24 Aug 2011 - 11:06 p. m.

Volvió el agua y no estamos listos

Asocars advierte que hace falta una estrategia de adaptación al cambio climático.

Daniel Salgar Antolínez

Tres meses después de que el fenómeno de La Niña abandonara el país, dejando un saldo de 464 muertos desde abril de 2010 hasta mayo de 2011, y cuando aún hay territorios inundados en tres departamentos, en otros cinco hay riesgos de deslizamiento y al menos cuatro ríos tienen altos niveles de agua, las fuertes lluvias amenazan con volver para probar la capacidad de reacción del Gobierno y de las autoridades ambientales en cuanto a prevención de tragedias.

Lo preocupante es que, según los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam), entre septiembre y diciembre la temporada de lluvias podría ocasionar niveles de agua más altos que los observados en la pasada ola invernal, durante la cual cayó siete veces más agua que en periodos comunes. El director del Ideam, Ricardo Lozano, indicó que es probable que en Bogotá, por ejemplo, caigan 70 milímetros más .

El director de la Asociación de Corporaciones Autónomas Regionales (Asocars), Ramón Leal, indicó que de acuerdo al trabajo que han adelantado las CAR con el Gobierno y entes territoriales, Colombia está mejor preparada para enfrentar las próximas lluvias que en 2010. Se están ejecutando el 30% de 82 proyectos de Planes de Acción para la Atención de Emergencias, aprobados por el Fondo Nacional de Calamidades (FNC), con un presupuesto de $248 mil millones.

Sin embargo, Leal afirmó que, en promedio, los proyectos aprobados han avanzado en un 50% y que no es descartable que haya emergencias y afectaciones, “porque el principal instrumento para minimizar estragos frente a una nueva ola invernal es abordar, como principal medida de adaptación al cambio climático, un adecuado ordenamiento territorial, y en ese aspecto hasta ahora estamos dando los primeros pasos”.

Según Asocars, el proyecto de mitigación de los efectos de inundaciones generadas por La Niña, que se realiza en los municipios de Apía, Belén de Umbría y Mistrató, en el departamento de Risaralda, está avanzado en un 10,5%. Un proyecto con los mismos fines, que se lleva a cabo en el municipio de La Virginia, también en Risaralda, ha avanzado en un 8,3%. Las labores para mitigar los efectos de deslizamientos en otros 12 municipios (ver infografía), en Sucre, va en un 7,2%. Y la realización del diagnóstico, manejo y ordenamiento de cuencas hidrográficas en el área de jurisdicción de la Corporación para el Desarrollo Sostenible de la Mojana y el San Jorge (Corpomojana), está en un 57%.

Por su parte, el director de Gestión de Riesgo del Ministerio del Interior, Carlos Iván Márquez, indicó que las obras menores que adelantan las alcaldías locales para minimizar riegos, hasta ahora se ha avanzado en un 50%.

Márquez se unió al llamado del presidente Juan Manuel Santos, quien durante esta semana pidió a los gobernantes locales acelerar las construcciones pertinentes para no volver a atestiguar el devastador panorama que vivió el país durante el primer semestre de 2011. Pero si las lluvias vuelven en las primeras semanas de septiembre, tanto las alcaldías locales como los proyectos de mitigación de Asocars tendrán que recibir las lluvias con sus proyectos a medias.

El panorama es poco optimista. En la región cundiboyacense hay áreas que están inundadas, aún sin recibir las lluvias. Lo mismo ocurre en el Atlántico y el Magdalena. El río Inírida, que atraviesa el departamento de Guainía, ya fue declarado en alerta roja. El río Bogotá, que inundó más de tres mil hectáreas en el departamento de Cundinamarca durante la pasada ola invernal, mantiene altos niveles y pronto recibirá avisos de alerta, al igual que los ríos San Jorge y Atrato.

Citando de nuevo al director de Asocars, “si el invierno viene, como dice el Ideam, es muy probable que haya fuertes impactos en poblaciones y zonas vulnerables”.

¿Cuánto valen los estragos por el invierno?
Siete mil proyectos está ejecutando en todo el país Colombia Humanitaria para la recuperación de las zonas afectadas por el invierno, confirmó el gerente de la organización, Jorge Londoño. Las iniciativas tienen un costo superior a los cuatro billones de pesos, de los cuales dos billones corresponden a las ayudas humanitarias que vienen ejecutando gobernadores y alcaldes de los 1.070 municipios que resultaron impactados por la pasada ola invernal. Londoño añadió que las denuncias sobre corrupción están siendo investigadas por la Contraloría, la Procuraduría y la Fiscalía.

Ver infografía

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