quienes tuvieron pérdidas de tejados o colapso de sus viviendas, también vieron afectados sus enseres por las lluvias.
Específicamente, en el municipio de Roldanillo, tras las lluvias se registró el colapso de varias viviendas que se declararon en riesgo tras el terremoto del 10 de agosto.
Ante estas condiciones, que también afectan a zonas rurales de Quindío, especialmente fincas cafeteras, se ha hecho un llamado a enviar plásticos y carpas para atender a los damnificados que se ven más afectados con las lluvias.
Hasta el momento, de acuerdo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el terremoto del 10 de agosto deja 304 muertos, 4.548 personas heridas y 426 desaparecidas. A esto se suman afectaciones en 15 departamentos, 472 municipios, 123.789 familias y 292.043 personas damnificadas.