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Una particular situación se presentó en la noche del pasado viernes 26 de junio en Venezuela: un grupo de 22 bomberos de Medellín fueron retenidos en un aeropuerto del vecino país debido a un tema burocrático. ¿Qué fue lo que pasó?
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El hecho fue dado a conocer por el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien sobre las 9:00 p. m. informó que al grupo de bomberos que ese día salieron de la ciudad para apoyar las labores de rescate en Venezuela no se les había permitido entrar a ese país. Sumado a esto, señaló que, al buscar al Gobierno Nacional, indicaron que todo se debía coordinar a través de ellos.
“Señores es una tragedia. Es una emergencia. No es una fiesta que necesite invitación. Pobre Venezuela y pobre Colombia con estos arrogantes soberbios. Se trata de la vida de la gente”, añadió el mandatario.
La queja del alcalde de Medellín fue apoyada por el director de Asocapitales, Andrés Santamaría Garrido, quien afirmó que “los principios internacionales de asistencia humanitaria exigen que la coordinación facilite la respuesta, no que la retrase. En una tragedia de esta magnitud, la prioridad es el rescate oportuno de las personas”.
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Aunque finalmente la comisión de bomberos logró entrar a Venezuela a apoyar las labores de rescate, desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), resaltaron que ellos representan al país ante mecanismos internacionales y responden a solicitudes del país afectado, por lo que “el envío de grupos de manera independiente sin coordinación entre gobiernos, puede generar dificultades en la organización de la respuesta, duplicidad de esfuerzos, riesgos para los rescatistas y limitaciones para la incorporación a las operaciones oficiales de búsqueda y rescate”.
Adicionalmente, la UNGRD indicó que convocó para este sábado a una reunión de coordinación de equipos acreditados para verificar las capacidades operativas, disponibilidad de personal y condiciones logísticas, en caso de que el gobierno venezolano requiera de mayor apoyo.
El pasado miércoles 25 de junio, dos terremotos de 7,2 y 7,5 de magnitud se registraron en la costa central de Venezuela. Además de cientos de edificios colapsados, las autoridades locales han reportado más de 920 muertos, 3.300 personas heridas y miles de desaparecidos que son buscados por equipos de rescate de 24 países.
El Gobierno Nacional señaló que al vecino país fue enviado un equipo de alrededor de 60 rescatistas, quienes han concentrado sus esfuerzos en el estado de La Guaira, la zona más afectada por el terremoto.