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La carrera Quinta, principal zona comercial de Santa Marta, terminó el lunes 16 de marzo en medio de caos y bajo un ambiente de tensión que continuó este martes por cuenta de un motín y protestas que protagonizan reclusos del Centro Transitorio Norte.
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Todo comenzó en la noche del lunes, cuando decenas de presos superaron la capacidad de la Policía y se salieron del establecimiento carcelario. Entre los prófugos se encontraban personas acusadas y condenadas por delitos de homicidio, extorsión, hurto agravado y porte ilegal de armas, algunos incluso señalados de pertenecer a grupos armados, que se tomaron la carrera Quinta.
Más de 15 horas después de iniciados los disturbios en el Centro Transitorio Norte, en pleno centro de Santa Marta, la ciudad continuaba este martes bajo un ambiente de tensión. Lo que comenzó como una protesta de internos por traslados de presos se convirtió en un motín que dejó una persona muerta y cuatro heridos.
El alcalde Carlos Pinedo aseguró que “estamos en diálogos con ellos para controlar la situación”, así como confirmó que, junto a la Policía y otras autoridades, adelantan acciones para restablecer el orden y consolidar un informe oficial.
Entre los heridos hay tres internos y un uniformado, mientras que la víctima mortal fue Keiner Almanzo, alias “El Flaco”, quien había sido capturado recientemente por su presunta participación en el homicidio del comerciante Fernando Melo, un caso que generó alta conmoción en la ciudad. El interno resultó gravemente herido en medio de los enfrentamientos y falleció posteriormente en la Clínica La Castellana.
Del encierro a la calle: el motín que desbordó el centro
Según la información recopilada en terreno, la situación escaló rápidamente durante la noche del lunes. Varios reclusos salieron y, en medio de la confrontación, lograron llegar hasta la carrera Quinta, generando escenas de pánico entre comerciantes, residentes y transeúntes.
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Los prófugos lanzaron piedras y, en medio de la intervención de la Policía, hubo enfrentamientos en los cuales se registraron detonaciones. El motín dejó de ser un hecho aislado al interior del centro de reclusión para convertirse en una emergencia en los alrededores.
El secretario de Seguridad y Convivencia, coronel Carlos Bernal, confirmó que las autoridades se encuentran en diálogos con los internos. “En este momento, junto a la Policía Nacional y el Ministerio Público, estamos adelantando diálogos para restablecer el orden y llegar a acuerdos”.
Comercio paralizado y miedo en la carrera Quinta
El impacto fue inmediato en la economía local. Desde la calle 10 hasta la 15 de la carrera Quinta, numerosos establecimientos amanecieron cerrados, en una decisión marcada por el temor a nuevos disturbios, saqueos o daños a la infraestructura.
Comerciantes consultados por El Espectador relataron que no es la primera vez que enfrentan este tipo de situaciones. “Aquí nos toca cerrar cuando ellos lo dicen. Si no, nos destruyen el negocio”. Otros señalaron que han elevado múltiples solicitudes para el traslado del centro de reclusión sin obtener respuestas concretas.
El silencio en una de las zonas más dinámicas del comercio samario evidenció el impacto económico inmediato. “Un día sin abrir es pérdida total, pero es peor exponerse”, indicó otro comerciante.
Incertidumbre por posibles fugas y control parcial
Las autoridades no han confirmado un número oficial de personas fugadas, lo que ha incrementado la incertidumbre entre comerciantes y residentes, quienes aseguran que el vacío institucional dificulta el retorno a la normalidad.
Aunque durante la madrugada las autoridades lograron retomar el control parcial del sector, en la mañana de este martes la protesta continúa al interior del centro de detención. Algunos internos fueron vistos en los techos del recinto, lanzando consignas y exigiendo respuestas por la muerte de Almanzo.
La presencia de la Policía y el Ejército se mantiene en puntos estratégicos del centro de la ciudad, con el objetivo de evitar un nuevo desbordamiento y garantizar la seguridad en la zona. No obstante, la percepción general es que la situación aún no está completamente bajo control.