Las autoridades en Pereira anunciaron un refuerzo en la seguridad tras conocerse denuncias que indican que delincuentes se estarían haciendo pasar por topos para ingresar a las zonas del desastre y robar objetos de valor y dinero que quedaron bajo los escombros que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto.
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De acuerdo con la información de las autoridades, los falsos topos estarían focalizándose en zonas comerciales, donde había bancos, supermercados, casinos y comercios de tecnología para abrir túneles entre los escombros, sacar objetos de valor y llegar hasta cajas fuertes, como la que se encontró este fin de semana en una de las presuntas salidas clandestinas de los delincuentes.
Los sujetos no solo tendrían ingresos clandestinos a estas zonas en horas de la madrugada, sino que además se estarían haciendo pasar como voluntarios para facilitar su ingreso a las zonas del desastre.
Sumado a esto, se han conocido imágenes en redes sociales donde se ve cómo personas inescrupulosas ingresan a edificaciones evacuadas por riesgo y estarían robando hasta los marcos de las ventanas.
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Ante estos hechos, la Policía Metropolitana de Pereira anunció que reforzará los operativos de seguridad de la ciudad, principalmente en las zonas de Victoria, Olaya —donde se concentran parte de los damnificados—, Corocito y La Libertad.
“En el centro de la ciudad tenemos un cierre perimetral muy importante, donde hay varias viviendas con intención de colapso y hemos hecho actividades para acompañar las fuerzas de tarea que están realizando todas las unidades y toda la capacidad de unidades de riesgo”, dijo el coronel Óscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira.
La seguridad está a cargo de unidades del Bloque de Búsqueda y del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), quienes también acompañan el retiro de escombros e intervención de infraestructuras.
En la ciudad hay cerca de 2.600 policías que se distribuyen en 35 puntos de concentración y alojamientos temporales que se habilitaron tras el terremoto.