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Ocho casas del municipio de Oiba, en el sur de Santander, resultaron afectadas por una tormenta de lluvias intensas, actividad eléctrica y ráfagas de viento que causó el desprendimiento de las cubiertas de las viviendas. Además de los daños en las estructuras, la tormenta derribó árboles, comprometió cultivos y dejó a varios sectores sin servicio de energía.
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Las afectaciones se concentraron en la vereda Santa Rita, donde sus habitantes reportaron que los vientos arrancaron techos completos y tumbaron árboles de raíz, algunos terminaron encima de las casas y de los terrenos de cultivo. La población de la vereda registró la tormenta y sus daños en videos que posteriormente compartieron en redes sociales.
Eduard Sánchez, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, explicó que la entidad trabaja con el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo para determinar cuáles son las familias damnificadas y en qué estado quedó cada vivienda, adelantando el estudio para definir la ayuda que recibirá cada hogar. Se espera que la alcaldía de Oiba precise cuántas personas necesitan apoyo y qué requiere cada una con un censo que permitirá orientar los recursos disponibles.
Por su parte, los habitantes de la zona solicitaron que se agilice la presencia de las autoridades y de los organismos de socorro para revisar las estructuras comprometidas y atender a quienes quedaron sin techo.
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Mientras estas zonas enfrentan los estragos de las lluvias y los vientos, once municipios del departamento (Málaga, Barichara, El Socorro, Vélez, Zapatoca, Villanueva, Capitanejo, Aratoca, Los Santos, Cabrera, Oiba, Barbosa, Rionegro, Guadalupe) continúan bajo esquemas de racionamiento por escasez de agua.
Las autoridades mantienen el monitoreo ante la posibilidad de nuevas tormentas y pidieron a la población atender los reportes oficiales, mantenerse alejada de las zonas identificadas como riesgosas y tomar precauciones frente a posibles caídas de árboles, crecientes repentinas o nuevos daños estructurales.