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Dos hombres y una mujer fueron capturados en Perú y Montería tras ser señalados como los presuntos responsables del asesinato de Eric Fernando Gutiérrez Molina, el auxiliar de American Airlines que desapareció en Medellín el pasado 22 de marzo y fue hallado sin vida el 28 de marzo en una zona rural de Puente Iglesias, entre Fredonia y Jericó. Las autoridades establecieron que los capturados hacen parte de un grupo delincuencial conocido como “Los Goteros”.
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En un trabajo articulado entre la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, la Interpol, la agencia estadounidense Homeland Security Investigations (HSI), la Embajada de Estados Unidos y las autoridades peruanas, se logró la detención de Andrés Felipe Peña, de 23 años; William Olave Gamboa, de 31 años; y María del Carmen González, de 24 años.
De acuerdo con la investigación, la estructura criminal a la que pertenecían estas personas, “Los Goteros”, se dedicaba a contactar ciudadanos extranjeros a través de aplicaciones de citas para ganarse su confianza y concretar encuentros presenciales en los que las víctimas eran sometidas mediante la administración de sustancias químicas que las dejaban en estado de indefensión para despojarlos de sus pertenencias y utilizar sus cuentas bancarias.
Gracias a la investigación, las autoridades reconstruyeron el recorrido de Gutiérrez antes de su asesinato: el auxiliar de vuelo fue contactado por una aplicación de citas y posteriormente fue recogido, junto a una compañera de la aerolínea con la que viajaba, por los presuntos delincuentes en un hotel del sector de El Poblado. Desde allí, fueron llevados a una discoteca de esa misma zona y, tras el cierre del establecimiento, se dirigieron en una camioneta hasta un motel del área metropolitana. Allí, las víctimas habrían sido sometidas mediante la administración de drogas; la compañera de Gutiérrez despertó en el sitio, alcanzó a advertir lo que estaba ocurriendo y recibió atención médica en un centro asistencial tras la intoxicación. El auxiliar de vuelo, en cambio, fue asesinado por sus atacantes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, por asfixia mecánica.
Mientras la víctima permanecía en estado de indefensión, los responsables habrían realizado retiros bancarios por un valor cercano a los 30 millones de pesos. Finalmente, trasladaron el cuerpo sin vida en la misma camioneta hasta una zona rural de Jericó, donde lo abandonaron. Tras el crimen, los presuntos responsables huyeron: Peña y Olave se desplazaron primero a Ecuador y después a Lima, donde fueron ubicados el 25 de julio gracias al seguimiento adelantado por la cooperación internacional de las autoridades.
Andrés Peña ya fue deportado a Colombia, mientras William Olave permanece detenido en Perú a la espera del proceso de extradición formal. Por otro lado, María del Carmen González, quien habría huido inicialmente a Sincelejo, fue capturada en Montería, donde es señalada de movilizar los recursos obtenidos en los crímenes cometidos contra extranjeros.
“Esto no le devuelve la vida a Eric. Por supuesto que no, pero se hace justicia y no quedará en la impunidad. Y seguramente enfrentarán una pena de muchos años acá en Colombia, pero también, por tratarse de un ciudadano americano al que asesinaron, pueden ser pedidos en extradición por el gobierno de los Estados Unidos. Se harán trámites y se llevarán también de manera oportuna”, señaló Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín.
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Los dos hombres capturados son señalados por los delitos de homicidio agravado, hurto calificado y hurto agravado. Por su parte, la mujer detenida deberá responder por hurto por medios informáticos.
Las autoridades avanzan en los procesos de judicialización y continúan investigando con el fin de identificar a otros posibles integrantes de la organización criminal. El objetivo, según explicó Federico Gutiérrez, es desarticular por completo esta modalidad delictiva que afecta a ciudadanos extranjeros que visitan Medellín.