12 Oct 2021 - 11:55 p. m.

Más de 130 desplazados llegaron al casco urbano de Buenaventura

38 familias de la vereda Punta Bonita llegaron al distrito huyendo de una posible confrontación entre grupos armados.

Desde el 8 de octubre se presenta una emergencia humanitaria en Buenaventura, Valle del Cauca. Habitantes de la vereda Punta Bonita llegaron al casco urbano con el fin de protegerse del accionar de grupos armados que están asentados en el territorio.

El personero distrital de Buenaventura, Edwin Patiño, señaló a El Espectador que en la vereda existe tensión entre la columna móvil Jaime Martínez de las disidencias de las Farc y el ELN, situación que ya se venía presentando en los departamentos de Chocó y Cauca.

La mayor preocupación es que la ciudad no cuenta con una casa de albergue, sino con hogares de paso para acoger a máximo 10 familias. Por este motivo, las personas desplazadas arribaron al espacio humanitario, donde se activó una red de familias y amigos que los pudieran recibir.

Después de lo ocurrido, el distrito convocó una mesa técnica en la que se definieron acciones como la entrega de un kit de aseo, un censo poblacional y el ingreso, a partir de la próxima semana, al sector del río Cajambre. Con respecto a esta medida, Martínez aseguró que la entrada se realizará sin el ministerio público, debido al riesgo inminente que representan los grupos armados. “Allá se quedó otra comunidad, por eso hay que entrar a verificar si están confinadas y averiguar las razones por las cuales no se desplazaron”, agregó.

El personero de Buenaventura también destacó la problemática del desplazamiento intraurbano, generado por los enfrentamientos de las bandas La Empresa y La Local (esta última dividida en dos: Los Espartanos y Los Shotas). Lo anterior implica que desplazados de las zonas rurales que llegan al casco urbano, pueden ser despojados nuevamente por el contexto de violencia de la ciudad. “En lo que va del año, solamente la Personería ha atendido a más de 8.000 personas desplazadas” dijo.

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó en marzo de 2021 que el desplazamiento intraurbano “silencioso” se convirtió en una medida de protección de los habitantes de Buenaventura. Incluso, algunos de ellos se han tenido que mover a otros municipios del departamento del Valle del Cauca, como Guacarí, Buga, Tuluá, Cartago, Dagua, San Pedro, Palmira y La Cumbre.

La oficina de la ONU determinó que estas dinámicas responden a una intensificación de la violencia que vive la ciudad por el control territorial, y especialmente aquellos sectores que tienen salida al mar, por ser una zona estratégica para el narcotráfico. Este es precisamente el caso de la vereda Punta Bonita, que se encuentra en la cabecera del río Cajambre y tiene salida al mar Pacífico.

Hace casi 3 años, la Defensoría del Pueblo emitió la alerta temprana 079-18 para informar sobre la inminente situación de riesgo de los Consejos Comunitarios de los ríos Yurumanguí, Raposo, Cajambre, Mallorquín y Anchicayá, por presencia de grupos armados ilegales. También se expuso la posibilidad de que se presentaran amenazas, homicidios, restricciones a la movilidad, reclutamientos, desplazamientos forzados, actos sexuales abusivos, embarazos no deseados en menores de edad, entre otras.

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