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El ingeniero Carlos Hincapié, esposo de la exsecretaria de salud de Santa Marta, fue intervenido quirúrgicamente luego de que un asaltante le disparara en su abdomen cuando se disponía a salir de casa esta mañana. En el kilómetro 5 de la vía a Gaira, en una cinematográfica acción, tres delincuentes hicieron un atraco masivo en una buseta de servicio urbano. Tres motorizados recogieron en la vía a los criminales. Un joven, para evitar ser robado, se lanzó del vehículo y permanece recluido en una clínica con varias heridas. En el barrio Los Fundadores, al nororiente de la capital del Magdalena, fueron asaltadas seis tiendas en una secuencia delictiva nunca antes vista.
Las tres historias ocurrieron en un lapso de 15 horas. Los ladrones definen con un: “el celular, el bolso o la vida” su accionar. Asesinaron a un ciudadano europeo por robarle su motocicleta. En otro lugar de la ciudad por poco le quitan la vida a la secretaria de la emisora Fuegostereo 101.9, al propinarle una puñalada por arrebatarle el bolso y en El Rodadero le robaron el celular al jefe de inteligencia de la Policía, oficial Carlos Briceño.
Las historias se cuentan por cientos y en las estadísticas de los estudiantes de la Universidad del Magdalena se refleja la crisis. Entre febrero y marzo ocurrieron 39 atracos en las inmediaciones del centro educativo. Por eso, la universidad solicita con insistencia la instalación de un CAI permanente.
“Estamos recogiendo firmas para pedir al Ministerio del Interior que interceda en nuestra defensa y nos instalen un CAI permanente y que se desarrollen patrullajes continuos, no queremos esperar que asesinen a otro estudiante como sucedió con Lina Payares a quien mataron por robarle su portátil”, dijo Pedro Tobías estudiante de administración de empresas y líder de la iniciativa.
“Estamos ‘mamaos’ de los atracos y el llamado es al comandante de la policía para que nos ayude”, dijo el alcalde Rafael Martínez en una entrevista radial. La ciudad que era considerada siempre como uno de los mejores vivideros de Colombia vive un momento difícil.
Pero a pesar de los consejos de seguridad, el aumento en el pago de recompensas, el derrumbe de casas que eran ollas y donde se expendían drogas, el compromiso de la policía y la salida a las calles del Ejército a realizar patrullajes aleatorios, la situación no cambia y la ‘atracadera’ continua.
“No es fácil lo que está pasando y sabemos que la sensación de inseguridad que estamos viviendo ha crecido en los últimos días. Se necesita mucho más de lo que estamos haciendo, pero también es hora de que el Gobierno Nacional nos de la mano. A pesar de contar con la Policía Metropolitana, necesitamos más pie de fuerza y más inteligencia para combatir esta andanada de violencia”, asegura el mandatario local Rafael Martínez.
Hoy, los habitantes del barrio Manzanares salieron a sus calles y realizaron un plantón para llamar la atención ante el sinnúmero de atracos que se han perpetrado en esa zona de la ciudad, y de paso para pedir a su vecino, el batallón Córdoba, que les apoye en la lucha contra los delincuentes o que se vayan de esa zona residencial.
“Con preocupación vemos que muchos de los hechos delictivos son cometidos por personas reincidentes, es decir, la Policía hace su tarea, capturan, actúan; pero en los juzgados los dejan libres para que regresen a sus andanzas de manera peligrosa” dice la secretaria de Seguridad y Convivencia Priscila Zuñiga
La batalla continua. La guerra contra la delincuencia, el microtráfico y el crimen en Santa Marta está abierta. Los habitantes de una de las ciudades más queridas y visitadas del país ruega con volver a ser un remanso de paz y descanso, ideales con los que ha construido su historia la ciudad más antigua de Colombia.